El miedo como arma de Dirección Espiritual

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Por Alfredo y Anuc, 17 de julio de 2005


Hace poco, recibí una llamada telefónica de parte de un numerario empezando por una pregunta muy directa: “¿¿De verdad que estas feliz??” y seguía: “Estoy pensando irme también de la Obra, pero los directores no paran de decirme que me arrepentiré, que nunca estaré feliz, que las cosas que hacen feliz a las personas ‘normales’ (sic) me dejarán amargura en la boca, que me estoy jugando la felicidad eterna” y un largo etc. de desgracias.

A pesar de no sorprendernos, lo que nos llama la atención es que esa misma escena nos pasó - a los dos que escribimos este correo - con pocos meses de distancia, con palabras muy parecidas y con personas que no se conocen, ya que son de secciones diferentes, de países diferentes, de idiomas diferentes! Lo único que tienen en común es su pertenencia al Opus Dei como numerario y numeraria respectivamente. Ninguno de los dos conocen Opuslibros.

Y podríamos añadir más ejemplos como estos dos –aunque no siempre con las mismas palabras- porque desde que hemos dejado la Obra (cada uno por su cuenta hace como 2 años), hemos tenido conversaciones muy personales con exnumerari@s de 3 continentes diferentes (la mayoría de ellos tampoco conocen Opuslibros) y siempre nos cuentan el mismo tipo de argumentos que usaron los directores/directoras para tratar de retenerles en la Obra, que se pueden resumir en dos palabras: dar miedo.

Como dice la canción que tiene ese titulo (“Miedo”) del grupo español M Clan, cuando alguien se plantee irse de la Obra, el camino empieza muchas veces así: “Para empezar, diré que es el final, No es un final feliz, tan solo es un final, Pero parece ser que ya no hay vueltas atrás”. Es una realidad para muchos de los que nos hemos ido que lo hacemos a pesar de que cuesta y los directores con su ‘dirección espiritual’ solo lo hacen más difícil y más pesado. Claro que hay bastante miedo durante este proceso. Para algunos ese miedo se contrarresta con la ira al verse estafado por la Obra (lo que ayuda a dar los pasos hacia la salida), pero algo de miedo queda frente a un futuro desconocido que nos pintan lo más negro posible –tanto para el resto de esta vida como para la siguiente.

Sin embargo, el “miedo de volver a los infiernos” (sigamos con esa misma canción) es lo que ha ayudado a muchos a decidirse a romper sus lazos con la Prelatura, porque el miedo se ha vuelto en contra de la Obra. El miedo de acabar allí una vida, que así ya no tenía más sentido, superó al miedo de reempezar una vida nueva y de enfrentarse a las maldiciones de la Obra respecto a sus ex-fieles. El ansia de felicidad supera los anatemas oficiales para muchos, pero no para todos. Por eso, estamos tan contentos de poder ayudar a los que lo necesiten salir del infierno en que se ha convertido su vida y apoyarles en sus primeros pasos en la vida normal.

No es un llamamiento a acabar con el Opus Dei, pero sí con sus practicas tan nefastas. Se nota últimamente que varios participantes a este forum todavía no lo entienden. Personalmente, nos alegramos que sigan en la Obra las personas que están felices allí, pero no nos perdonaríamos no aportar una ayuda a los que lo pasan mal, a los que piden a gritos un apoyo, un poco de comprensión, una mano saludable. En eso, nos parece que opuslibros es un medio magnifico. Cada persona que deja la Obra tiene necesidades diversas, pero hay muchos puntos en común en nuestras vidas que tenemos que reentender para entenderse a sí mismo y a su pasado. Es muy importante llegar a aceptarnos con nuestros defectos y nuestras cualidades; con nuestros errores y nuestros aciertos.

La vivencia como fieles de la Obra imprime tanto y el desgarro de la salida puede ser tan fuerte, que para muchos es necesario tener un forum como opuslibros -por lo menos durante unos meses, como lo demuestra la importante reposición que hay entre los participantes-. Es necesario recibir un apoyo de personas que han pasado por las mismas dificultades, el darse cuenta que no somos un bicho raro, pero –desgraciadamente- sí un caso entre muchos. Es necesario este proceso interno para recuperar la autoestima tan lastimada que muchos tenemos al salir.

Volviendo al tema del miedo, nos parece tremenda esa visión de la perseverancia que se tiene en la Obra y que solo busca infundir miedo en las almas. Estamos seguros que los responsables –por suerte, no es el caso de todos los directores- de esa manera de actuar responderán de sus actos delante de Dios y de las víctimas de desesperación que han sufrido su actuación. ¡Que pobre visión se difunde en la Obra cuando basan sus argumentos para perseverar en el miedo en lugar del amor a Dios! Irse de la Obra nunca podrá ser una traición a Dios ni la fuente de todas las desgracias de la vida. Dios no es un ser vengativo y sí un Padre que nos ama con locura, como leemos en la parábola del hijo pródigo.

Por suerte, la inmensa mayoría de los exmiembros de la Obra consiguen seguir su vida, consiguen hacerse dueños de si mismos y no caen en esa desesperanza, pero no suele ser tan fácil para los que siguen en la Obra por miedo. Si podemos ayudar a cualquier persona que está allí en contra de lo que su corazón le pide, ya habremos hecho una muy buena obra de caridad. Ese sí que es un proselitismo que vale la pena ;-)


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