Programa de formación inicial (B-10), Roma, 1985/Apartado IV 17

SEGUNDA PARTE: SOBRE LA LITURGIA Y LOS SACRAMENTOS233

17. LA LITURGIA Y LOS SACRAMENTOS EN GENERAL


Tabla de contenidos

Cristo y la liturgia de los sacramentos

233 En las clases 17 a 25 se expone la doctrina sobre los Sacramentos. Para enlazar con los temas anteriores, se puede explicar que la Redención obrada por nuestro Señor Jesucristo una vez y para siempre, se hace presente en las acciones sagradas de la Liturgia de la Iglesia, particularmente a través de los siete Sacramentos.

"La Liturgia es el cielo en la tierra; en ella, el Verbo que asumió la carne penetra la materia con una potencialidad salvífica que se manifiesta de forma plena en los sacramentos: allí la creación comunica a cada uno la potencia que le ha otorgado Cristo. Así, el Señor, inmerso en el Jordán, transmite a las aguas un poder que las capacita para ser baño de la regeneración bautismal" (JUAN PABLO II, Carta Orientale lumen, (2-V-95), 11).

"¿Qué son los sacramentos —huellas de la Encarnación del Verbo, como afirmaron los antiguos— sino la más clara manifestación de este camino, que Dios ha elegido para santificamos y llevamos al Cielo? ¿No veis que cada sacramento es el amor de Dios, con toda su fuerza creadora y redentora, que se nos da sirviéndose de medios materiales? ¿Qué es esta Eucaristía —ya inminente— sino el Cuerpo y la Sangre adorables de nuestro Redentor, que se nos ofrece a través de la humilde materia de este mundo —vino y pan—, a través de los elementos de la naturaleza, cultivados por el hombre, como el último Concilio Ecuménico ha querido recordar? (cfr. Gaudium et spes, 38)" (Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, 115: homilía del 8-X-1967).

234 CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 5. Cfr. Catecismo, 1067.

235 CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 1. Cfr. Catecismo, 1070.


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Los sacramentos: naturaleza, origen y número

a) Naturaleza. "Los sacramentos son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina. Los ritos visibles bajo los cuales los sacramentos son celebrados significan y realizan las gracias propias de cada sacramento" (Catecismo, 1131).

— "Los sacramentos son signos sensibles (palabras y acciones), accesibles a nuestra humanidad actual" (Catecismo, 1084).

236 CONCILIO DE TRENTO: DS 1600-1601. Cfr. Catecismo, 1114.

237 SANTO TOMAS DE AQUINO, Summa Theologiae III, q. 60, a.3. Cfr. Catecismo, 1130.

238 Cfr. Catecismo, 1205; CONCILIO DE TRENTO: DS 1728; PÍO XII: DS 3857.


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Efectos y necesidad de los sacramentos

Eficacia de los sacramentos

239 Cfr. CONCILIO DE TRENTO: DS 1606.

240 La obra del Espíritu Santo en nosotros "es que vivamos la vida de Cristo resucitado" (Catecismo, 1091); "une la Iglesia a la vida y a la misión de Cristo" (Catecismo, 1092); "cura y transforma a los que lo reciben conformándolos con el Hijo de Dios" (Catecismo, 1129).

241 Cfr. CONCILIO DE TRENTO: DS 1609.

242 Cfr. CONCILIO DE TRENTO: DS 1604.

243 Cfr. CONCILIO DE TRENTO: DS 1608.

244 SANTO TOMAS DE AQUINO, Summa Theologiae, III, q. 68, art. 8.</div>

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fiel cristiano, sino que necesita ordinariamente la especial configuración con Cristo Sa cerdote que da el sacramento del Orden245.

c) La eficacia de los sacramentos deriva de Cristo mismo, que actúa en ellos, "sin embargo, los frutos de los sacramentos dependen también de las disposiciones del que los recibe" (Catecismo, 1129): cuanto mejores disposiciones tenga de fe, conversión de corazón y adhesión a la voluntad de Dios, más abundantes son los efectos de gracia que recibe (cfr. Catecismo, 1098).

La Liturgia

a) La liturgia cristiana tiene una doble dimensión: ascendente y descendente246.

