Mi vida en el opus

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Por Niky, 24 de agosto de 2009


Cuando conocí el opus dey tenia 20 años, soy la 9 de 11 hermanos, 7 chicas y 3 chicos. Vivíamos en el campo en una sencilla casita de madera, en un pais pequeño pero muy hermoso que se llama ECUADOR allí crecí, una difícil infancia pero por lo menos mis hermanos y yo fuimos a la escuela a cursar la primaria. Mis hermanos mayores a medida que iban creciendo se iban a la ciudad a trabajar para ayudar economicamente a la casa, hasta que ellos formaban su propia familia. A pesar de casarse siempre estaban dispuesto a ayudar a los mas pequeños, así que los pequeños fuimos mas privilegiados que los mayores. Estos se llevaban a la ciudad a mis hermanos pequeños a medida que iban terminando la primaria a seguir estudiando, a excepción de mi que me dejaron en el campo a cuidar los animales, en fin a hacer las tareas del campo.

Mis padres se separaron y el también se fue a la ciudad. La vida para mi era muy difícil, hasta que mis hermanos por fin me rescataron, me llevaron a la ciudad. Ya tenia 17 años como ya era grandecita, para hacer el bachillerato me matricule en una academia de corte y confeccion, una carrera artesanal de tres años. Mi padre tenia una tienda de chucherías y artículos de primera necesidad, con lo que me pagaba las mensualidades y el transporte. Ya estaba en el ultimo año, cuando mi padre me dijo que no podía seguir pagando las mensualidades de la academia que buscara un trabajo. cosa que me costo asimilar. Para entonces mi hermana la décima, ya estaba en un centro del opus que se llamaba EL CORAL, según le dijeron para seguir estudiando bachillerato cosa mas alejada de la realidad. Las clases eran de limpieza de plancha, de como saber ponerla mesa etc. pero como habían otras chicas mi hermana estaba contenta y engañada que en próximo curso la pondrían a estudiar. Así ya llevaba un año, y yo visitaba el centro todos los domingos...

Una numeraria auxiliar que se llama albertina nos daba clase de confirmacion a un grupo y al terminar hablaba con cada una. Un día se acerco a mi a preguntarme de mi vida, yo le conté lo que me dijo mi padre, y que me urgía encontrar trabajo para terminar lo que había empezado, de lo contrario tendría que dejarlo. Como estudiaba en las mañanas tenia difícil encontrar un trabajo a medida, pero la siguiente semana Albertina me propuso ir a trabajar en otro centro, una residencia universitaria de chicas, para la portería. La idea me encanto pero no sus condiciones. Tenia que ser interna y desde allí ir a mis clases y volver al centro, ese detalle no me gusto, pero ya solo me faltaban unos meses para graduarme de maestra en corte y confeccion. Acepte y me fui aquella a aquella residencia que se llamaba Guayalar.

Los primeros días se me hicieron muy difícil, nunca me había separado de mi familia, pero si mi hermana pequeña podía yo también no me rendiría facilmente. Mi habitación era muy pequeña y oscura con un ventanuco de 10 centímetros por cincuenta para la ventilacion, y un lavabo, se me antoja compararla a una habitación de cárcel, pero sin water, nunca he estado en la cárcel pero he visto mucha tele.

El centro si que era grande parecía un palacio, grandes salones y salas pequeñas donde siempre había una numeraria con alguien haciendo la charla, porque también era centro de agregadas y san gabriel y club de niñas por eso necesitaban de portera, porque todo el día y parte de la noche entraba y salia gente. Desde el principio Albertina empezó con ponerme un plan de vida, me pareció bien porque tiempo tenia de rezar, allí sola en esa portería y en el bus cuando iba a clase. No llevaba ni tres meses cuando ya me planteo que tenia vocacion. Al principio, me entro pánico, no recuerdo muy bien las cosas que me decía, pero me lo pintaba como si pasara a vivir directamente en el cielo. Después yo quise ser como ellas, parecían felices y vivir en una casa enorme y ser igual a todas seria guay,.. Lo que no me dijo fue lo de la charla fraterna, siempre me costo, desde el principio porque no me parecía natural y lo del cilicio y las disciplinas y la correccion fraterna que a veces me parecían injustas, y lo de entregar los regalos de la familia, y la mentira mas gorda que todas: todos los del opus eramos iguales, mentira mas grande que una casa. En mi país las clases sociales están muy marcadas,y los ricos ven por encima del hombro a los pobres, desprecian a los que no son del mismo nivel social, y en el opus no iba a ser menos,... esto se notaba.

