Método Aquilino. Entrevista a un ‘enfermo’

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23.06.2005, en Hora 25, Carlos Llamas entrevistó a un joven que fue tratado por el polémico catedrático de Psicopatología Aquilino Polaino y cuenta su experiencia.

Se puede escuchar esta entrevista de la emisora Cadena Ser, de España. El testimonio en audio.

Si publicamos este y otros correos sobre el tema, no es exclusivamente por el asunto de la homosexualidad, sino porque este psiquiatra es numerario del Opus Dei y las tácticas que ahora se hacen públicas para curar esa “enfermedad”, son las mismas que utiliza éste y otros psiquiatras de la Obra para “curar otras enfermedades": la crisis de vocación, querer marcharse de la Obra, la depresión como consecuencia del tipo de vida de los fieles de la prelatura, etc., de las que tantos testimonios tenemos, desgraciadamente, en la web. Y esas tácticas y técnicas y "terapias" deben ser desterradas. Y como la Obra no las va a desterrar sino que las alienta, que sean los Colegios Profesionales de Psiquiatría quienes tomen nota y los "enfermos" así tratados sepan que deben denunciarlo, porque es un delito.)



Carlos Llamas: Jaime es un nombre supuesto, no quiere por distintas razones dar su identidad verdadera, tiene 21 años, es estudiante de periodismo. Jaime pasó por la consulta de Aquilino Polaino cuyas afirmaciones en el Senado de que la homosexualidad es una enfermedad han levantado una considerable polémica. Al estimar que un homosexual es un enfermo, este señor, Polaino, ofrece una terapia que asegura que cura la enfermedad pero sus métodos han sido ya denunciados hasta el punto de que diversos colectivos han pedido a su colegio profesional que sea expulsado del mismo por mala praxis médica. Estos colectivos acusan a Polaino de desarrollar prácticas aversivas para forzar al supuesto paciente a sentir repulsión hacia su propia condición...

Jaime, buenas noches. En esta conversación te voy a hacer preguntas que en algún punto pueden afectar o rozar tu privacidad. Quiero antes de empezar decirte que no hay ningún problema si no quieres contestar a alguna de ellas. Estás en tu derecho de no hacerlo. Tu fuiste a la consulta del señor Aquilino Polaino, ¿por qué razón? ¿Por voluntad, porque te sentiste de algún podo empujado, por qué?

Jaime: Me sentí más que empujado, presionado por mis padres que cuando se enteraron de que tienen un hijo homosexual pues buscaron por toda España y fuera de España psiquiatras, religiosos y todo tipo de personalidades que curasen esta patología como algunos la llama y entre ellos el más cercano que encontraron aquí en Madrid es Aquilino Polaino. Entonces presionado por ellos fui a su consulta.


Carlos Llamas: De manera que tenías algún problema cuando tu familia o tu entorno se enteró que eras homosexual, digamos que se creó un clima que no era lo más deseable

Jaime: -Se crea un clima bastante hostil, sí, sentó como un jarro de agua fría y mis padres no han sabido aceptarlo bien.


Carlos Llamas -Tú eres una persona con convicciones religiosas?

Jaime -Yo era una persona con convicciones religiosas, y sigo siendo una persona... “espiritual” por llamarlo de alguna manera, pero no soy tan religioso, por lo menos tan prácticamente como era antes.


Carlos Llamas -¿El descubrimiento de tu tendencia sexual provocó en ti algún tipo de inquietud, algún tipo de rechazo incluso, un impulso siquiera a negarte a ti mismo esa condición?

Jaime -En absoluto, de hecho es una de las primeras cosas que le dije al señor Aquilino y es que yo es algo que sabía desde pequeño, que nunca me causó ningún tipo de trastorno ni de trauma y que nunca me plantee si tengo que tomar esta opción o tengo que tomar la otra. Es algo que asumí con normalidad y nunca me causó ningún tipo de problema.


