Anécdota sobre Escrivá de Balaguer

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Corrían los años setenta, la Universidad de Sevilla hervía. Un grupo numerosísimo de estudiantes "yeyés" se movilizaba y organizaba manifestaciones a favor de cosas tan peligrosas y subversivas como la libertad de prensa, de asociación, el fin de la censura, etc. Como se ve, eran un grupo de jóvenes revolucionarios con unos ideales extremos. Bueno, pues en esos días de convulsión política y luchas por la democracia y la libertad, es cuando Monseñor Escrivá decide hacer una visita a la Universidad.

Huelga decir que por aquel entonces, el Opus Dei tenía una influencia inmensa en la dictadura franquista. Mejor dicho, no influían en el poder, ellos eran el poder.

Una semana antes de la visita de Monseñor, se había producido una protesta a las puertas de la Universidad. Era una sentada pacífica... Pacífica hasta que llegó la policía, claro. Los desalojaron a palos, sin que nadie opusiera ninguna resistencia. Aquello fue muy sonado, porque hubo heridos graves (a uno le partieron la mandíbula por tres sitios) y además porque entre los manifestantes se encontraban muchos chicos de "familias bien", que también recibieron lo suyo. Mi tío era un líder estudiantil en los 70, que también presenció (y sufrió) aquella brutal represión contra unos idealistas estudiantes indefensos. Fue él quien me contó esta historia.

Preguntado Escrivá por estos incidentes dijo que "rezaría por aquellos jóvenes descarriados, para que vieran la luz, y se acercaran a Dios. Mientras tanto, mano dura para meterlos en vereda".

Juan G.


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