El Opus Dei: Contradicción y Engaño

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Por JasonJonas, 17.07.2020


En alusión al correo de Plutone, contradicción es uno de los 2 aspectos que definen perfectamente a esta organización autodenominada por su fundador -en un alarde de absoluta sobreestimación del verdadero carácter mundano de dicha institución- Opus Dei. La otra palabra que la define completa y totalmente es engaño.

El correo de Plutone retrata lo que con toda exactitud posible es el Opus Dei: Contradicción y Engaño. Comprender esencialmente al Opus Dei es la aplicación de su opuesto: si dicen ser algo, son lo contrario en su más viva expresión. Lo que es el Opus Dei es precisamente el no ser lo que dicen de sí mismos. Y esto, al momento o al paso del tiempo, cobra factura para adentro y para toda su periferia...

En mis años de numerario leí, en cumplimiento cabal que procuraba (so auto pena de mi conciencia adoctrinada al no hacerlo), los evangelios de pe a pa, pero mira que, de lo malo, lo bueno (lo malo no como la lectura como tal, sino el verlo como norma obligatoria), porque leer la vida de Jesucristo es por demás extraordinario y ejemplo por supuesto de vida. Debo reconocer que perdí esa costumbre, pero no por ello me olvido de muchos pasajes que se mantienen en mi alma como referente de vida: Jesús, “Deus, Perfectus Homo” (no encuentro la razón del fundador de llamarlo “Perfectus Deus…”, porque decir perfecto, en adjetivo de Dios, es pleonasmo: Dios es perfecto, si no no sería Dios, más allá de contrastarlo, compararlo o equipararlo con otras religiones o creencias, que esto es motivo de eso, de creencias -tan validas unas como otras en la consciencia del hombre, pero bueno, esos son otros temas).

Sobre la vida de Jesús, en ningún lugar, en ningún capitulo/versículo, en ningún momento se leen (o al menos no recuerdo haber leído) que Jesús haya sido contradictorio o actuado con engaños, incluso en aras de la procuración del bien. Jesucristo, jamás dice algo y hace lo contrario, ni jamás compromete la integridad de sus acciones a ningún aspecto mundano, a ninguno, ni mucho menos al status social, poder económico o nivel intelectual de ningún escenario, incluso, reitero, en aras de la procuración del bien.

Fuego he venido a traer a la tierra” leí en los evangelios, y ¡vaya que Jesús lo trajo!, sin ambigüedades en su actuación (en su completa labor apostólica y de redención), ni siquiera a sus Padres: a los 12 años desaparece de la vista de María y José, con los doctores del templo, y cuando María, su madre, le pregunta al respecto, simplemente (y de modo duro tal vez, pero tan claro como el agua) responde: "¿Por qué me buscabas? ¿No sabías que debía estar en las cosas de mi Padre?", sin disfrazar o escenificar nada al respecto de su alejamiento temporal… Lo que es, es.

Y en su vida pública, en el tema de las vocaciones, jamás refieren las sagradas escrituras que haya (ni siquiera sutilmente) sugerido a alguien: no digas, no hagas, no comprenderán… más bien dice, hace, e incluso refiere el no ser comprendido, pero actuando siempre con toda claridad; jamás Jesús engaña a nadie, jamás seduce en verdades parciales o medias verdades, jamás traza ocultamientos de nada y a nadie.

Relatan los evangelios, en referencia a una contante “muletilla” del Opus Dei sobre tu vocación y entrega, que Jesús, al encontrarse con el llamado joven rico le dice: ve, vende cuanto tienes, dáselo a los pobres y sígueme… Las escrituras mencionan que el joven se marchó triste porque tenía muchas posesiones (habría que comentar que ya tampoco se dice que sucedió posteriormente con el llamado joven rico, lo demás es especular, pero tampoco podemos asegurar que haya permanecido triste toda su vida, tal vez encontró la paz y entrega posteriormente en las mismas enseñanzas de Jesús, quien sabe)... El caso es que Jesús les habló claro, tal cual, directo: “Vende todo y sígueme…”. Así fue con los 12: “Ven, te haré pescador de hombres…” sin ambigüedad, directo. No esta descrito el más mínimo viso de interpretación acerca de la entrega como al modo del Opus: “entrégate, y poco a poco te voy a llevar por un ´plano inclinado´ para que ´soportes´ la entrega, no le comentes nada a tus padres, a tu esposa, porque no lo van a entender, miénteles un poco… que mentir poco no es mentir…” (esto es parte de su esencia: el engaño). En fin, para el joven rico o para los apóstoles esta petición de Jesús es algo completamente congruente con lo que la entrega representaba, no con lo que no-representaba.

