Una de proselitismo infantil

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Por Cooper, 12.08.2006


En linea con Isabel, he reunido mis memorias de cuando pité, mas que nada, por si a alguien le pueden aprovechar.

Cada vez entiendo mejor al Cardenal Hume, cuando les prohibió seguir haciendo eso en su diocesis de Londres, Por cierto yo estuve por alli en esa epoca, pero jamas me enteré de eso hasta después. Debe ser que no convenía.

“No sabiem mes, tenien quinze anys”. [No sabían más, tenían 15 años]

Al acabar estas notas he pensado que nadie como Serrat, para proyectar la sensación que yo quería reflejar en estas lineas.

Hace ya muchos años, era por finales de los 50.

Se trataba de un chaval de 15 años que sacaba buenas notas en el Instituto de una ciudad de provincias. Tenía problemas de amigos porque era demasiado joven para el curso que hacía y sus compañeros lo veían muy crío. Probablemente lo era, si no intelectualmente si en desarrollo físico y mental.

De pronto las cosas mejoraron mucho. Era el último curso del Insti y aparecieron nuevos alumnos por allí, gente que le hacían caso y que en seguida le invitaron a las cosas que ellos ya hacían. Iban a una Residencia a estudiar, organizaban excursiones, meriendas unas cosas que se llamaban Círculos y cosas así. El ambiente era estupendo y lo que era mejor uno se sentía cómodo y querido. Además había estudiantes universitarios que estaban dispuestos a escucharle y a charlar y hasta algunos días merendaba con más gente, incluido el Director de la Residencía, que era un Señor muy simpático. Este periodo duró unos meses y fue muy bueno, además sus notas mejoraron y la verdad es que se lo pasaba muy bien. Al final se pasaba por allí todo su tiempo libre. Aprendió a ir al Oratorio y “hacía oración” unos minutos cada tarde.

También de pronto, le empezaron a hablar de vocación, a él, a un chaval de 15 años y medio; y además, de que manera. Sus nuevos amigos, el cura con el que a veces hablaba, el universitario tan majo que tocaba la guitarra y daba su Circulo y hasta un día el Director.

No lo veía muy claro. Ya rezaba ya, como le decían, pero nada. El no lo veía nada claro, pero parecía que todos los demás si que lo veían, y claro no iba a quedarse atrás por un asunto de falta de generosidad. Así que un día, después de otra conversación más donde le plantearon su vocación como un asunto de generosidad, se fue al Director y le dijo. “Oye, mira, puede que tenga vocación de Numerario. Muy claro no lo tengo, pero escucha, si alguna vez no lo veo claro, ¿Me puedo echar atrás?” El Director con una sonrisa de oreja a oreja le dijo ” Pues no faltaría mas, Nuestro Padre dice que para entrar las puertas son estrechas, pero para salir están abiertas de par en par; además tu no te preocupes, porque yo creo que has tomado la decisión correcta”.

Así fue mi entrada a la Cosa, con 15 años y medio, haciendo Preu y sin saber dónde me metía. A mi no me explicaron detalles, no me dieron a leer nada, no sabía las diferencias entre Numerario y otras cosas, Yo solo quería ser Santo en medio del mundo, santificar el trabajo ordinario, aprovechar las cosas pequeñas y poco más y me dijeron que eso se hacía pidiendo la admisión como Numerario del Opus Dei.

Es por eso que yo tengo tan claro que se abusa de niños. Yo entonces lo era. Me encontré jugando una partida de cartas con un grupo de gente que sabía lo que hacía, mientras yo iba como un pardillo.

Lo cierto es que esto, como otras cosas, lo mantienes como una cosa privada hasta que lees en estas páginas que tu historia no es única, que la cosa se repite, que el caso aislado y por lo tanto disculpable, es un sistema recolector perfectamente estudiado. Además y lo que es peor, tienes en tu conciencia que tú has formado parte de ese sistema.

Yo creo que como rebote por todo esto, he puesto en mi vida la Libertad como uno de los valores más altos. Además, no veo contradicción entre esta valoración y los Evangelios. Ahí siempre se invita, no se engaña, ni se conspira ni se aprovechan las circunstancias para forzar una voluntad. Yo, como consecuencia, veo en ese proselitismo de las cifras, una gran falta de respeto a la Voluntad de Dios, como si en el fondo no creyesen mucho en El.

No es solo “rogando y con el mazo dando”. Es rogando, con el mazo dando, con premeditación, con curas actuando sobre la conciencia, en grupo y con chiquillos que es mas fácil.

En fin, así les va como les va.


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