Testimonio sobre el sigilo sacramental o secreto de confesión

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Por Aloisius, 7.12.2007


Por aquel entonces yo tenia 16 años y ya hacía más de 1 que era agregado, y una noche cometí un "pecado mortal". Ahora que han pasado más de 25 años me río de la situación, pero en aquellos momentos las pasé canutas.

Estudiaba Bachillerato Unificado Polivalente (B.U.P) en un colegio del opus y por las tardes cuando salía de clase acudía al centro de agregados al que pertenecía, pasaba allí todo mi tiempo libre (incluidos los fines de semana), ¿cómo podía sino poder cumplir tooooooodas las normas del plan de vida en un piso de 70 m2 donde vivía con mis padres y 3 hermanos?

El sacerdote con el que me confesaba todas las semanas, impartía clases en dicho colegio, y por las tardes acudía también la centro de agregados para administrar los sacramentos y atender espiritualmente al personal.

Como he dicho antes, aquella noche había perdido la Gracia de Dios y por lo tanto, y con muy buen espíritu, por la mañana busqué al cura en cuestión que se encontraba en el colegio, y en su despacho, me confesé con él.

El siguiente paso que pensaba dar, también con muy buen espíritu, era que cuando fuera por la tarde al centro hablaría con (A) que era la persona con la que cada semana hacía la charla fraterna. (A) era o es, un agregado con una entrega absoluta que rayaba el fanatismo, siempre estaba en el centro y se marchaba muy tarde. La tarde transcurría entre círculos, charlas, meditaciones, estudio, etc. y la verdad es que yo me hacía el remolón, sabía que (A) estaría en el centro antes de que yo me marchara y me costaba enfrentarme a él, pero resulta que, finalmente, no hizo falta que yo acudiera a él, porque el acudió a mí para hablar de un asunto, nos encerramos en uno de los despachos del centro y empezó a hablarme del asunto, que no era otro que el que yo había confesado con el sacerdote aquella mañana y que sólo él y yo conocíamos.

No se si en aquella ocasíon utilizaron conmigo la estratagema de la que habla Agustina en su escrito sobre el tema, porque la verdad es que no me acuerdo en que momento el cura me dió la absolución, ni me importa, de lo que si me acuerdo es que yo fuí a confesarme con un sacerdote que pertenecía a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana y según el magisterio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, lo sacerdotes tienen prohibido revelar lo que los fieles les cuentan en el Sacramento de la Confesión.




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