Un dia cuando ya habia pitado le dije a la directora un simple hola, y la subdirectora me llamo y me corrigio me dijo que debia saludarle buenos dias o tardes "señorita Maria Gracia", esa fue de las primeras correciones que me hicieron, si de verdad eramos iguales, por que tanto protocolo, (solo me hacia falta que me dijesen que le haga la reverencia a la madre superiora)en fin...

La manera de vestir era otra clara diferencia, las nax siempre nos poníamos ropa que las numerarias ya no querían, muy rara vez nos compraban algo nuevo las habitaciones eran las peores con menos ventilacion, y a la hora de ver la tele o en tertulias las numerarias, siempre teniamos que dejarle el mejor sitio...

Pedi la admision el dia de san marcos el 25 de abril de 1992 y al siguiente mes pito mi hermana, que aun esta dentro del opus. Debo decir que respeto su decicion de quedarse, pero me duele mucho que siga engañada,... Hice la admision si no recuerdo mal a los 6 meses y me cambiaron de centro AL CORAL junto a mi hermana, estaba muy contenta, pero tambien me canbiaron de direccion espiritual, otra vez a contarle a otra desconocida mis cosas. Me toco una numeraria que me cayo fatal, por sus aires de superioridad, (esta numeraria ya murio Dios la tenga en su gloria ) es la impresion que me causo por la forma como me hablaba...

Como estabamos las dos hermanas de sangre en el mismo centro, me enviaron enseguida a los tres o cuatro meses, al centro de estudios en la capital QUITO. En el camino que tardo unas 8 horas, yo fui hecha un mar de lagrimas, por primera vez pense que habia cometido un error...


En el centro de estudios me recibieron estupendamente sentí que eran sinceras y estaban contentas de que estuviese allí, me hicieron sentirme bien. A todas las numerarias y nax de ese centro les agradezco de corazón, mi habitación era mucho mejor que las que había tenido anteriormente, y me habían hecho un dibujo y puesto flores de bienvenida, y la la nostalgia se fue disipando poco a poco.

En el centro habíamos 7 del centro de estudios, tres nax monitoras y tres del consejo local, la directora del centro era la de auxiliares, una mujer un poco rara, era argentina a veces era muy simpática, pero otras parecía un ogro, no llegamos al año y por las quejas de todas la cambiaron y nos pusieron de directora a una de mi ciudad, la recuerdo con mucho cariño, creo que fue la mejor directora que tuve, sencilla, se ponía al mismo nivel, nunca dijo una palabra mas alta que otra...

Ella no iba con esos aires de superioridad como lo hacían otras, y siempre estaba dispuesta a oírte, hacia que me sintiera como en casa. Allí estuve tres años, a decir verdad los mejores años que viví dentro del opus, aunque había una compañera, no diré hermana, porque para mi no lo era, que no me caía nada bien. Ella quería ser el centro de atención, siempre con cuchicheos con las del consejo local, me parecía una falsa, no se podría comentar nada porque se chivaba, las demás eran mas discretas (por cierto esta nax también se a ido del opus). De todas las que hicieron el centro de estudios conmigo solo quedan dos todas las demás se fueron, por algo sera no?