— La participación en las celebraciones litúrgicas, aunque no abarca toda la vida sobrenatural de los fieles, constituye para ellos, como lo es para toda la Iglesia, la cum-

245 El sacerdocio ministerial "garantiza que, en los sacramentos, sea Cristo quien actúa por el Espíritu Santo en favor de la Iglesia. La misión de salvación confiada por el Padre a su Hijo encamado es confiada a los Apóstoles y por ellos a sus sucesores: reciben el Espíritu de Jesús para actuar en su nombre y en su persona (cfr. loann 20,21- 23; Le 24,47; Mt 28,18-20). Así, el ministro ordenado es el vínculo sacramental que une la acción litúrgica a lo que dijeron y realizaron los Apóstoles, y por ellos a lo que dijo y realizó Cristo, fuente y fundamento de los sacramentos" (Catecismo, 1120).

Aunque la eficacia del sacramento no proviene de las cualidades morales del ministro, sin embargo su fe y devoción, además de contribuir a su santificación personal, favorece mucho las buenas disposiciones del sujeto que recibe el sacramento y, por consiguiente, el fruto que de él obtiene.

246 "Por una parte, la Iglesia, unida a su Señor y «bajo la acción del Espíritu Santo» (Lc 10,21), bendice al Padre «por su don inefable» (II Cor 9,15) mediante la adoración, la alabanza y la acción de gracias. Por otra parte, y hasta la consumación del designio de Dios, la Iglesia no cesa de presentar al Padre «la ofrenda de sus propios dones» y de implorar que el Espíritu Santo venga sobre esta ofrenda, sobre ella misma, sobre los fieles y sobre el mundo entero, a fin de que por la comunión en la muerte y en la resurrección de Cristo-Sacerdote y por el poder del Espíritu estas bendiciones divinas den frutos de vida «para alabanza de la gloria de su gracia» (Ef 1,6)" (Catecismo, 1083).

247 CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 26. Cfr. Catecismo, 1140.

248 "La asamblea que celebra es la comunidad de los bautizados que, «por el nuevo nacimiento y por la unción del Espíritu Santo, quedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo para que ofrezcan, a través de las obras propias del cristiano, sacrificios espirituales» (CONCILIO VATICANO II, Const. Lumen gentium, 10). Este «sacerdocio común» es el de Cristo, único Sacerdote, participado por todos sus miembros" (Catecismo, 1141). Sobre la distinción entre sacerdocio común y sacerdocio ministerial, vid. tema 24, B, n. l.


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bre a la cual tiende toda su actividad y la fuente de donde mana toda su fuerza249. En particular, la Santa Misa es "centro y raíz de la vida cristiana"250.

e) Los edificios destinados al culto divino "no son simples lugares de reunión, sino que significan y manifiestan a la Iglesia que vive en ese lugar, morada de Dios con los hombres" (Catecismo, 1180). En la iglesia se celebra y se reserva la Sagrada Eucaristía. "Debe ser hermosa y apropiada para la oración y para las celebraciones sagradas»251

— Es necesario extremar el cuidado en el decoro de la liturgia, procurar ofrecer a Dios lo mejor que tengamos y del modo más digno. "Todo el lujo, la majestad y la belleza me parecen poco"252.

h) El latín es lengua oficial de la Iglesia y de su liturgia de rito latino. "Procúrese que los fieles sean capaces de recitar o cantar juntos en latín las partes del ordinario de la Misa que les corresponde"255.

Bibliografía básica:

Catecismo de la Iglesia Católica, 1066-1098; 1113-1143; 1200-1211 y 1667-1671.

249 Cfr. CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 10.

250 Es Cristo que pasa, 102.

251 CONCILIO VATICANO II, Decr. Presbyterorum Ordinis, 5. Cfr. Catecismo, 1181.

252 Camino, 527. Cfr. Mt 26,6-16.

253 CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 60. Cfr. Catecismo, 1667.

254 CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 4.

255 CONCILIO VATICANO II, Const Sacrosanctum Concilium, 54.


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Lecturas recomendadas:

Es Cristo que pasa, nn. 78 y 80

Don Álvaro, Carta 15-X-1991, en Cartas de familia -3.

Cuadernos 6, (Piedad y doctrina): "Vida litúrgica", pp. 143-156.
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