El trauma psicológico del Opus Dei

From Opus Dei info

Por Ruta de Aragón, 29.02.2008


Muchos testimonios en Opuslibros muestran un gran sufrimiento, y el no saber exactamente qué nos paso en el Opus Dei, y lo mas peligroso de todo, el no saber o no poder reaccionar, y qué hacer ante tanto sufrimiento moral.

En muchas ocasiones, no se sabe reaccionar, ni se puede actuar, ante una situación traumática, porque no sabemos racionalizar o traducir en ideas, y con sentido del humor, si es posible, aunque muchos no hemos hecho voto de alegría, lo que nos ha pasado, o pasó en el Opus Dei.

Creo que es muy importante, integrar lo que nos ocurrió en el Opus Dei en categorías mentales, para así poder enfentarnos mejor, a esas situaciones tan dolorosas, y saber como actuar en consecuencia, o poder pedir buen consejo...

Muchos dirán, y dicen, que en sus años en el Opus Dei fueron felices, y comieron perdices; otros, aun dentro del Opus Dei dicen, que son felices, y que comen perdices. Y otros entre los que me incluyo, afirmamos, que en el Opus Dei, no fuimos felices, sino que vivimos un autentico trauma psicológico, y en otros casos, que la salida del Opus Dei fue un trauma psicológico.

El trauma psicológico es la categoría a través de la cual hemos de comprender muchas de las cosas que vivimos y nos pasaron en el Opus Dei o que nos han pasado después en la vida, por culpa del Opus Dei.

El trauma psicológico, con su correspondiente estrés pos traumático, es una autentica enfermedad con innumerables secuelas, que es mejor conocer para poder superarlas. El Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, (DSM-III), reconoció por primera vez el Trauma psicológico, con el correspondiente estrés postraumatico como una enfermedad o entidad diagnóstica diferenciada en el año 1980. Fue categorizado como un trastorno de ansiedad, por la característica presencia de ansiedad persistente, hipervigilancia y conductas de evicción fóbica.

Los eventos traumáticos son, en la mayoría de las ocasiones, sucesos inesperados e incontrolables y golpean de manera intensa la sensación de seguridad y auto-confianza del individuo provocando intensas reacciones de vulnerabilidad y temor hacia el entorno.

Ejemplos de este tipo de situaciones traumáticas son los siguientes:

  • Estancia o salida del Opus Dei.
  • Accidentes.
  • Desastres naturales como huracanes, terremotos o inundaciones.
  • Inesperada muerte de familiares.
  • Asaltos /delitos / violaciones.
  • Abusos físicos/sexuales infancia.
  • Torturas / secuestros / actos terroristas.
  • Experiencias de combate.

Otras formas de estrés severo, pero no extremo, pueden afectar seriamente al individuo, como por ejemplo la pérdida del puesto de trabajo, divorcio, fracaso escolar.

El mundo conoce bien el poder de destrucción originado por catástrofes naturales como temporales, huracanes y terremotos. Otros muchos conocen de igual forma la miseria producida por el terrorismo, la violencia, la guerra o la delincuencia. En los últimos 25 años, más de 150 millones de personas anualmente han sido afectados directamente por este tipo de desastres y acontecimientos traumáticos.

Los efectos físicos de un desastre son evidentes. Cientos o miles de personas pierden sus vidas o son gravemente heridos. Los supervivientes arrastran las consecuencias fisicas y morales durante toda su vida. Dolor y sufrimiento se distribuyen a partes iguales. Los efectos emocionales –miedo, ansiedad, estrés, ira, rabia, resentimiento o bloqueo emocional- de los desastres son también obvios. Para muchas víctimas, estos efectos se mitigan e incluso desaparecen con el tiempo. Sin embargo, para otros muchos, las secuelas son a largo plazo y alcanzan en ocasiones la condición de crónicas.

Las respuestas al estrés traumático que provocan los traumas psicológicos, han sido etiquetadas de muy diversas formas a lo largo de los años. Algunos términos diagnósticos utilizados han incluido los de Neurosis de Guerra, Neurosis Traumática, síndrome Post-Vietnam o Fatiga de Batalla.

Las consecuencias de un trauma psicológico son:

  • Re-experimentación del evento traumático con Flashbacks, sentimientos y sensaciones asociadas por el sujeto a la situación traumática.
  • Pesadillas, el evento u otras imágenes asociadas al mismo recurren frecuentemente en sueños.
  • Reacciones físicas y emocionales desproporcionadas ante acontecimientos asociados a la situación traumática.
  • Un incremento de la activacion, que tienen como consecuencia dificultades para conciliar el sueño o hipervigilancia.
  • Problemas de concentración, irritabilidad, impulsividad y agresividad.
  • Evitacion de la situación traumatica con huida y rechazo del sujeto a situaciones o conversaciones relacionadas con el evento traumático.
  • Perdida de interés por las cosas y bloqueo emocional y social.

El estrés que provocan los traumas psicológicos llamado estrés postraumatico representa una de las más severas e incapacitantes formas de estrés humano conocido. La detección y reconocimiento del estrés asociado a situaciones traumáticas es el primer paso para el individuo en su camino para su total recuperación e integración social.

El tratamiento a través de profesionales con la debida cualificación y experiencia se constituye como el factor crucial, junto a la propia actitud y predisposición del sujeto que ha sufrido el trauma, para ayudar al sujeto a afrontar la tragedia y continuar con su vida de forma satisfactoria.

Que Dios os cuide.



Original

Personal tools