Carlos Llamas -De manera que en esa circunstancia, empujado un poco por el entorno, por tu familia, acudes a la consulta de Aquilino Polaino. ¿Te pone por delante que si no eres heterosexual estás enfermo? Es decir, que tu condición de homosexualidad es una enfermedad? ¿Te lo dice en el primer encuentro?

Jaime -El lo llamó trastorno de la identidad sexual. Esas fueron sus palabras concretamente. El me dijo que yo sufría un trastorno de la identidad sexual que era muy grave y que me impedía vivir en un mundo real. Que vivía en una especie de burbuja y no me daba cuenta de mi verdadera situación, que me iba a llevar a un abismo sin salida.


Carlos Llamas - O sea que cuando tú le dijeras: no tengo ningún trastorno de identidad, yo sé claramente lo que soy...

Jaime -Es lo que yo le dije que no tenía ninguna duda, ni tenía ningún problema pero él me dijo que estaba cegado por mis amigos, que estaba cegado por la sociedad que se cree muy progresista y por los grupos los lobys gays que están presionando a intentar cambiar un poco la conciencia recta, como él lo llamaba.


Carlos Llamas -¿Cuántas veces acudiste a la consulta?

Jaime -En dos ocasiones y fueron suficientes.


Carlos Llamas -Se ha dicho de todo como habrás oido sobre sus métodos, sobre sus prácticas ¿en qué consiste su supuesta terapia o al menos la parte de la que te hizo conocer a ti?

Jaime -Pues yo sólo acudí 2 veces porque tenía 18 años y no podía obligarme a más. Pero podría si no haber ido más veces. Al principio él lo describió como una serie de charlas muy intensivas de unas 4 o 5 horas de duración. Dijo que con 1 día o 2 a la semana no bastaba sino que tenían que ser seguidas, probablemente todos los días. Y así sería un mes, dos, como mucho tres meses. Y luego él lo que me dijo es que se practicarían otra serie de técnicas que iban más allá de la charla pero que ya las veríamos más adelante.


Carlos Llamas -De manera que a la segunda tú dices que se acabó, decides abandonar y decides acudir a otro profesional.

Jaime -Eso es


Carlos Llamas -Y qué es lo que te dice tu nuevo psicólogo o psiquiatra de los métodos de los que les das cuenta?

Jaime -Lo mismo que me dijo el farmacéutico al que le llevé las recetas que Aquilino me dio.


Carlos Llamas -¿Te recetó?

Jaime - Sí, me recetó. tenía que tomarme unas 6 o 7 pastillas diarias más Idelpren que es un tranquilizante cada vez tu tuviese algún tipo de tensión o antes de acostarme pues tomar Idelpren mas las siete pastillas diarias que eran 2 antes de cada comida o 3. Entonces tanto el farmacéutico como otros psiquiatras varios a los que acudí me dijeron que algunos fármacos eran incluso contraproducentes y que ya no se diagnosticaban, ni se recetaban ni menos para una situación como la mía que no tenía ningún tipo de trastorno. Me aconsejaron no tomarlas.


Carlos Llamas -Yo te decía antes que se ha dicho de todo sobre llamemos le “método Polaino” para “curar” a los homosexuales, que si pone imágenes que mueven a la repugnancia, a la aversión, imágenes aberrantes, incluso se ha oído y lo desconozco si llega a aplicar descargas eléctricas, electroshock.

Jaime -Yo de su boca no lo he escuchado. Pero sí es cierto que habló con mis padres y que yo ya estaba al tanto, y mi madre me lo dijo y que es cierto que en casos extremos él sì que ha llegado a utilizar esos métodos, electroshock pues eso, descargas eléctricas. Van pasando una serie de imágenes de chicos y chicas desnudos y entonces si tienes cualquier tipo de estímulo o de reacción hacia esas imágenes, suelta una descarga eléctrica.


Carlos Llamas -Es decir, para hacerse una idea, ustedes que nos escuchan. No sé si recuerdan la película “La Naranja mecánica” de Stanly Kubrick que utilizaban ese tipo de técnicas para tratar adolescentes con una tendencia muy marcada hacia la violencia juvenil. -Tú en ningún momento asumiste el punto de partida. En ningún momento llegaste a asumir nunca que por el hecho de ser homosexual padecías algún tipo de enfermedad.

