Mi amigo Shaka-Zulu

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Por Kipepeo, 15 de octubre de 2010


Esta historia es particularmente significativa porque, además de ser un ejemplo ontológico de lo que ha sido testimoniado en cientos de relatos en esta web, además, me ha escandalizado a mí y al protagonista de la historia, y con esto he abierto definitivamente los ojos para el muy poco cristiano y extraño vicio de mirar exclusivamente para su beneficio propio en vocaciones, $$$$$ o tráfico de influencias. Los nombres, lugares y personas y algún que otro hecho secundario, han sido cambiados por no parecerme oportuno suministrar pistas sobre la identidad real de quienes participaron de estos acontecimientos. Mal podría yo entonces imaginar que la Providencia Divina estaba a punto de colocarme la página web Opus Info ante de mis ojos, casi en el desenlace final de esta historia. Este episodio ha sido la gota de agua que me ha llevado a revisar todo el discurso y la praxis oficiales de la Obra y a entender – o mejor, racionalizar – el malestar interior que padecía ya desde hacía algunos años, sin terminar de entender el motivo. No deseaba escribirlo todavía, pero me han motivado a ello Calandria y Fernando40, a los que se lo dedico.

Primer acto

La historia de este conocido y después gran amigo, empieza hace unos 8-10 años atrás, lo titularé Shaka-Zulu, ya que es oriundo del magnífico continente en gran extensión bañado por el Sol entre el trópico de Cáncer y el de Capricornio, que responde al nombre de África. Había terminado sus estudios en Humanidades y Letras y tenía por entonces un trabajo como periodista en una ciudad ubicada al noroeste de su querida y variopinta tierra natal de muchas tribus, el Kokongo...

Es entonces cuando cuajan sus planes de emigrar a las Tierras frías del norte, donde están los míticos países desarrollados y ricos del Primer Mundo, para buscar novia y empezar un postgrado en Literatura... pero, ¡ay, ay, ay! resulta muy difícil a los habitantes de Kokongo conseguir un visado para penetrar a los reinos de Narnia, donde corren leche y miel, pero también una cierta dosis de aburrimiento y escepticismo cínico vital al buen estilo Saramago. Pero como ‘donde una puerta se cierra, otra se abre’, el valiente Shaka decide cambiar de continente e irse al país donde un hermano de su padre había dejado su rastro en una pequeña familia, multicolorida por cierto, con la genial idea de que una vez mimetizado en dicho país tan acogedor y un poco acojonante, le vendría muy bien y se volvería más fácil obtener el tan ambicionado visado del Imperio de Narnia, por no hablar de que una vez allá se le abrirían, además, las puertas del Consulado de Mordor.

¡Pensado! - ¡Dicho! ...¡y Hecho!

Segundo acto

Una vez llegado a una de las metrópolis de su nuevo continente y país, todo apuntaba al éxito de sus gestiones, incluso porque no se encontraba totalmente a solas después de cruzar todo un océano. La lengua le sonaba algo extraña, pero la verdad es que él tenia don de lenguas y hablaba los idiomas europeos oficiales de su país y, por uno de esos líos del destino, Shaka había tenido algún contacto con la Forza Dei, ya presente en el promisor Kokongo, pais del futuro. Dado que solo conocía el lado bueno de la Forza Dei, de inmediato se puso en contacto con el Centro Cultural Universitario Machaca. No es para menos... nuestro amigo Shaka-Zulu es un cristiano ejemplar, piadoso, descendiente de uno de los primeros Reyes y tribus convertidas por los Misioneros holandeses del Verbo Divino, cuando estos instalaron una pequeña iglesia en el corazón Kokongo, en una de sus Florestas Sagradas, donde viven los Espíritus de sus antepasados ilustres, o no tanto, pero que nadie, a no ser los hechiceros de primera categoría, se atreve a penetrar (ya veis que no se trata de ecología, no... es el puro miedo). Fue cuestión de tiempo ver a toda la tribu expectante mirando a los pobres misioneros blancos para no perderse el momento y espectáculo en el que empezarían sus desgracias por semejante sacrilegio... pero, pasan 3 días, una semana, un mes... ¡un año! ¡Y nada sucede! – Conclusión: hay aquí un poder ‘mayor’, por lo cual desde el jefe al último recién nacido todos se bautizan en un tris, no sin gran confusión por ver qué sucedería con las innumerables mujeres de los principales de la tribu... ¿quien se quedaría con quien? – Así de sencilla es la mentalidad africana: cuando la realidad no termina de cuajar en la cabeza, se cambia ésta en lugar de forzar la realidad de las cosas (qué contraste con el ‘lado oscuro’ de la Forza Dei).

