Sobre unas notas

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Por Haenobarbo, 24.07.2009


Leyendo hoy varios escritos publicados en la web (22 de julio), me acordé de unas notas que tomé hace unas semanas, de un interesantísimo libro sobre Pío XII, que quiero compartir con todos.

Corría el año 1958, concretamente el mes de septiembre, poco mas de un año antes de la muerte del Pontífice. En Roma se reunía la XXX Congregación General de la Compañía de Jesús. Ya por entonces se barruntaba la tremenda crisis en que cayó años después. Al finalizar la Congregación General, el Papa concedió una audiencia a los participantes, curiosamente no en Roma, sino en Castelgandolfo. Y estrictamente a puertas cerradas. En la audiencia, el Pontífice pronunció una alocución, que no fue conocida públicamente sino bastante tiempo después: se ve que estaba perfectamente al tanto de lo que se cocinaba en la Compañía. Estas son las notas que tomé y que creo que apenas merecen glosas:

“No es propio de los religiosos tomar sus vacaciones fuera de las casas de la Orden, sin un motivo extraordinario, ni emprender con motivo de descanso, viajes agradables pero costosos, ni poseer un instrumento de trabajo para su uso personal y exclusivo…..”

Recordó a los hijos de San Ignacio estas palabras de su fundador: “Podemos tolerar que otras Ordenes religiosas nos superen en los ayunos, en las vigilias y en otros rigores, pero en la pureza y en la perfección de la obediencia que consiste en renunciar a la voluntad propia y al propio juicio, deseo vivamente que se distingan quienes sirven a Dios en esta Compañía”. “…Contra el espíritu de soberbia y de independencia de que muchos están contaminados en nuestros días – añadió el Papa- es necesario que conservéis en su pureza auténtica la virtud y la humildad que nos hace amables a Dios y a los hombres”.

Puntualizó “… que la Constitución de la Orden es monárquica, cada uno de los miembros de la Compañía, está obligado a obedecer, sin discusión e incluso sin examen a sus superiores y estos al Papa”.

Respecto a este punto – y esto es de mi cosecha personal- por lo que respecta al Opus Dei, con la última parte del párrafo, el Papa se ha pasao un poco..!!: al Papa hay que obedecerlo según como, cuando y porqué, aunque siempre habrá que ver la manera de dar la impresión de que se lo obedece……!!!!!!! (aquí se aplica lo del conceder, sin ceder, con ánimo de recuperar

Prosigue el Pontífice: “Está ciertamente en el error quién estime que la obediencia jerárquica y religiosa debe ser sustituida por una cierta igualdad democrática, en virtud de la cual el sujeto discute con el superior lo que conviene hacer hasta encontrar un acuerdo sobre la cuestión”.

Y por último, condenando las cosas superfluas, precisó que entre ellas debe estar comprendido “el uso del tabaco hoy tan extendido”.

Cuando terminé de leer esta parrafada, no pude menos que pensar….. ¡jolines…. ahora viene a resultar que lo único que distingue a un señor del Opus Dei de los religiosos es que aquellos, por indicación expresa del fundador, pueden -y algunos hasta deben- fumar……!!!!!!!

Me consuela de alguna forma pensar, y eso se demuestra en los escritos que leí hoy en la web, y en muchos otros publicados anteriormente, que precisamente lo que rechina en la cabeza de muchos y casi siempre sin tener clara conciencia de ello, es la forma de vida propia de los religiosos que se obliga a vivir a los miembros del Opus Dei, y rechina precisamente porque no fuimos llamados a esa vida, porque somos plenamente laicos, porque la vida religiosa no fue ni es para nosotros, porque esa no ha sido nunca nuestra vocación……



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