Cuando salí del centro de estudios empezó mi calvario interior, me enviaron a la administración de una residencia universitarias de 80 personas, la directora del centro de universitarias siempre se quejaba de que la ropa no estaba bien planchada, de que la comida era un asco, de que la limpieza no estaba bien hecha, se pasaba!! Y la directora que era la administradora nos daba caña, en vez de hacernos la vida mas llevadera nos la complicabam mas, nos teniamos que levantar a la 5 y 30 o a veces a las 5 de la mañana por que muchas estudiantes tenian clase a primera hora y abia que hacerles el desayuno, luego ir a ducharse corriendo para ir a misa, y despues a limpieza, regresar y desayunar, y luego mas limpieza, enseguida al planchero o lavadero o cocina segun toque a cada una.. Una verdadera locura... Y las normas en segundo plaño, cuando se pudiera, asi un dia y otro. No es de extrañar que la gente enferme con ese ritmo, o se quiera ir del opus, somos personas no maquinas o esclavas.


Cambio de centro. Cuando había cambios generalmente eran después de un curso anual o de retiro, cuando me enviaban a centros que eran administraciones de centros de señores mayores, no cabía en mi de contenta, por que los numerarios eran mas considerados que las numerarias auxiliares. En mi opinión trataban de dar menos la lata, aunque había alguno que era muy pesado, pero en general se notaba que ellos si nos querían como hermanas. Recuerdo que cuando vivía en una casa pequeña, el director nos dejaba las películas que ellos veían para que nosotras las viéramos, junto al reproductor que por supuesto no teniamos, desde aqui, agradezco de corazon a aquellos que nos hicieron la vida agradable en muchas ocasiones, os recuerdo con mucho cariño.

La casa pequeña solo consistía de tres habitaciones, el planchero donde estaba la labadora, un pequeñisimo patio para secar la ropa, la cocina y en un pasillo a modo de saloncillo una tele pequeña con un sofá pequeño también y muebles para la ropa de cama etc... vivir en estos centros es estar olvidada del mundo totalmente, por que la administradora solo llegaba a decirnos el menú y se iba, y de excursiones nada y hasta a veces nos tocaba ir a buscar misa por que en el centro de los señores no había...

Al principio estaba contenta sin las pesadas de las numerarias cerca, pero después de unos meses la vida allí era aburridisima, monotoma todos los días viendo las mismas dos caras de mis compañeras de faenas (os habeis dado cuenta? nunca les llamo hermanas, por que nunca las sentí hermanas) aunque con la mayoría teníamos un trato cordial, y alguna que era como piedra en el zapato por suerte no eran muchas, la mayoria son muy entregadas y de buen espiritu.

En mi opinion las auxiliares mayores son las que merecen el reconocimiento del opus, seguro que hay autenticas santas y alguna se pasaba de bondadosa, me consuela saber que Dios se lo tendra encuenta. Solo con dos o tres nax teníamos un trato de amistad (a pesar de que no era de buen espíritu) y mi hermana de sangre con ella siempre nos hacíamos coincidencias de lo prohibido en el opus, de cosas que nos incomodaban. Yo la llamaba y a veces ella me llamaba pero sabíamos que teníamos que cuidarnos por que siempre nos vigilaban, y en la charla nos preguntaban que habíamos hablado, por teléfono; la respuesta era la misma: de la familia, no iba a ser tan tonta de contar toda mi conversacion con mi hermana, afortunadamente ella era mas discreta que yo, total no hacíamos mal a nadie.

En administraciones de residencia de estudiantes era otra cosa, les servíamos la comida en la mesa como a auténticos señoritos, uno jovencito recién salido del centro de estudios era el director y de sud director otro un poquito mas mayor, se lo pasaban en grande, y luego pa limpiar nos costaba un montón, pero mas de una vez, nos los encontrábamos en la calle, nos daba risa lo ridículos que eran agachaban la cabeza como si vieran al diablo y caminaban con mucha prisa cambiando de acera, como si nosotras nos íbamos a lanzar a seducirlos, lo mas normal habría sido pasar como un desconocido mas, aun me hace gracia... así eran los jóvenes numerarios de mi país, y no puedo salvar a ninguno, y cuando alguno se quedaba rezagado cuando íbamos a hacer la limpieza, lo mismo, ni los buenos días, salían corriendo literalmente, que una vez uno se choco de frente con una, seguro que fue a confesarse de haber tocado a una auxiliar. La verdad es que yo nunca entendi este comportamiento, quien se los enseño? sera que esta escrito en algun lugar solo para los numerarios hombres? solo pasa en Ecuador?.. ahi quedan mis preguntas.


