Quiero seguir ahondando en los problemas psíquicos

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Autora: Carmen Charo


Releyendo el correo de E.B.E. "La Obra como enfermedad (y a veces mortal)" (18-5) se me ponen los pelos de punta porque trata el tema que más me afecta y sobrecoge de la vida en la obra ya que lo he vivido en mis propias carnes: el aniquilamiento de la persona.

Estoy con él cuando dice que sistema de vida dentro de la obra es insalubre, y yo digo que lo es para una inmensidad de personas, más aun, que bueno, no es para nadie, por lo menos numerarios y agregados. Ese sistema ha ahogado y matado ya a mucha gente. Es más yo creo que no existe ningún numerari@ o agregad@ sano fisica y mentalmente dentro de la obra sin llevar una doble vida, lo que explica mi teoría de que es imposible ser santo dentro de semejante institución. Quien acaba enfermando a causa de su sistema axfisiante de vida ha dejado de ser quien es, de ser dueño de si mismo viviendo presa del miedo y la confusión, y no se puede seguir a Dios sin libertad. La entrega fundamentalmente ha de ser libre para ser meritoria. Y quien sigue "sano" y con una doble vida, evidentemente está en la obra por los motivos que sean pero no buscando la santidad. Ahondar en todo esto sería muy interesante.

Otro tema que me parece muy interesante a tratar es el de la sabiduría del cuerpo, cómo es él quien nos avisa de nuestro descarrío, cuando nuestra mente y nuestra conciencia están totalmente tomadas y fanatizadas. El cuerpo es el vehiculo que toma nuestro Ser más profundo, donde Dios habita, para avisarnos del gran peligro que corremos. De ahí también el afan opusino en machacar ese cuerpo de muerte con los cilicios, disciplinas, ayunos, austeridades, negaciones continuas de todos los sentidos y de la sensibilidad, del mundo emocional y de los sentimientos. En mi despertar y en mi reconstrucción también ha tenido mucho que ver el cuerpo, su escucha amable y paciente, que aun me queda por contaros.

Tiemblo al recordar cómo nos contaba ayer Nieves qué le decían, y asi lo pidió infinidad de veces a Dios, el morir antes que no perseverar. ¡Cómo se debía sentir cuando ella misma le pedía a Dios que se la llevara antes de los 30!

Por eso no existen tampoco verdaderos artistas, mentes creativas dentro de la obra, porque suponen un peligro, son personas dificiles de controlar, no interesan. Y si alguien tiene una especial sensibilidad y es honesto acabará enfermo, muerto o fuera. Para mi es así de drástico y no hay más posibilidades.

Y cuando uno enferma del cuerpo o del alma dentro de la obra, es que grita el Ser profundo que nos habita. Pero para la obra esto quiere decir que hay que controlar más de cerca a esa persona, mantenerla a raya para que no dé problemas, seguir bombardeando su conciencia haciéndola sentir culpable y temerosa, y bombardear su cuerpo debilitándolo, de forma que se haga cada día más dependiente. Si no se consigue, a uno le dan la patada y le dicen que se vaya porque no tiene vocación, no es su sitio, no tienen por qué pasarlo mal dentro de la obra...

Así, unos conseguimos saltar el muro, como dice EBE, otros se quedaron dentro por mil razones, y unos cuantos - muchos, demasiados -, se fueron a la otra vida, bien por causas "naturales" o forzadas a través de un muerte voluntaria.

Este es otro tema en el que quisiera ahondar. Ya va saliendo mucha gente en esta web que nos ha contado de enfermedades psiquiátricas, intentos de suicidio... el otro día sin ir más lejos, nos hablaba David, hijo de supernumerarios, que lleva el espíritu de la obra impreso en cada célula de su ser y le impide ser él mismo, aceptarse, quererse tal y como es, creándole una angustia incontrolable.

Quisiera pediros información a cerca de casos que conozcais de personas que han llegado al suicidio dentro de la obra y de las circunstancias que les rodearon. Podeis hacerme llegar esta información a mi correo carmencharo@euskalnet.net

Yo quiero seguir ahondando en mi caso particular, que como sabeis, también fui presa de una fuerte depresión y estuve ingresada dos meses en la clínica Universitaria de Pamplona. Cada vez siento con más fuerza la responsabilidad de actuar de alguna manera impidiendo que se siga haciendo daño a más gente. Lo digo con total claridad aqui, sin miedo. Si algo me empezara a pasar, vosotros seríais los primeros en saberlo.

Poniendo un poco de humor al escrito y siguiendo las palabras de EBE, a partir de ahora llamaré mutantes a los que permanecen fieles al espíritu de Escrivá, por haber aprendido a respirar en un ambiente contaminado e irrespirable.

Por último, me gustaría terminar con una cita fuerte y clara de Simone Weil en su libro "A la espera de Dios", que haga pensar a las personas de la obra que nos leen. "Dios está presente allí donde los desdichados son amados por sí mismos. Dios no está presente, aun cuando se le invoque, allí donde los desdichados son simplemente una ocasión de hacer el bien, aunque sean amados en este sentido"

Ya de verdad termino, y aunque no venga a cuento, por todo lo que se habló de Juan Pablo II quisiera recomendaros un libro de Jose Luis Gonzalez Faus "Comprender a Karol Wojtyla". Es un libro muy pequeño en el que explica de forma clara cómo se puede querer entrañablemente a este hombre y estar en desacuerdo con su pontificado, cómo se le puede comprender, intentando meternos en el contexto que él vivió y en su mentalidad.

A mi me ha ayudado mucho.


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