Talk:Eso de ser directores…

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Condiciones para ser directora (1)

Características que debía tener una numeraria para ser elegida directora:

  1. Haber hecho la oblación, aunque se han dado bastantes casos en que todavía no se había hecho, no por llevar poco tiempo en la obra, sino por despiste del consejo local del que dependía, en no haber hecho los trámites pertinentes para que se hiciese la oblación,
  2. No era necesario ser universitaria, de hecho siempre ha habido personas que no lo eran, predominando sobre las que sí lo eran,
  3. Tener bastante sentido común,
  4. Tener el llamado “buen espíritu”, sentir la obra como suya,
  5. Obediencia a prueba de bomba...
  6. Imparcialidad en el trato con las personas,
  7. Estar dispuesta a transmitir íntegramente lo mandado por las directoras de la delegación, que a su vez transmitían lo recibido por la asesoría regional y éstas de la asesoría central.
  8. Ser muy apostólica,
  9. Ser muy proselitista,
  10. Predominio de la cabeza sobre el corazón,
  11. Tener ascendencia sobre las personas,
  12. Tener alto grado de madurez humana,
  13. Tener muy centrada la afectividad en Dios,
  14. Tener una psiquis muy fuerte,
  15. Tener mano izquierda,
  16. Tener brazo de acero y mano de seda,
  17. etc…

Al ver estas condiciones, se comprende que aquellas personas elegidas para ser directoras (labores de gobierno: ya sea ser directora, subdirectora o secretaria), que no las reunían todas, el cargo les era pesado, les creaba problemas, y aparecían los síntomas de agotamiento psíquico, que se iban agravando con el tiempo y acababan con un tremendo fracaso humano y sobrenatural.

¿Tenían la culpa estas personas que fracasaron como directoras?, NO. El fracaso fue de las personas que las propusieron para el cargo de gobierno. Hubiesen estado centradas, sin esa responsabilidad, dedicándose a atender confidencias, hacer labor apostólica y proselitista y nada más.

Luego la raíz del mal llamado fracaso como directoras, recae en un escalón superior, tenían que haber sido conocidas en profundidad por su consejo local, su delegación y su asesoría.

Muchas directoras (las llamadas antiguamente Directoras mayores), se dedicaban a transmitir normas constantemente, y no conocían a las numerarias. Había falta de psicología, falta de madurez humana y mucha banalidad, y fracaso total, pues lo más importante en cualquier empresa y más en la obra era el conocimiento global y particular de cada numeraria, desde que pitaba hasta su etapa de vejez. Pero las prisas, el egoísmo, la opacidad, la obsesión por cumplir metas sin sentido común, las hicieron instrumentos inservibles, para la santidad de sus hermanas y para que fuesen felices dentro de la obra.

Luego el fracaso arranca de lo más arriba de la pirámide opusina, de quien dirigía en cada momento la obra, y de los colaboradores (sacerdotes), que casi nunca entendieron la psicología femenina y trataban a las numerarias como bichos raros, como personas débiles y que sólo servían para obedecer. Estos sacerdotes, tenían y tienen pocos conocimientos sobre la personalidad femenina. Por eso cuando transmitían lo dicho por el correspondiente Prelado, la transmisión no era total. Y luego estaba el siguiente escalón, las directoras de la asesoría central, qué entendían y qué transmitían, y así sucesivamente, todo se iba diluyendo o cambiando.

Las directoras de asesoría central y regional, con tantos años en el mismo puesto directivo, sufren atrofia del conocimiento, se aburguesan y son correas de transmisión sin vida. Y así podemos continuar con los distintos niveles de la pirámide directiva.

Una consecuencia lógica, es limitar el periodo de tiempo en que se está de directora, hay personas que desde los dos años de estar en la obra, siguen después de treinta, cuarenta o cincuenta años en puestos directivos. Están contaminadas del poder y son inservibles, pues han destrozado y destrozan a las numerarias de a pie.

Como podemos observar, todo es una cadena de mando de burócratas, de administrativas del legado recibido, sin personalidad propia, están robotizadas.

Si no hay numerarias capacitadas para ser directoras, se las forma con paciencia, caridad y sentido común.

Dada la situación actual, de menos numerarias, habría que hacer ajustes de los recursos humanos y ser objetivos, reagrupamiento de efectivos, disminución de consejos locales, disminución de directoras en las delegaciones y asesorías. Más numerarias de a pie y menos directoras mandando. Más curro y menos despotismo. Es aburridísimo ver siempre las mismas caras a todos los niveles del mando.

Por no hablar, de que una condición importantísima para ser directora, es caerle bien a algunas/as directoras de delegación, aquí entra la función del peloteo y seguir haciéndolo para ir ascendiendo en la pirámide directiva, si se tiene aspiraciones de llegar al máximo poder directivo.

Por eso, hay directoras que no están a la altura de las circunstancias y se les ve el plumero y esto influye en que las numerarias listas, abandonen el barco. Las que se quedan, es harina de otro costal, donde no me apetece opinar.

Pimpinela escarlata

Eso de ser directores... (1)

Me maravilla la sencillez con la que cuentas todo. Trabajaste por Dios y por los demás, espera tu premio. Ni siquiera dices: "Y ahora me encuentro con que...". Vas a ser muy, muy feliz. LORO VIEJO.

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