Mi última desilusión

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Por Miguerita, 10.08.2009


Pues bien, en este momento me surgen mil ideas y sucesos, intentaré limitarme a contarles lo que me pasó al final. Verdaderamente SOLO PORQUE ME PASO, ME LA CREO, PUES SIEMPRE ME DIJERON QUE "ESO NO PASA EN CASA".

Supongo que quienes leemos esta página, recordamos, nos emocionamos y aprendemos con las vivencias de todos, y supongo también que habremos escuchado que quien se quiere ir de casa es porque se "emperra" (recuerdo bien el término que usó mi directora M.M. porque me pareció fuerte). Igual me explicó que la Obra, como buena madre además de instarnos a la perseverancia cuando ya alguien esta en situaciones especiales, se le siguen dando sus medios de formación y etc. etc. y lo que yo había visto es que si ya estas en casa de tus papás (ah perdón, en este momento me doy cuenta que hablo de Numerari@s yo fuí N. Auxiliar por mas de 16 años) decía que si ya vives fuera del centro, te llaman, te buscan, te dan el círculo en algún parque, etc. Y en mi ingenuidad pensé que yo tendría que pasar por este calvario, en fin...

Después de vivir los últimos 8 meses verdaderamente en un purgatorio, decidí que prefería vivir en el vacío, sufrir todos los males de ser "normal" que seguir viviendo en el paraíso que era mi centro, pasó casi un mes que para mi ha sido el más eterno y sangrante que he vivido, lo hacía todo como robot, con muchísimo trabajo y una administradora con depresión que igual no iba a la administración 3 días que había otros en los que quería prender un asador, para asar la carne al carbon a los residentes y hacer mil monerías en las comidas, sobra decír que hiper hiperactiva, me dejaba realmente agotada.

Como digo, pensé que ya estando en casa de mis padres, con calma podría decidir si realmente seguiría con eso. Y pedí la dispensa de vida de familia, recuerdo bien que cada semana iba con la directora a ver si ya había llegado en el correo el permiso para irme a casa de mis padres (que por cierto vivían en otra ciudad). Esperé hasta que me dieron la fecha, para mi era la luz.

A primer hora de la mañana salí, las únicas lágrimas que vertí por esta vida pasada fueron en el camión, cuando veía derrumbados 16 años de mi vida sin que nadie se preocupara realmente por mi, solo les preocupaba lo económico, lo social o el renombre. Pues en lo que pedí para intentar continuar con mi vocación nunca me hicieron caso ni me facilitaron nada, todo lo contrario.

Al llegar con mis papás cada semana, la directora del centro me llamaba y preguntaba si ya me habían contactado para mis medios de formación, y nada. Habíamos quedado en que yo no las llamara para no "inquietar" a otras auxiliares. Pasado poco más de un mes, el dia de mi cumpleaños, me llamó la Directora de Auxiliares de la Delegación, me dijo que si el sabado siguiente nos podiamos ver, y yo pensé que pues para concretar mi círculo o mi confesión, yo trataba de hacer casi todas las normas, y me comportaba como hija ejemplar. Pues bien, en esta primer y única entrevista, me dijo D. que ya había llegado la dispensa por parte del padre.

Supongo que para ella fué quitarse un peso de encima con mis preguntas incómodas de siempre, con mis quebraderos de cabeza y algún que otro incomodo comentario en el que pedía se viviera, ya por lo menos lo que decía el fundador y no nos impusieran más cargas aún (las que se le ocurrían a la directora en turno). En ese momento, le dije al Señor, tu sabes de mi buena disposición, si me regalas esto, Tú sabes más, gracias, y me voy!!! Y he sido muy feliz, al principio me costó, pero mi familia, aplausos, ellos me han sacado adelante, a ellos no les importó que llegara sin un quinto a mis 34 años, sin pasado que me colocara en un buen empleo, y ahora lo tengo! me considero una mujer bastante normal, al cabo de año y medio de haber dejado todo eso.

Sobra decir que siempre pretendí lo que ellas mismas me enseñaron, que eramos hermanas, tan iguales hijas del Padre, simplemente con labores profesionales diferentes, MENTIRA!!!! Y peor engaño, te quieren convencer de mil detalles, siendo que estamos viviendo día con día otra realidad: no somos iguales ni en las pestañas: uso de comedores distintos, cubiertos y vajilla, uso de baños especiales (les pegaremos alguna infección, por pobres e incultas?), dormitorios en zonas diferentes, ropa de cama, regalos de navidad, visitas, clases en cursos anuales (por cierto bien niñoides) y ... prefiero no seguir, llenaría páginas como el final del evangelio de San Juan. Al final, cuando pensé en dejarlo todo fué porque la misma Directora Regional me dijo lo ilusorio que era querer vivir esto, imposible en Mexico, las clases sociales siguen muy marcadas, y vaya sorpresa, en la sociedad, no me humillan por mi condición, como ahi lo hicieron mis hermanas Numerarias. Imagino que pasan por lo mismo todo América Latina.

Una anécdota: Hace un par de días un compañero de la oficina tocó mis manos, se sorprendió de que las tuviera tan maltratadas, mi respuesta fué: "no siempre he trabajado en escritorio, pasé mas de 15 años en la cocina".

He leído aqui muchos testimonios y detalles en el apartado dedicado a las nax. por ej. en "Más sobre numerarias auxiliares", de Carmen Charo, Ilustra bastante.

Mi reconocimiento a todas las nax. Hay muchas que realmente son heróicas y no se si mayor reconocimiento merecen quienes tienen la valentía de enfrentarse, seguir su conciencia y arremeter a la vida. Salir y vivir, a pesar de haber pasado siempre siendo enseñadas, protegidas, cuidadas, tanto que logran con algunas, hacerlas unas perfectas niñotas, en fin, no sigo, porque tengo ahora tantos recuerdos, que estoy demasiado desordenada,



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