Programa de formación inicial (B-10), Roma, 1985/Apartado IV 35

35. EL SEXTO MANDAMIENTO DEL DECÁLOGO


Tabla de contenidos

La virtud de la castidad

— Como consecuencia del pecado, la capacidad sexual tiende a servir al egoísmo: este desorden se remedia con la virtud de la castidad556.

555 Cfr. JUAN PABLO II, Ex. ap. Familiaris consortio, (22-XI-81), 11.

556 Por la ordenación de la sexualidad al amor se puede decir que las deformaciones de la sexualidad (que constituyen los pecados contra el sexto mandamiento), son consecuencia de un egoísmo más o menos velado. La castidad, en cambio, es una afirmación gozosa, una afirmación del amor, porque ordena la sexualidad al amor: a la entrega de sí mismo, ya sea en el celibato o en el matrimonio.

557 La castidad no consiste en la represión de la naturaleza humana, sino en el dominio de los impulsos desordenados como consecuencia del pecado. Por eso, la castidad no se opone a la naturaleza, sino que la perfecciona:

"Precisamente entre los castos se cuentan los hombres más íntegros, por todos los aspectos. Y entre los lujuriosos dominan los tímidos, egoístas, falsarios y crueles, que son características de poca virilidad" (Camino, 124).

558 "La castidad implica un aprendizaje del dominio de sí, que es una pedagogía de la libertad humana. La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado" (Catecismo, 2339). De aquí se deriva que todo progreso en la virtud de la templanza (el dominio de la tendencia


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Virtud cristiana

c) La castidad es una virtud eminentemente personal. A la vez, “implica un esfuerzo cultural” (Catecismo, 2344), pues "el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la sociedad están mutuamente condicionados"562. El respeto de los derechos de la persona, reclama el respeto de la castidad; en particular, el derecho a "recibir una información y una educación que respeten las dimensiones morales y espirituales de la vida humana" (Catecismo, 2344)563.

hacia las cosas sensibles, en los diversos campos: afán excesivo de comodidades, caprichos, gula, etc.) es muy importante para dominar también las tendencias desordenadas de la facultad sexual.

559 La castidad es "un don de Dios, una gracia, un fruto del trabajo espiritual (cfr. Gal 54,22). El Espíritu Santo concede, al que ha sido regenerado por el agua del bautismo, imitar la pureza de Cristo (cfr. I loann 3,3)" (Catecismo, 2345).

560 Tampoco los pecados contra la castidad son los más graves, puesto que el pecado mayor es el rechazo del amor.

561 Camino, 141.

562 CONCILIO VATICANO II, Const Gaudium et spes, 25.

563 En diversas ocasiones, el Papa Juan Pablo II se ha referido a la necesidad de promover una auténtica "ecología humana", en el sentido de lograr un ambiente moral sano que facilite el desarrollo humano de la persona (cfr., por ejemplo, Enc. Centesimus annus, (l-V-1991), 38). Parece claro que parte del "esfuerzo cultural" a que se ha hecho referencia consiste en mostrar que existe el deber de respetar unas normas morales en los medios de comunicación, especialmente en la Televisión, como exigencia de la dignidad de las personas (cfr. Camino, 121).

"En estos momentos de violencia, de sexualidad brutal, salvaje, hemos de ser rebeldes. Tú y yo somos rebeldes: no nos da la gana dejarnos llevar por la corriente, y ser unas bestias.

Queremos portarnos como hijos de Dios, como hombres o mujeres que tratan a su Padre, que está en los Cielos y quiere estar muy cerca —¡dentro!— de cada uno de nosotros" (Forja, 15).


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La castidad en el matrimonio

564 JUAN PABLO II, Ex. ap. Familiaris consortio, (22-XI-81), 11. Cfr. Catecismo, 2361.

565 CONCILIO VATICANO II, Const Gaudium et spes, 49.

566 "La fidelidad expresa la constancia en el mantenimiento de la palabra dada (...). El sacramento del Matrimonio hace entrar al hombre y la mujer en el misterio de la fidelidad de Cristo para con su Iglesia. Por la castidad conyugal dan testimonio de este misterio ante el mundo" (Catecismo, 2365). Cfr. tema 25.