Jaime -No, para nada. El me dijo: tienes 18 años y eso es lo malo porque eres tú el que vas a decir, porque si no, decidiríamos tus padres y yo pero como tienes 18 años tienes la libertad de tomarte las pastillas o no y de seguir mi terapia o no. Y yo decidí no seguirla. Me arriesgué también a las consecuencias de no seguirla, claro.


Carlos Llamas -De manera que en ningún momento llegaste a sentir aversión, es decir, no hizo mella el discurso moral que Aquilo Polaino...

Jaime -El fue claramente a destrozarme moralmente. Lo que pretendía era destruir totalmente mi personalidad y de reconstruirla él a su manera y a la manera de mis padres y a la mentalidad de mucha gente. Y era eso de lo que se trataba. Me dijo que estaba en un pozo sin fondo, en un túnel sin salida, que era incapaz de ver la realidad, que estaba cegado por mis amigos los que fuesen homosexuales, que él pensaba que eran todos. Si no seguía su terapia, de mayor me iba a dar vergüenza andar por la calle, que no iba a poder levantar cabeza, que iba a ser un desgraciado, una persona incapaz de amar y de ser amado y que él era la única fuerza que podría ayudarme a salir de esa situación.


Carlos Llamas-Y respecto de la situación física de la consulta, porque he oído que en algún momento tiene cierto aire de oscurantismo, como que no está publicitada, no hay un cartel que anuncie...

Jaime -Eso es, porque yo la primera vez fui con mi madre y ella sí sabía donde estaba pero la segunda vez que fui, que fui solo, le pregunté al portero porque no recordaba si era la puerta de la izquierda o de la derecha y el portero me dijo que él no conocía ninguna clínica Polaino ni ninguna clínica psiquiátrica ahí y es cierto que no hay ningún tipo de cartel ni de placa indicativa, ni en la puerta, ni dentro ni fuera ni en el interior de la consulta.


Carlos Llamas -Jaime, y tu entorno, tu familia, ¿ha acabado aceptándote como eres, no como quisieran que fueras?

Jaime -Es una situación complicada y mi caso es casi el más extremo que conozco porque no lo han aceptado. Es un tema que se ha quedado estancado ahí, no se habla. Yo mantengo una relación muy cordial con mis padres, como con ello todos los días y bien, no hay problemas, hablamos de todo tipo de temas pero de este no, y ellos siguen opinando que quizá Aquilino se excediera un poco en sus declaraciones, que tiene razón y como él otros, que opinan lo mismo que este señor.


Carlos Llamas -¿Conoces a más gente que por la misma razón que tú acudiese a la consulta de Aquilino Polaino?

Jaime -Directamente no conozco más casos porque sé que los ha habido porque mis psiquiatras me han hablado de ello pero la confidencialidad es la confidencialidad y no pueden decir nombres, pero sí sé que había más gente.


Carlos Llamas -Aquilino además de desarrollar su método aunque tú solo tuviste dos consultas y quizás no te dio tiempo a ello hace algún tipo de proselitismo de de su fe religiosa. Es decir, ¿hace alusiones a que talen convicciones médica tienen una base supuestamente religiosa?

Jaime -Sí. Lo único que me mencionó es que yo había perdido completamente mis valores religiosos o que estaba a punto de perderlos y que eso era algo horrible que no podía llegar a esa situación porque si perdía la fe en él y en la Iglesia y en mis valores religiosos cristianos pues que estaba completamente cegado y entonces que no iba a conseguir levantar cabeza


Carlos Llamas - ¿Te dijo alguna vez que era miembro del Opus Dei

Jaime -No, no lo mencionó


Carlos Llamas -¿Qué opinión te merece el debate que está provocando toda esta efervescencia?

Jaime- Me da un poco de pena porque creo que es un grupo minoritario pero que hace mucho ruido y que intentan un poco distraernos de los verdaderos problemas que sufre nuestro país y que sufre el mundo entero...