No es para menos... Imagínense ustedes que Shaka sin que nadie le enseñara, o quizás su abuelita o ‘mama negra’, pues... hacia un muy completísimo super Plan de Vida sin apenas saberlo: Rosario, Lectura Espiritual, Misa y Oración... ¡todos los días! – El pobrecito no sabia que él era un cristianisimo cristiano normal y corriente ‘de la floresta’, por lo que sus amigos de la residencia universitaria Machaca ya se encargarían de hacerle saber, por a y b, lo que es un cristiano normal y corriente... Menos mal que Shaka se ha ido a vivir con la familia de su tío, quien ya no reside en su nuevo país (ya estaba en Mordor hacía un par de años), y nuestro Shaka era, más o menos, tolerado allá. En las vacaciones, feriados y otras celebraciones, él se quedaba, cual personaje de “Tintin en el Congo”, vigilando la casa mientras tía, primas y sobrinos se iban a disfrutar del merecido recreo.

Tercer acto

Las cosas no siempre salen como se han planeado. De lunes a viernes, Shaka empieza un largo calvario para hacerse con el visado del Reino de Narnia... documentito aquí, declaracioncita por allá, entrevistas... más entrevistas, una copia de su certificado de nacimiento, una carta de recomendación agridulce, certificado de ‘quizás no es terrorista’, certificado de vacuna contra duraznos... etc, etc. Y con eso pasan unos 5-6 años, cuando él esperaba unos 2-3 como máximo. La verdad es que después del 11 de septiembre de 2002, obtener visado para Narnia o Mordor en su nueva tierra adoptiva es casi tan difícil o peor que en su querido Kokongo. Para empeorar las cosas, termina siendo echado por los suyos y su tío, desde Mordor, le deja de pasar su mensualidad al no resolverse la cuestión. El pobrecito de Shaka hace de tripas corazón y se las arregla como puede para ir ganando sus euritos, algo muy difícil para un africano en una ciudad con algunos matices racistaaas. Intenta un poco de todo: clases de Inglés (pero él no tiene acento americano, entonces... vaya), incluso en el British Council, escribir artículos en periódicos locales o como corresponsal de Kokongo... uhmmm tampoco sirve. Al final recurre al negocio de importación-exportación, enviando a su tierra algunas quinquillerias que los chinos todavía no se atrevían por algún motivo a vender en tierras africanas, especialmente cosas destinadas a “la vanidad femenina”.

Y así va sobreviviendo. Una veces el dolar se devalúa y él pierde dinero, otras, la mercancía es robada o desaparece en un aeropuerto del continente africano, como el agua en las arenas del Okawango, o como las anguilas en las manos de un famoso personaje; otras consigue completar las negociaciones, otras es engañado por el fabricante local, etc, etc.

Nuestra amistad se va estrechando y él sigue con un intensa y profunda vida cristiana, va irregularmente por algún medio de formación, especialmente el retiro mensual para profesionales, habla con el sacerdote y frecuenta muchisímo su parroquia... eso si ¡reza horrores a diario por nosotros - los del rito Machacabita - en la Misa y el Rosario en su parroquia... empieza a buscar novia. Solo para tener una idea del talante cristiano de este hombre, se queda profundamente asombrado al ver la impudorosa moda con que las mujeres frecuentan las Iglesias y se escandaliza al verificar que los sacerdotes parecen no conocer ni la existencia del Diablo ni la del mismo Infierno, ya que en más de 7 años no se nombraron en alguna de las predicaciones. En los tiempos libres, que son de lo más abundante, saca a la luz una novela (en breve estará publicada) mientras se muere de nostalgia por sus tierras y familia. Termina conociendo bastante gente en la ciudad, algunas con interés por asuntos africanos, pero nada de empleo. Hablamos sobre muchas cosas, detalles de su tierra, nuestros hobbies y él empieza utilizando la informática y nuevas tecnologías, disponibles a los chavales de la residencia Machaca, para hacer algunas de sus gestiones profesionales, llevar sus negocios y comunicarse con el mundo. Algunas veces utiliza una lan-house, otras se va a Machaca... pues no tiene plata para moverse por la ciudad en autobús.

