Mi historia contada en tres patadas

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Por Glowingshanka, 25.02.2009


Hola soy una mujer que lleva 2 años de casada y vive feliz al lado de su esposo, hace unos 6 años que no pertenezco mas al opus dei, permanecí allí un corto tiempo unos 2 años; en los cuales considero que me quitaron parte importante de mi persona. Quizá no tenga tanto que contar como muchas de las personas acá, pero si tengo en la mente muchas de las cosas que me pasaron allí.

Comenzare un poco contando que mi primer encuentro con el opus dei fueron mis propios padres que están en mi país de origen quisieron que estudiara en uno de los colegios de la obra; yo había escuchado que las chicas allí eran muy creídas y demás, cosa que no va conmigo; así que me fui a hablar con la directora de mi colegio y le conté mi caso pidiéndole ayuda, ella intercedió por mi ante mis padres diciéndoles que si estaban inconformes con el colegio a lo que negaron por lo tanto ella les convenció de que era tonto cambiarme de colegio. Unos años después nos mudamos de país, y fue el motivo perfecto de mis padres para meterme a uno de los muchos colegios de la obra. Mis hermanos también aunque ellos ya habían estado antes en dichos colegios...

Me impresiono el lugar, un oratorio (aunque quizá no tanto por haber estado ya en colegios católicos) pero si me impresiono lo rico que estaba adornado. Entre al colegio y claro por ser yo tan tímida me costo hacer amigas. Una de mis profesoras era de mi país de origen así que congeniamos inmediatamente para mi desgracia ella es y sigue siendo una numeraria. Paso el tiempo y poco a poco hizo apostolado conmigo, me llevaba a un centro de la obra con el propósito que me ayudaría en mis clases y con este gancho yo y otras dos amigas comenzamos a ir. Todo muy bonito y adornado y con el olor a iglesia que ya dijo alguien. Las de la casa eran muy amables conmigo, y que si el próximo sábado llegaría que habría tertulia y miraríamos una película.

Ella luego de la comida me llevo a una habitación con el típico vidrio (creo que los de la obra no terminan en confiar en su gente y menos en los de afuera) pues así comenzó mi charla fraterna. poco a poco iba mas, también porque en mi casa habían muchos problemas con mi padre y digamos que esta era mi escapatoria de el. Me preguntaron si alguna vez había sentido el llamado divino a lo que desafortunadamente conteste que si ( ya que anteriormente me había llamado la atención lo de ser monja). Así que de allí me pescaron, cada día hacían que me integrara mas en el "ambiente de familia" si se le puede llamar así. llegaba mas a menudo y a mi y otra amiga se nos dieron tareas de casa. Al comienzo todo me daba ilusión y se me había ya anunciado si quería pitar, lo cual retrasaba cada vez que podía. En fin ese mismo año el 24 de noviembre pedí mi admisión a la obra, a la salida del despacho donde hice la carta me esperaban varias para felicitarme y mostrarme el lugar ( el área de la habitación y del oratorio del segundo nivel, que era únicamente para los de adentro).

Poco a poco se me dio todo mis preces, mi cilicio (que mi hizo mucha compañía en los momentos de desesperación) y la disciplina. Todo digamoslo así iba bien hasta que paso el tiempo y comencé a notar detallitos que no me gustaban nada. Como tratos diferentes a las "mayores", el fanatismo hacia nuestro padre (que nunca llegue a querer del todo)

Una de estas ocasiones fue en una navidad, nos encontrábamos en curso anual, cuando una de mis "hermanas" me pidió dormir conmigo (ya para este tiempo ya estaba harta de la obra y prácticamente vomitaba oraciones de tanto que se rezaba) así que pensé que las demás pensarían mal de dos durmiendo en la misma habitación solas. Así que el respondí que si con la condición de que no dormiríamos en la misma cama y con la puerta abierta a lo que accedió. Ya sabrán muchos lo que me espero a mi por ser la mayor al día siguiente, se me hablo de que no estuvo bien que no debí haberlo hecho y mas cosas.

