Opus y matrimonio

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Por Maria Cristina, 20.02.2006


Apreciado:

Cuando leí tu mensaje advertí cuanto dolor estás llevando dentro por la situación de tu esposa como supernumeraria. Me desagradó muchísimo saber que además te tuvo engañado ocultándote que se había hecho supernumeraria; no podría decirse que fue traición pero sí una conducta deshonesta e indigna de una esposa. Seguramente Marypt podrá asesorarte más de cerca y con conocimiento de causa acerca de los supernumerarios, pero te invito a leer mi historia (enviada en Octubre de 2004) donde conté a los Orejas mi triste experiencia de estar casada con un “ex” miembro del opus, devenido en cooperador pero con prácticas, usos y costumbres de numerario.

No quiero amargarte la vida ni presentarte un futuro lleno de desventuras matrimoniales pero haciendo honor a la verdad: te las verás bien difíciles con una mujer que está tan compenetrada en la vida y la praxis opusina.

No pasa por lo económico, ni por los hijos que tengas ni por los anticonceptivos que uses o no, o si en tu mente no se concibe la palabra divorcio. Yo creo que nadie, ni el más ateo del planeta, se casa pensando en que se puede terminar el matrimonio en cualquier momento. Cuando uno está enamorado no concibe la vida sin la otra persona, no es capaz de funcionar sin esa “cara mitad” que nos complementa y nos da felicidad.

Yo no deseaba divorciarme, me casé muy enamorada y deslumbrada del precioso caballero que me había tocado en suerte. Bello física y espiritualmente. Pero en los cuatro años que estuve casada fueron cayendo las máscaras y se llegó a una situación insostenible donde era como “en defensa propia”: era mi vida o la suya.

La Iglesia Católica no prohibe separarse ante causas graves (incluso legalmente si es para protección de los intereses de los hijos y derechos individuales), de todos modos siempre se aconseja agotar hasta la última instancia de diálogo antes de vivir en casas separadas. Y siempre queda el recurso de la nulidad matrimonial, como fue mi caso. Ojalá nunca llegues a separarte, pero tampoco te atormentes con ser separado como algo vergonzoso.

El matrimonio no es “aguantar cualquier cosa con tal de no divorciarse” sino compartir, dialogar, amarse y proyectar ese amor a los hijos, a los amigos y al resto de los familiares.

Tus hijos aunque vos no lo notes, probablemente perciben que sus padres tienen “algún problema” entonces es bueno que le hagas saber a tu esposa que no deseas que esta vida suya de supernumeraria termine siendo un condicionamiento para el desarrollo emocional de los niños y acabe lesionando la pareja de ustedes. Sé franco y abierto: que sepa que estás dolido por el ocultamiento de su membresía, que no concuerdas con ese “espíritu” opusino que la tiene absorbida y alejada de ustedes (sobre todo esa invasión que hacen ellos a la privacidad), y dejale bien claro que nunca te vas a confesar con sacerdotes de la obra y que estás muy bien y muy contento con tu devoción al Padre Pío.

Otro tema del que hace unos días mencionó Gabriela P. en su correo fue el del colegio de los niños. La gente del opus presiona e insta a sus miembros a que eduquen a sus niños en colegios de la obra porque como bien dijo ella en su envío, de allí obtienen el “semillero” para nuevas vocaciones de numerarios. Eso es otro tema que debes dejarle en claro: que no accederás a que tus hijos se eduquen en esos colegios ni que vayan a actividades en clubes opusimos.

Como decimos en Argentina: no te será gratuito. Pero es preferible echar unas lágrimas y que dejes las cosas bien claras con ella e incluso que busques ayuda espiritual en un sacerdote para poder contrarrestar esos argumentos y “citas bíblicas” con que pretende convencerte. Un sacerdote de parroquia, un franciscano, un jesuita, uno de la congregación del padre Pío… el que más te inspire confianza y tengas total libertad de contarle lo que te pasa, sin pudor y sin miedo a lágrimas. Seguramente te aconsejarán bien y te dirán como actuar con tu mujer. No te será gratuito como te dije, pero sin exigirle que abandone el opus le estarás poniendo en claro que no quieres que el opus entre en tu casa ni en la vida de tus hijos.

Mucho se ha expresado en la web acerca de los matrimonios con personas del opus y algunos tienen una visión más Light o más simplista de lo que puede llegar a ser. Por lo que me tocó vivir y por los testimonios que he leído, soy escéptica de que se pueda lograr que el miembro opusino de la pareja no intente una y otra vez influir con sus teorías y doctrinas para que el resto de la familia se haga del opus.

Para ellos el opus es lo perfecto, lo “incontaminado” como dijo también Gabriela P. y no admiten otros caminos a Dios que no sea a través de la praxis y normas del opus.

Fijate que tu esposa no confió en tu preferencia espiritual por el Padre Pío y fue a preguntar si era o no un santo canonizado ¿es que acaso vale más la palabra de la gente del opus que la tuya que sos su esposo y padre de sus hijos? ¿te das cuenta de lo que puede estar sucediendo psicológicamente con tu mujer?

Como te dije: no quiero amargarte la vida de antemano pero que deberás reaccionar cuanto antes y dejarle las cosas bien en claro a tu mujer; es imprescindible. Hablen hasta cansarse y si tienen que llorar juntos, lloren. Pero no dejes de ser firme en tus convicciones y sobre todo, de buscar ayuda con un sacerdote de confianza que no sea opusino.

Suerte y un cordial saludo desde Rosario (cuna de la bandera Argentina)

María Cristina


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