Quarto acto

En la Residencia Machaca, el alto comando de la Blackstar (=Dirección) empieza a quedarse algo nerviosito y me dicen:

- “Mira, ese... amigo tuyo (Shaka) ¿no será que le podrías pedir un aporte económico? – no viene a los medios de formación, usa el centro y no ofrece nada... ¡que lata nooo!
– “Bueno... qué le voy a pedir ¿1-2 euritos? – Es que (sobre)vive con una mano delante y otra detrás”
– “Entonces tendrá que colaborar en algo de manutención, pues nosotros formamos a la gente con el ‘apostolado de no dar’ como nos enseño Nuestro Padre”

En la realidad Shaka-Zulu era... ¡y es! – Digo “ES” – una persona generosa e incluso ya había hablado conmigo sobre alguna contribución para los gastos del Centro, pero es que precisamente había perdido todo el dinero de la ultima mercancía camino del Kokongo, en el trámite por el aeropuerto de Cleptotswana. Además le hacía muchisima ilusión hacer un curso de retiro, pero nunca conseguía ahorrar el dinero, o coincidía con un viaje suyo para visitar las fabricas donde compraba sus mercancías. De hecho, una vida envidiable, ¿no...? - ¡Un autentico self made man del import-export business!

La residencia tenia un aire bueno, gente maja de variopinta edad y... por qué no decirlo... destilando simpatía por todos los poros. Se conseguía un ambiente muy agradable y atractivo. Había algún que otro personaje ‘suis generis’ como alguien en dirección que toda cuestión vital la resolvía aplicándole un criterio de sanjosemaria... los tenía todos en su procesador neuronal cabeza, por lo cual le sentaría de maravilla el nombre de ‘criteriocito ambulante’... era impresionante cómo sacaba un criterio para cualquier cosa y todo lo solucionada ajustando todo tipo de realidad al criteriocito. Menos mal que a Shaka le concedieron unos encarguitos y unas limpiezas de los aparatos instalados en Machaca para “resarcir sus gastos”. Pero bueno... así caminaban las cosas hasta....

Quinto acto – la despedida.

Como me negué rotundamente a hablar más del a$$untillo con mi amigo y hermano en la Fe, Shaka, se aprovecharon de una salida mía para acorralarlo junto a la pared y echarle un sermón lleno de acusaciones tales como ‘oportunista’, ingrato, aprovechado, etc. Mi amigo ya había sido cristianamente declarado como persona non grata y se trataba de echarlo de Machaca a todo coste. Yo supe de esto indirectamente, también porque el efecto fue algo devastador... ¡Así son los maravillosos frutos del ApostoladoDeNoDar! –quizas la más genial de todas las forma de CaridadDePrimerCristiano ‘resuscitada’ por Sanjosemaria desde los albores del Cristianismo. Al regresar no vi más a mi amigo ebony y me estrañó. Al final me comentaron en passant lo que había sucedido. De todas formas, terminó volviendo y tuvimos ocasión de hablar más detenidamente y me enteré de que encargaron al neófito recién salido del Centro de Estudios para darle el despido, cual Gran Hechicero, para exorcizar tamaño mal espíritu. Me comentó que ya había decidido volver al Kokongo después de unos 10 años, donde había conseguido novia y futura esposa en su breve visita por ocasión de Navidades. Le pedí disculpas y le comenté lo que pensaba de todo esto, y al director le dije que yo también estaba escandalizado... El dire me preguntó si no me escandalizaba que Shaka-Dezulado solo frecuentase el centro por interés personal y no contribuyera con nada y no viniera a algún medio de formación (que si ¡que venía! por alguna meditación y retiro mensual para profesionales). Le respondí que ni siquiera tenía dinero algún mes para pagar el alquiler y que solamente por caridad no le echaban de su vivienda cuando retrasaba el pago. ¡Inutil gasto de saliva pues nadie puede contestar a San Criterio! – A esas alturas, a mi amigo tampoco le interesaba más la Machaca, después de experimentar tamaños desvelos de Caridad y Servicio ¡cristianos! – Eso sí, quedamos en rezar millones de veces la estampita de Sanjosemaria para conseguirle un trabajo, pero la cosa no resultaba simpática por el siguiente trocito, que nos sonaba muy, pero muy mal... “servir con alegría y sencillez a las almas, al romano pontífice y a la Iglesia”...

