El timo del colegio mayor Peñafiel

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Por Nicky, 20.07.2009


En primer lugar estoy totalmente de acuerdo con la inmensa mayoría de escritos de esta web, y apoyo totalmente a la gente que la da vida, no por que si, sino porque considero que tienen toda la razón. Ademas la considero un buen instrumento de ayuda para que la gente sepa lo que es en realidad el opus y conozca lo que de verdad se cuece a pesar de sus continuas mentiras.

Conocí la obra de casualidad a través del centro de estudios Peñafiel (Valladolid). Y lo que viví allí es exactamente lo mismo que se ha publicado en esta pagina varias veces, aunque les pese a los señores directores y a la gente de la obra. Ademas tengo que decir que se les podría poner muchísimo peor con toda la razón, pero de todas formas escribo para que se sepa la verdad y que la mentira no prevalezca, así que lo que voy a contar es lo que viví resumidamente. Algunos datos me los ahorrare pues no quiero que me identifiquen...

La conclusión que se puede sacar de todo es que peñafiel es una gran farsa en la que sus directores y numerarios mayores junto con el sacerdote se aprovechan de la buena voluntad de gente joven en edad universitaria. Al principio todo el mundo se preocupa por ti y te tienen en una balsa de aceite hasta que a través de entrevistas con el sacerdote, subdirector y demás especímenes opusinos consiguen sacarte la información que les interesa. A partir de entonces pasas a ser un mono mas en el engranaje de la obra con la obligación de estar disponible en todo momento y de apuntarse a retiros, convivencias, jornadas universitarias, univs, etc. Por supuesto para que te apuntes a estas historias, algunas de las cuales coinciden en fechas inmediatamente anteriores a los exámenes universitarios se te presiona de mil maneras psicologicamente, la pega es que decir no para ellos es una autentica aberración y por supuesto algo inaceptable. Que conste que estas historias hay que pagarlas y cuestan un buen dinero. Durante el tiempo que estuve en peñafiel la verdad es que no se podía fallar a las meditaciones y retiros e incluso fallar en uno o dos al año era algo que les enfermaba y les ponía de mala leche. En especial con el vecindario femenino se llevaban de pena hasta el punto de que en la pista de futbito de peñafiel se llegaban a recoger compresas, bragas, sujetadores, etc. Por supuesto todo este vestuario a los numerarios mas rancios les causaba puro asco por el tema de la santa pureza. A la gente que iba cumpliendo años en peñafiel toda esa parafernalia les acababa provocando verdaderos problemas en sus relaciones con las mujeres, en especial si tenían que hacer vida fuera de peñafiel. La verdad es que con el ambiente que había a la larga nos terminaban comiendo el coco a todos y terminábamos siendo seres completamente acomplejados, que buscaban llevar mas gente a peñafiel. Esta gente que llevábamos según el director tenia que ser gente que triunfase en los estudios, que tuviese gracias a sus padres un nivel de vida elevado y por supuesto con dinero, mucho dinero, a pesar de que nosotros llevábamos mal la carrera (salvo excepciones) y nos quitaban mucho tiempo libre para sus historias, tiempo que al final echábamos de menos para preparar los exámenes. Normalmente cada varios meses se montaban líos o te echaban la bronca sin ningún motivo, este tipo de neuras eran muy normales en peñafiel y también nos hacían mella en nuestra autoestima.

En general se vivía en plena tensión, los numerarios jóvenes tenían al director por un dios y este hacia y deshacía a su antojo. Decir que con el tiempo te dabas cuenta que el director y la mayoría de los numerarios mayores eran unos auténticos hipócritas que lo único que buscaban era manipular a la gente en beneficio del opus. Las relaciones que se mantenían eran distantes y artificiales, era un sitio en el que no se vivía la amistad, sino que se fingía. Algo habitual era dar la espalda a otra gente que se iba de la obra o creerse mas que los demás solo por ser de la obra. Ademas de que en la confesión tenias que decirle todo al sacerdote y este se lo comentaba al director. Se vivía continuamente controlado, mas que personas parecíamos maquinas sin ningún sentimiento con el único objetivo de cumplir los mandamientos de la obra y del director. La forma de ver la vida que tienen en la obra te la intentaban grabar en la cabeza, el problema era que muchas de sus ideas son raras y extrañas, por lo que si te comportabas fuera de peñafiel como en peñafiel terminabas quedando en ridículo con los demás.

Bueno, creo que con esto basta. No es un sitio para pasar los mejores años de la juventud sino mas bien para salir corriendo y no volver mas. Los buenos ratos se pueden contar con cuentas gotas y los malos sirven para escribir una enciclopedia entera. Lo siento peñafiel, lo siento directores opus, pero no se puede decir otra cosa de vosotros. Espero que este escrito sirva para apoyar a otra gente que ha escrito de peñafiel y se ha ido del opus, gente a la que deseo lo mejor, en especial que vuelvan a ser felices. Se lo merecen. Gracias.




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