567 PABLO VI, Enc. Humanae vitae, (25-VII-68), 11.

568 En el tema 25, n.7, se recoge con más detalle la doctrina de la Iglesia sobre las familias numerosas.

569 No es lícito recurrir a la fecundación artificial (por ejemplo, la "fivet"), en la que se separa la fecundación de la unión conyugal, lo cual no es conforme a la dignidad de la persona humana, y además, en la práctica, comporta la realización de abortos (Cfr. CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Instr. Donum vitae, (22-II- 1987), partes I y II).


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La castidad en el celibato apostólico

d) Celibato sacerdotal. Para ordenar sacerdotes, la Iglesia latina elige los candidatos entre aquellos que han recibido el don del celibato577.

570 Cfr. JUAN PABLO II, Discurso, (14-IV-1982), 3.

571 Cfr. CONCILIO DE TRENTO: DS 1810; I Cor 7,38.

572 De nuestro Padre, Instrucción, 8-XII-1941, n. 84.

573 JUAN PABLO II, Discurso, (21-IV-1982), 2.

574 Algunos pueden pensar y decir, por ejemplo, que el celibato es "antinatural". Olvidan —entre otras muchas verdades sobre el amor a Dios y el amor humano— que el hecho de que el hombre y la mujer se pueden complementar, no significa que se completen, porque ambos son completos como personas humanas. Y, por lo que se refiere a la fecundidad, conviene recordar que "mientras comer es una exigencia para cada individuo, engendrar es exigencia sólo para la especie, pudiendo desentenderse las personas singulares.

"¿Ansia de hijos?... Hijos, muchos hijos, y un rastro imborrable de luz dejaremos si sacrificamos el egoísmo de la carne" (Comino, 28).

575 Camino, 171.

576 El deseo de corresponder al don del celibato apostólico debe ir siempre acompañado de una plena confianza en Dios: "el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo" {Philip 1,6).

577 Cfr. tema 24. Cfr. Catecismo, 1579. En las iglesias orientales el celibato se exige en los Obispos.


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"No cometerás actos impuros"

— Los actos internos contrarios a la castidad (pensamientos y deseos) están prohibidos por el noveno mandamiento579.

Pecados contra el sexto mandamiento

A) En general

a) "La fornicación es la unión carnal entre un hombre y una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana, naturalmente ordenada al bien de los esposos, así como a la generación y educación de los hijos" (Catecismo, 2353).

— La unión libre o cohabitación sin intención de matrimonio, la unión a prueba cuando existe intención de casarse, y las relaciones prematrimoniales, ofenden la dignidad de la sexualidad humana y del matrimonio. "Son contrarias a la ley moral: el acto

578 La Tradición de la Iglesia ha entendido siempre estas palabras como referidas no sólo al adulterio sino a todos los aspectos de la sexualidad humana (cfr. Catecismo, 2336).

579 Cfr. tema 38.

580 "Pues habéis de saber que ningún fornicario, o impuro (...) que es como adorador de ídolos, tendrá parte en la heredad del reino de Cristo y de Dios" (Ef 5,5).


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sexual debe tener lugar exclusivamente en el matrimonio; fuera de éste constituye siempre un pecado grave y excluye de la comunión sacramental" (Catecismo, 2390).

— También son contrarias a la castidad las conversaciones, miradas, manifestaciones de afecto hacia otra persona, que se realizan con deseo libidinoso, o constituyen una ocasión próxima de pecado que se busca o no se rechaza581.

B) En el matrimonio

a) El uso de medios anticonceptivos. Es intrínsecamente mala «toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o como medio, hacer imposible la procreación»585.

La mayoría de los métodos artificiales anticonceptivos tienen además el agravante de ser abortivos (unos directamente y otros potencialmente).

581 Las manifestaciones de confianza y afecto entre las personas que han establecido un compromiso de matrimonio, no han de representar nunca ocasión de pecado para ninguno de los dos.

582 CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Declar. Persona humana, (29-XII-1975), 9. Cfr. Catecismo, 2352.

383 Ibid, 8.

584 No hay que confundir entre la tendencia experimentada interiormente y los actos homosexuales. La tendencia homosexual no es pecado, sino tentación; los actos sí constituyen materia de pecado.

