Mi historia: supernumerario de 1975 a 2000

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Por Oscar Cuzzani, 28.01.2009


Hace tiempo buscaba un lugar donde leer, compartir mis experiencias pasadas en la Obra. Como decia Josef Piper: Gracias por existir!

Pite en 1975 a poco de morir el fundador y "despite" en el 2000 como supernumerario.

Viví en varios países. Argentina donde nací, EEUU donde trabaje desde 1978 hasta 1990 y desde entonces en Canadá. Me mudé muchas veces (unas 23), llevando conmigo mi mujer, mi suegra y 7 hijos. Nuestra vida no fue sencilla u "ordinaria"...

Durante esos años la obra dio algo de apoyo moral y a través de ella nos comunicamos con un núcleo de gente con la cual no nos sentimos tan solos. No puedo negar el apoyo extraordinario de tantos otros en parroquias y de la comunidad civil que nada tenian que ver con la Obra, y que lo hicieron como buenos Catolicos o como buenos Ciudadanos. Fue muy duro ver a mi esposa deteriorarse mentalmente con lentitud (borderline personality disorder) hasta que en 1995 ella abandonó la obra y empezó a salir con varios de mis amigos. El clima en casa era muy, muy dificil para mantener paz y algo de felicidad. El numerario que conducia mi charla fraterna me dijo que tenia que perdonarla y seguir adelante cosa que hice por 4 años. En 1999 mi mujer me pidio la separación, y busco la anulación del matrimonio que se llevo a cabo en el 2003 acusandome falsamente de varias cosas que nunca pudo probar.

El daño que eso causó fue enorme en mi familia, en mi trabajo, con mis amigos. Creo que el no haber tomado las riendas de ese caos y poner al frente el ejemplo ante mis hijos fue un gran error. En cambio mi postura de perdonar y callar hizo que mis hijos vieran a un padre dominado y vencido por la Obra y mi mujer. Por otro lado estaba el miedo a lo que dirian los de la Obra, el miedo de una familia en pedazos sufrir aun mas. En vez de encontrar apoyo en la obra, encontré caras sin gestos (catecismo de la obra no me acuerdo que numero… no tener intimidades con los miembros) y cuando con lagrimas en los ojos fui a pedir a un numerario si me podía dar un abrazo, se negó.

Describir el dolor no es justo en palabras, solo los que experimentamos ese "pathos" entendemos bien. Luego de mas de 20 años en la obra decidi no llamar por teléfono el 19 de Marzo. Al dia siguiente recibi un llamado del numerario para saber si yo me habia olvidado. Mi respuesta fue no!, no me olvide!!. Luego, el sacerdote que vivia en Vancouver se encuentra conmigo y me pide que no mencionara mas mi criticas contra la Obra. Su lógica fue: nosotros no podemos hablar mal de ti, y pedimos lo reciproco. Es una palabra sin estar obligado ya al opus dei, aun me imponian una obligación "de culpa". Hoy veo esa artimania como un truco psicologico barato. Decidi callar mi ira, porque pensé que no era bueno para mi salud. De esa forma no estaba obedeciendo al sacerdote. Decidi olvidarme, pero ese tormento estaba alli, implacable y entré en una depresion rapidamente.

Un dia fui a mi parroquia y pedi ayuda para hablar con una visitadora social que era ademas psicologa. Empecé a tratarme con su grupo y luego de 5 años encontre paz y el sol volvió a brillar en mis ojos. Me case por segunda vez, la mujer que me acompaña es la que también mantiene mi fe en Dios. (Bendita seas Beatriz por esa fuerza que me diste para seguir adelante!!)

Hoy dia solo una hija se comunica conmigo. El resto de mis hijos tomó partido con mi ex mujer. Se que un dia ellos recapacitaran. Pero esos son los pedazos que estan desparramados y que no hay "alambre" que los junte como solia decir el "fundador". Ellos lo tendrán que hacer de voluntad propia, luego de entender. Y aprendi que al tiempo no se lo puede apresurar!

Mi paso por la Obra no fue en vano. Aprendi mucho, y sé ahora por qué estoy en este mundo mucho mejor que cuando leía el porque en los puntos de "Camino" y otros libros espirituales aconsejados como "normativos". Tengo oportunidad de equivocarme y volver a empezar sin acudir a un librito, o a un numerario, sino a mi corazon. Encontré la conciencia que entregue a la obra sin darme cuenta alla en 1975! Y con ella, mi vida.



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