Mis últimos años en el opus estaban llenos de miedos y rebeldias, empecé a no estar a gusto, recuerdo que una de las cosas que me ayudaron a decidirme abandonar fue que una auxiliar mayor estaba mas tiempo en la cama que bien, por depresión crónica, y tomaba pastillas que la hacían parecer un zomby... Un día bajó al planchero donde yo estaba y empezamos a hablar de cosas intrascendentes, hasta que llegamos al tema de una auxiliar que se había ido... Yo le contaba lo triste que estaba porque era una chica con la que me llevaba genial, y ella me respondió, "si yo fuera joven como ella también me iría". Fue una frase que se me clavó en el alma. Yo ya había pensado en irme muchas veces pero, en la oración volvía a entregar mi idea a Dios y seguía luchando para ser fiel a la obra. En la charla siempre me convencian metiendome miedo, por que me decían que ser infiel era como condenarse al infierno que nunca jamas seria feliz por que había traicionado a Dios, me ponian unos ejemplos de pesadillas...

Otro día fue una numeraria, que llevava mi charla la que me dijo que yo no era humilde, por que yo le decía que no entendía por que nosotras las nax teníamos que olvidarnos de estudiar, o de ejercer o hacer lo que hemos estudiado, me dijo que yo me creía inteligente y que no lo era, que de gracias a Dios por estar en el opus que si no donde viviría (haciendo alusion al suburbio donde vivía, lo pobre que era mi familia,y que eso era lo que me esperaba si me iba).

Cuando alguien de las nax tenia ideas de superacion personal ellas las directoras se afanaban en machacarlas, en hacernos sentir nada, en menospreciarnos para asi tener a personas que hacen su trabajo sin opinar como automatas, como robot sin iniciativas propias.

Ahora en el presente creo que tenia razón, yo no era inteligente por que de haberlo sido nunca hubiese sido del opus y sobre de vivir pobre es mas digno que vivir como una esclava en el opus.

Como dije antes entré en una fase de rebeldia, todo lo empecé a cuestionar, en la charla, en el confesionario, hasta empecé a ser agresiva vervalmente, a estar muy triste a la vez, lloraba por nada ni yo me reconocía. Entonces fue cuando me llevaron al medico, que era una numeraria de medicina general que me receto unas pastillas, trankimazin, y otras que no recuerdo su nombre. Luego me envió a una agregada que era sicoanálista, seguramente para ver si estaba loca; la agregada me hizo unos tes, que nunca me dieron los resultados, empece a parecer también un zombie. Lo que me extraña mucho es que no me hayan hechado, como hacían con otras, supongo que era mejor mantenerme allí para que siga trabajando, por que las vocaciones a esclava del opus escaseaban.

Recuerdo también que mirando las cajas de las pastillas pensé en tomármelas todas juntas, realmente me las habría tomado, no aguantaba estar allí, estaba desesperada, y con miedo, a donde ir sin dinero. La única salida, tomarme todas las pastillas y el problema solucionado. Le comente a una nax a la que le tenia confianza que tenia tentacion de tomármelas todas y enseguida se lo dijo a la directora y me las quito. Desde ese momento, ella me las administraba.

Mi hermana la que sigue en el opus me dijo que yo no era la misma, que parecía alma en pena, hablamos de que yo me quería ir y ella me apoyó, me dijo que ella me quería ver bien como antes, que nunca me reprocharía mi marcha (y lo ha cumplido, ella me a defendido de algún comentario en mi contra) así que decidimos que seria en el curso anual.