585 PABLO VI, Enc. Humanae vitae, (25-VII-1968), 14. Cfr. Catecismo, 2370.

Como se ha recordado antes, la Iglesia "enseña que todo acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida" (ibid., 11). "Esta doctrina, muchas veces expuesta por el Magisterio, está fundada sobre la inseparable conexión que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador" (ibid., 12)


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El recurso a los métodos naturales de control de la natalidad -—que son objetivamente conformes a la ley moral—, puede ser ilícito si se realiza con mentalidad anti-conceptiva, esto es, si se realiza por egoísmo, sin que haya un motivo serio o grave para evitar la procreación (cfr. Catecismo, 2368).

Medios para vivir y crecer en la virtud de la santa pureza

586 El adulterio es, además de un pecado contra la castidad, una gran injusticia, "quebranta el derecho del otro cónyuge y atenta contra la institución del matrimonio, violando el contrato que le da origen. Compromete el bien de la generación humana y de los hijos, que necesitan la unión estable de los padres" (Catecismo, 2381).

587 JUAN PABLO II, Ex. ap. Familiaris consortio, (22-X1-81),19; cfr. CONCILIO VATICANO II, Const Gaudium et spes, 47. Cfr. Catecismo, 2387.

588 La entrega a Dios y a los demás, por amor, lleva a tener el corazón puesto en Dios y a no apartarnos de Él.

"Hay un antiguo refrán que dice: a olla que hierve, ninguna mosca se atreve. Bien lo podemos aplicar a las tentaciones contra la pureza. Si procuramos que nuestra alma arda en amor de Dios, alimentando ese fuego con la entrega en las cosas pequeñas de cada día, no habrá tentación capaz de apagarlo. Quien ama, cuida el amor, y no se expone imprudentemente a perderlo. No olvidemos, pues, el consejo del Apóstol: huid..., que nuestro Padre expresaba así: «No tengas la cobardía de ser "valiente": ¡huye!» (Camino, n. 132)" (Don Alvaro, Carta, 19-III-92, n. 28).

589 Cfr. Camino, 357.


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Bibliografía básica:

Catecismo de la Iglesia Católica, 2331-2400.

Lecturas recomendadas:

Homilía "Porque verán a Dios", en Amigos de Dios, nn. 175-189.

Cuadernos 4, (La Ley de Dios): "Sexto Mandamiento: La pureza cristiana", pp. 137-150.

Cuadernos 9, (Virtudes humanas): "Para saber amar", pp. 121-132.

590 Cfr. Camino, 131.

591 Cfr. Camino, 132.

592 En resumen, con palabras de nuestro Padre, comentadas por Don Alvaro:

"Os quiero enamorados, porque, si lo estáis, no me da miedo nada. ¡Seréis fíeles! Si vierais qué pena da ver que alguno, de cuando en cuando... ¡Ay, hijos míos!, parece que se les doblan los pies, que no hay quien los levante. Y todo por un motivo humano que se inventan... En fin, que no estaban enamorados" (De nuestro Padre, Tertulia, 7-I-1975).

"Es preciso vigilar, y así no habrá sorpresas. Os aseguro que quien procura evitar habitualmente las ocasiones previstas, las que puede prever, con la gracia de Dios no caerá en las imprevistas. Quien lucha para guardar los sentidos —no sólo la vista, sino también, por ejemplo, el oído—; el hijo mío o la hija mía que es prudente en el trato con las colegas o los colegas de trabajo, sin frivolidad o ligereza, sin ceder en lo que no es compatible con las exigencias del Amor, y no busca a toda costa hacerse el simpático o la simpática; quien se muestra sincero con Dios, consigo mismo y en la dirección espiritual para reconocer que se le ha metido un afecto que no es del Señor, y sigue los consejos para cortar radicalmente al inicio, con medios ordinarios o extraordinarios...; a esa hija mía o a ese hijo mío, no se le doblaran los pies: será fiel. En este terreno, como en cualquier otro, la infidelidad nunca llega de repente, sino que está precedida siempre por el enfriamiento del amor, y en la mayoría de los casos por la imprudencia" (Don Alvaro, Carta, 19-III-92, n. 28).

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