Comment:Santidad (1)

From Opus Dei info

Queridos todos:

Parto de la base de que son los santos, movidos por el Espíritu, los que renuevan la Iglesia. Y me preguntaba a mí mismo: ¿Cuántos santos dominicos había en tiempos de San Martín de Porres (“Fray Escoba”)? ¿Cuántos en la época de Santo Tomás de Aquino? ¿Cuántas santas carmelitas fueron contemporáneas de Santa Teresa de Jesús? ¿E Incluso, cuántos santos hubo entre los primeros cristianos, además de los mártires?

Vosotros examináis con microscopio la actuación de A, B o C y concluís que no sólo no es santo/a, sino que además es una mala persona. Estudiáis el Opus Dei y concluís que es el propio sistema el que envilece a las personas y las aparta, no sólo de ser santas sino incluso de ser personas. Hacéis reglas generales de casos particulares con demasiada facilidad. ¿Cuántas monjas santas había en el Carmelo de Lisieux donde Cristo amó a Santa Teresita? ¿Cuántos franciscanos santos convivían con San Antonio de Padua?

El santo es una flor que el Espíritu hace crecer, incluso en los ambientes más desfavorables, para ofrecérsela a Dios. San Josemaría nos pedía que fuésemos santos de altar, canonizables, sin que nos faltase un pelo. No todos vamos a ser santos, pero ¿no valdría la pena intentarlo? Por lo menos tratar de agradar a Dios y hacer sonreír a su Madre Santísima.

Pensemos en lo que se escribirá sobre el Opus Dei dentro de cien o doscientos años. Estoy suponiendo; imaginando. Escribirán que fue fundado en España por un sacerdote secular, San Josemaría Escrivá. Que éste hizo suyo el mensaje, luego ratificado por el Concilio Vaticano II, según el cual se podía ser santo en medio del mundo, a través del cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano, y gozar de una presencia de Dios permanente en el ejercicio de todo tipo de actividades humanas dignas. Los más enterados especularán sobre la cuestión de la Prelatura o sobre si el fundador “vio” o “supo” o “pensó” o “se enteró” de lo que tenía que ser el Opus Dei. Añadirán que San Josemaría dio una especial importancia al apostolado con intelectuales, por lo que en esas fechas (dentro de 100 o 200 años) existirán Universidades y Facultades de Ciencias Eclesiásticas de gran prestigio en los cinco continentes dirigidas por el Opus Dei. Terminarán diciendo que entre los santos canonizados del Opus Dei se encontrarán entonces una empleada de hogar, dos o tres socios o asociadas célibes, varios padres y madres de familia y otros tantos sacerdotes.

Frente a este cuadro general ¿dónde habrán quedado tus pequeños problemas y preocupaciones? ¿Dónde situaremos el hecho de que no pudiste acudir a la Primera Comunión de tu sobrina o aquella directora que la tenía tomada contigo y que dejó el Opus Dei después que tú? ¿Quién podrá decir entonces que cuando ingresó en el Opus Dei no sabía dónde entraba?

Las obras de Dios son fruto del Espíritu Santo independientemente de quién las haga, cómo y porqué. ¿A quién le consta que aquellas madres galileas que llevaban sus hijos para que Jesús los bendijera tenían una intención rectísima? ¿Qué movió a los publicanos y a las meretrices a acercarse al bautismo de Juan para el perdón de sus pecados? Hubiera sido muy fácil criticarlos: “Ahora tenéis miedo ¿verdad? Haberlo tenido antes”. ¿Quién sabe la intención que movía a Lázaro, a María, a Marta, a Nicodemo o a la madre de los Zebedeos? Y a los propios Apóstoles que discutían sobre quién había de ser el primero cuando Nuestro Señor Jesucristo restaurase el Reino de Israel.

No, no es necesario ser perfecto para trabajar en las obras de Dios. Oración, humildad, fe, aceptación de nuestra nada, madurez, afán de santidad y de servicio. Es lo que me digo a mí mismo y os digo a vosotros. Y después estarán el Purgatorio, ¡sí el Purgatorio!, y el Cielo, para siempre, para siempre, para siempre.

Que paseis una buena Semana Santa.

JUAN.

Los lectores del presente, al leer tus comentarios, no pueden entender lo desfasado con la realidad que son los adoradores de Escriva. Este empeno fanático para defender a TODAS las actuaciones y decisiones del fundador va en contra del sentido común.

La resurrección de Lázaro no ayudó a los fariseos, tampoco los hechos y las pruebas ayudan a los fanáticos del Opus. ?Que hacer para que los fanáticos dejen de agarrarse a su fanatismo? Solo es Espíritu lo sabrá.

Como es corriente desconozco cómo relacionais vuestras respuestas con los textos que escribo. De hecho esta era una reflexión mía, muy propia, sobre la santidad. ¿Qué estaba leyendo en ese momento? Es posible que las profecías de Zacarías ya que estaba terminando con los libros proféticos. Si no eres capaz de darte cuenta de que cuando escribo muchas cosas estoy pensando en mí y no en otros a lo mejor es que ves todo a través de un filtro, como señala Carandell en la portada. Por cierto ¿cómo teneis el desparpajo de incluir a Carandell entre vuestros testigos de cargo, si ya os aclaró Choza que no había pertenecido al Opus Dei? Un testigo de segunda mano.

Me alegro de haber recibido un mensaje tuyo. Como dice el soneto de Gutierre de Cetina que, como es lógico no tienes por qué conocer: "Ya que así me mirais (me contestais)/ miradme al menos".

Hoy es Jueves Santo. Un abrazo a todos.

JUAN.

Personal tools