Hable con otra de mis hermanas, Alba, y le conté lo que me pasaba, como siempre habíamos tenido contacto telefónico, se asusto al oírme, por que mi manera de hablar era demasiado pausada como si me costara coordinar las ideas, estaba drogada en pocas palabras. Ella me animo a irme y me ofreció su ayuda económica para que yo pudiera salir adelante (mi hermana Alba no es rica pero siempre estaba dispuesta a ayudar a sus hermanos pequeños).

Llegó el curso anual. Era en enero del 2001 viajamos a guayaquil a la casa de retiros, LAGO DE CAPEIRA pasaron unos días, no recuerdo cuantos por que de esos días tengo una laguna mental no recuerdo mucho, solo lo que me han contado. Allí llegaron mis hermanas y dijeron, a la directora, que me dieran permiso para ir a un cumple de un sobrino, que me traerían de regreso en la tarde (no dicen que en el opus no se pide permiso?). Mis hermanas lo pidieron por mi, me fui con mis hermanas y no volví mas. Me buscaron, amenazaron a mis hermanas por haberme secuestrado.

Los primeros días yo me escondí , no tenia fuerzas físicas, y no tenia de voluntad, para hacerles frente. Hicieron que mi hermana la que sigue en el opus llame y hable conmigo para que me conveza y vuelva, pero yo seguía escondida, mis hermanos me llevaron a un medico que me dijo que aquellas pastillas son tan fuerte para casos extremos de depresion, que las dejara poco a poco, y que me dedicara a alguna actividad para que mi mente se libere. Buen consejo que seguía al pie de la letra.

A los 15 días cuando ya me sentía mejor llame a la directora diciéndole que no pensaba volver, me dijo que no estaba en condiciones de decidir, que estaba enferma, que espere un tiempo, que fuera al coral, centro mas cercano, a por los medios de formacion. Asi lo hice pero el trato que recibi en ese centro fue distante y frio, me encontré con una numeraria del centro en el que vivia, yo la salude con una sonrisa, "buenas tardes señorita"... En vez de contestarme me dijo, hija que no te dan de comer, estás en los huesos. Que indignacion, por que me he ido piensas que no tengo que comer? Lo pense pero no dije nada y la expresion de su cara era de asco, donde esta la caridad de esta miembra de la obra?. Esta misma numeraria me la encontre unos meses despues, en una expocicion para chicos universitarios, yo estaba (una caseta de una universidad) promocionando la carrera de gastronomia, y ella paso por alli, yo le dije hola, se giro me miro muy seria y no me contesto. Asi tratan los del opus a los exopus, gracias a Dios no son todos asi, por ejenplo mi hermana, que siempre es igual con todos los que se van aunque esto le cueste una correccion fraterna.

A los tres meses mas o menos, la directora de auxiliares me llamo por telefono para quedar para hablar, quedamos, fue amable pero distante, me dijo que escriba una carta donde pida la dispensa al padre. Al dia siguiente se la entregue, no recuerdo exactamente lo que le escribi solo recuerdo que era solo unas cuantas lineas y que le decia que quizas estaba cometiendo un error, pero que confiaba en la infinita bondad de Dios y que asumia las consecuencias. Es que yo tambien estaba convencida de que Dios de alguna manera me castigaria, que todo lo que me habian dicho era verdad, que habia sido una judas, estaba casi segura que me iria mal. Doy gracias a DIOS por estar equivocada y con el paso del tiempo me he dado cuenta que ellos tambien.

DIOS ES INFINITAMENTE GENEROSO Y BONDADOSO me a bendecido con un marido maravilloso, y un hijo que es un cielo y otro que espero para octubre soy infinitamente feliz, gracias a Dios desde que sali del opus las cosas me han salido de maravilla, una tras otra,

GRACIAS A DIOS Y A MIS HERMANAS ME FUI.



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