Hace un par de años cambié de ciudad y nos encontramos para el ultimo farwell, antes de su regreso definitivo a Kokongo. Charlamos largamente y sin pelos en la lengua, le pedí disculpas y él me comentó con todos los detalles lo sucedido. Ahora os revelo una circunstancia que hace todo esto mucho mas grave... Shaka tiene una hermana Numeraria – lo sabían los de Blackstar, no era secreto para nadie, tampoco hay secretos en la Forza Dei - y me dijo: “Mira, fui yo quien llevó a mi hermana por la Forza Dei ¿y sabes?... estoy muy arrepentido, voy a hablar con ella de todo lo que me sucedió acá’... En seguida me revela algo que yo desconocía: “fulanito (el sub-dire de la Blackstar) asistió al exorcismo de mi mal espíritu y al final me llamó aparte, habló conmigo, se interesó por mi vida, me preguntó todo, etc... me ha tratado bien y creo que fue para compensar del mal trato con el que me echaron.” Bueno, os cuento que después de marcharme de Machaca llegaron al extremo de desinstalar de los PCs Machacosos todo el software que Shaka solía usar (¿para evitar recaídas?)... porque hay que estar en los detalles también cuando se trata de coñazos. El sub-dire se ha ido de Casa poco después, sigue siendo mi amigo y nos hablamos con frecuencia... y él me ha dicho que por los encargos que ha tenido, ha visto claramente que cuanto más fiel era a la Obra más se sentía infiel a Dios en su conciencia y se ha ido, para mi sorpresa. Al ser una persona de gran talla humana y un hombre correcto y sincero, ya le había comentado unas cuantas cosas que me parecían autenticas aberraciones... pero ya veis, este tipo de personas no aguantan mucho tiempo. Me sentí muy a solas con su salida. Ya ves Calandria que hay que tener un puntito de hipocresía para aguantar los cargos de dirección en una estructura que tiene más criterios que parejas de bases tiene el DNA humano... En una cosa tienes razón y es que no pasan cosas mucho peores porque Dios pone Su mano... sin Él, TODO seria una desgracia en la Forza Dei. Eso de que ‘somos una família’ es constantemente desmentido por los actos y episodios como este... ¡Shaka TIENE (¿tenía?) una hermana Numeraria!


Conclusión: es impresionante la tacañería de espíritu de los dires de la Forza Dei cuando se aferran completamente a los criterios (especie de Regla Oculta en la Forza Dei). En este caso, dentro de su óptica oportunista, el tiro al pie de la Blackstar ha sido fenomenal porque tarde o temprano Shaka volvería al Kokongo donde no se quedaría en pobretón de por vida. En el peor escenario, la Forza Dei va a perder una vocación kokongiana de Numeraria para la Sección Femenina, pues perdió a una persona que podría divulgar y apoyar, quizás también económicamente, el trabajo de la Forza Dei en el Kokongo ... y fijaos... ¡todo por 2 euritos! - Ahora será lo contrario... en su ultimo mail de este mes me comentaba que querría olvidarse del tema y que la Forza Deiis all about money”. Esto es impresionante, pues cuando lo conocí tenía gran cariño por la Forza y sencilla admiración por sus apostolados que conocía en Kokongo... Hoy, el rescoldo son dos personas escandalizadas: un pobre Numerario (yo), Shaka y quizá su hermana Numeraria. ¡Congratulations al Dart Vader de la Blackstar de Machaca! La créme de la créme de la inteligencia... ¡La Aristocracia del Amor!

By the way, su novela, ha sido muy bien recibida por los editores y la critica y será publicada brevemente en Narnia o Mordor... todavía no lo tiene claro. ¡Quien sabe, un día escribirá una otra sobre este episodio de su vida: “Por Dos $$” o quizás “El A$$untillo”.




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