Luego de esto recuerdo que cada día "vibraba menos" se me decía que rezara mas, yo en cada ocasión que podía me "encerraba" en el oratorio a llorar o en el baño. Incluso muchas veces pensé en el suicidio.

Recuerdo especialmente a alguien determinado, uno de mis hermanas que procuro hacerme la vida imposible; cada vez que podía me buscaba (ella llevaba mi charla fraterna) recuerdo que los miércoles teníamos el circulo, y otra de mis "hermanas me llevaba de la universidad al centro" pues fue un mes que me escondía en la universidad me metía en clases que ni me tocaban contal de no ir. pues un dia llego ella (le pondré Karla) a buscarme personalmente. yo al verla camine escondida a una pared pero para mi mala suerte me vio!, me dijo que me faltaba de todo. que no vivía mis normas, que era lo que me pasaba. Le grite le respondí que ya estaba harta de todo, que estaba cansada de no pasar desapercibida en la universidad (que también era de la obra)que cualquiera que me viera sabría que era numeraria ; un numerario estaba pasando casualmente por allí, al verlo lo señale, le dije estoy harta de que como el todo mundo sepa que soy de la obra por mi forma de vestir y actuar, el pobre abrió unos ojasos y lo ultimo que supe de el es que ya no pertenece a la obra, espero que yo le haya ayudado a abrir los ojos.

Pues luego de este incidente vino la regañada del padre y de la directora. yo seguía mal odiando cada día mi permanencia allí, las tertulias para mi eran peor que la hiel mas amarga y sonreía forzadamente escuchando a las demás y participando a la fuerza. Mi padre no era de mucha ayuda porque ya se había hecho amigo de varios miembros y veía a la obra como la sigue viendo hoy como un lugar de santificación en medio del mundo. Bueno es decir no tenia ningún apoyo en mi familia. Ese año falte al retiro anual alegando que unos familiares lejanos habían llegado y que mi madre me había prohibido ir al retiro.

Luego vino la canonizacion, estando en españa el dia de la canonizacion de "san josemaria" decidi fugarme, me fui a pasear yo sola aprovechando la multitud y me escape toda esa tarde. al regreso se me llamo la atencion de que porque me habia perdido, y nada mas. Al dia siguiente que era la misa de gracias tambien lo hice con mas dificultad porque se me vigilaba mas constantemente (casi como a una niña, incluso esta Karla me tomaba de la mano para que no hiciera lo mismo) pero lo logre y me volví a escapar. recuerdo que me perdi de visitar monumentos y luego se me castigo con no poderlos ver. Esta Karla me hizo la vida de chivo expiatorio estando detrás mio en cada momento. pero la gota que derramo mi vaso fue que le hable un dia por teléfono a la encargada del viaje alegandole que me sentia mal, al regreso Karla me regaño diciendo que no le había avisado a nadie que incluso esta persona a la que ya le había avisado habia estado preocupada por mi. yo con ojos de plato me volví a pelear y deci cambiar mi forma de ser. Al regreso en nuestro pais hable con la directora que si esa persona seguía siendo la que llevaba mi charla yo me iba de la obra ese mismo día. Por lo tanto decidió que ella misma llevaría mi charla. De allí en adelante hable con muchos padres y personas mayores porque yo no quería seguir alli, me hablaban que si me iba seria pecado que Dios me había puesto una estrella especial para marcarme como numeraria.

Llegó un día en que hablando con la directora como magia me dice: si G. no veo que tengas vocación. Mi vida cambio volví a ser feliz, no me despedí de nadie ese día en la tertulia que seria mi ultima participe y fui diferente. aun no vivía en un centro pero me lleve el cilicio y la disciplina ( aun los conservo pero mi esposo me los quito, ya que seguí usándolos cuando me sentía mal psicologicamente)



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