¿Qué hace el Opus? Lo opuesto. Y lo hace para CAPTARTE, no para preguntarte, no para educarte, no para sugerirte, no para acercarte a Dios, no, sino simplemente para CAPTARTE. En algún correo comentaba que sería para el Opus mucho más sensato, más auténtico verdaderamente (más de Dios), al momento de buscar vocaciones, comunicar TODO lo referente a lo que esto conlleva: el ser numerario es sucumbir en toda tu consciencia (con s) a los designios, no de Dios, sino de personas que dicen ser los encomendados de la comunicación divina, aunque esto sea precisamente el vivir y el que tú mismo adoctrines a otros continuamente en la contradicción y en el engaño (vuelve a leer el correo de Plutone). ¿Eso quieres ser? Adelante, bienvenido a bordo… y aunque fuera 1 sola vocación lograda así (y a una edad o madurez con discernimiento), esta sería al menos autentica.

He escrito varios correos a la página Opuslibros y, tal vez desde los últimos, le escribo particularmente a alguien: a ti numerario, numeraria, miembro del Opus Dei que tienes años en “la obra” o que acabas de entrar… Eres realmente un bendito, un bendecido al toparte con esta página llamada Opuslibros, de verdad, sin altanería, ¡Bendita página! Esta página puede ser tu salvación de vida humana, así, con todas sus letras (la divina no tiene absolutamente nada que ver si eres o no parte de esta organización/secta, esa depende de tu conciencia, no de tu membresía). Y si quieres no utilizo la palabra bendito, sino simplemente afortunado… Eres afortunadísimo de poder estar en este momento leyendo Opuslibros, que es verdadera alerta, alivio y salvación humana no a la muchedumbre, sino de uno en uno: si el Opus refiere 90,000 miembros, mira que si ya lees esta página (tal vez mi correo no sea el mas interesante o el que mas ilustre el dañino lugar en donde te encuentras hoy “atrapado”, créeme) encontrarás infinidad de correos con HECHOS y recomendaciones que te dicen: “Amigo, huye ¡como alma que lleva el diablo! (sarcástico, sí, pero tan rápido como puedas pues). Y tal vez el Opus quede con 89,999 miembros que no les signifiquen mucho en sus números, pero tú, ese 1, podrás darte cuenta de que el sacrificio y la paz/felicidad que podrás tener en este mundo (la plena en presencia de Dios) y más aun, el poder participarla verdaderamente a los demás en un apostolado autentico, nada tiene que ver con el Opus Dei.

No se trata de los buenos vs los malos, el bien vs el mal, los miembros actuales vs los que ya no lo somos (¡gracias a Dios nos fuimos! como refiere primordialmente esta página). Por supuesto tu estas convencido de hacer el bien estando allí adentro y yo estoy más que convencido de procurarte el bien al hacerte mi más viva recomendación al respecto (habiendo ya vivido y experimentado completamente el Opus Dei, como los cientos o miles de escritos aquí). Para hacer el bien, no necesitas estar allí (soy una y otra vez reiterativo en ello, porque muchas veces los seres humanos escuchamos 100 veces lo mismo, pero a la 101 decimos ¡Ah!, ya lo entendí…), pero si quieres estar allí tienes que ser consciente que haces mal a otros, de verdad destruyes vidas y te autodestruyes. Habrá quien aguante este ritmo y este modo de vida, pero si estas en plan de aguantar (si no lo estas, lo estarás), nunca podrás ser, ni siquiera en Cristo, lo que puedes ser.

Mis mejores deseos nuevamente para ti, amigo numerario, amiga numeraria, miembro del Opus Dei (u Opus Mundi que tal vez le venga más este nombre), pon de ejemplo verdaderamente a Jesucristo (no al sacrosanto, santo-bala o santo-express fundador llevado a los altares mundanamente en tiempo “record”, ¿por qué será?) y, aunque permanezcas en el Opus Dei, ojalá que la contradicción y el engaño no sean parte tuya, que, por donde lo veas, no son enseñanzas de Jesús, por mas que te lo instruyan o insinúen tus directores con las frases de siempre.



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