La caridad en el Opus Dei

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Por Limonero, 11 de septiembre de 2009


Quiero referirme ahora a un tema sumamente importante y es el de la caridad dentro del Opus Dei. Pienso que este tema es capital para conocer la categoría moral de una institución, máxime si se trata de una institución de la Iglesia. Jesucristo decía que la Ley se reducía a amar a Dios y amar al prójimo. También decía que había que amar al prójimo como a uno mismo. San Juan afirmaba que seríamos examinados en el amor que hubiéramos tenido a nuestro Creador y a las demás personas y que en esto consiste el Juicio venidero. Quiero tener presente, conforme dice Benedicto XVI, que la caridad debe estar informada por la verdad. Si esto no es así, se cae en el sentimentalismo, que lo admite todo y lo permite todo bajo pretexto de comprender a los demás, hacernos cercanos a todos, etc. No existe caridad sin verdad...

Este elemento de verdad es tan importante, que cuando analizo muchos casos de depresión que se dan en el Opus Dei, me doy cuenta de que estas personas no son verdaderos enfermos mentales, son personas a las que se les ha obligado a vivir en contra de su conciencia. Un escritor del siglo XVI, Francisco de Osuna, autor del Tercer Abecedario Espiritual, decía que el cristiano tenía que ser completamente fiel a su conciencia, que en ello estaba el verdadero crecimiento moral y espiritual de la persona. Decía también que no se podía llegar a una verdadera santidad sin actuar en todo según la conciencia.

El OD actúa como si la conciencia individual no existiera. De hecho le tiene miedo. Si Dios mueve la conciencia de una persona en un sentido diferente del trazado por el OD, en cosas buenas, como puede ser ayudar a los enfermos y necesitados, crear lazos de amistad espiritual con otros miembros, ayudarlos materialmente, el OD inmediatamente va a frenar a la persona que se plantea estas cuestiones, intentando "volverla al redil". Me explico, imaginad que estoy en la charla y le digo a la numeraria: "Me doy cuenta de que X está un poco triste y me gustaría hablar con ella para saber qué le pasa y ayudarla en lo que necesite, ¿puedo hacerlo?" La respuesta de la numeraria será la siguiente: "Me alegro mucho de que te preocupes por X, pero lo que debes hacer es rezar mucho por ella. No debes preocuparte más ya que está muy bien atendida espiritualmente y está recibiendo la ayuda que necesita".

Partiendo de este ejemplo podemos sacar varias conclusiones. La primera, yo no tendría que pedir permiso a nadie para hacer el bien. Esto que parece tan obvio, en el OD es un problema: hay que pedir permiso para todo. La segunda, lo que hace el OD con esa conducta es separarte de una hermana que te puede necesitar (otra falta de caridad). La tercera, el OD desconfía de mi y de ella (piensa que si hablamos vamos a "conspirar contra ellos". En resumen, existe una conversación entre miembros que ellos no controlan).

Como este ejemplo tan sencillo podrían ponerse miles. Por lo tanto, terminas actuando en contra de tu conciencia que te llama a hacer el bien y luego tu mismo intentas convencerte de que el criterio del Opus Dei es el correcto. ¿Qué pasa? Que TERMINAS VIVIENDO CON UNA DISOCIACIÓN CONSTANTE ENTRE LO QUE TU CONCIENCIA TE PIDE Y ENTRE LO QUE EL OPUS DEI CONSIDERA CORRECTO QUE HAGAS. No es de extrañar que psicológicamente la persona termine haciendo "crack". Yo creo que este es el origen de tanta enfermedad mental en el OD.

Veamos más ejemplos:

1.- Cuando una persona "pita" de numeraria y es jovencita y quiere continuar sus estudios. ¿Quién los paga? Inmediatamente se le pide el dinero a los padres o familiares de sangre. Esto es una falta de caridad. Si una chica ha pitado, es el OD el que tiene que sufragar sus gastos, ya que esta persona se ha entregado completamente a la institución. Lo mínimo que se puede pedir es que la institución se entregue también completamente a esa persona.


2.- Cuando una numeraria hace la fidelidad, lo primero que tiene que hacer es testamento y dejárselo todo al OD. Me gustaría recordar como se actúa en el caso de la mayoría órdenes monásticas. En las órdenes monásticas al que va a profesar se le dice "ve vende lo que tienes, dáselo a los pobres y luego ven y sígueme".


3.- Cuando un miembro del OD se sale de la institución lo dejan sin nada. Incluso si durante el tiempo que estuvo heredó algo, se lo quitan. Es decir, cuando se sale lo hace sin bienes o dinero. En la mayoría de las instituciones de la Iglesia, no sólo les dan dinero para irse, conozco casos de personas que han estado viviendo en monasterios hasta que se ha conseguido colocación. Sé de otros casos en que directamente se les ha pagado una pensión o se les ha terminado de cotizar para que las cobren y tengan medios de vida. Conozco personalmente incluso casos de personas que han continuado viviendo en las dependencias exteriores de algunos monasterios bastantes años porque no tenían medios de vida a pesar de no haber sido fieles a su vocación.


4.- La propia vulneración de la conciencia que se hace en la charla fraterna, ¿no es un modo de poder actuar en la conciencia de una persona cuando ésta se quiera salir? ¿No es en cierta manera una forma de extorsión? ¿No es esto una forma de actuar contra la caridad, contra el respeto que todo ser humano merece?


5.- Cuando una persona se pone enferma siendo del OD y no habiendo hecho todavía la fidelidad, normalmente se le dice que "no tiene vocación" y le hacen volver a casa de sus padres. Por el contrario hay instituciones de la Iglesia que admiten personas delicadas de salud (caso de la Visitación) o como olvidar el ejemplo del Beato cisterciense Hermano Rafael, que padeciendo de una diabetes fuertísima (y de la cual falleció) salió y regresó a su monasterio cuantas veces necesitó, muriendo finalmente dentro de la Orden.


6.- ¿Cuántos miembros del OD han visto truncadas sus carreras profesionales para dedicarse a labores internas y una vez se salen pierden su trabajo y luego saben que no han cotizado por ellos? Por el contrario, habitualmente en las ordenes religiosas, se cotiza a todos los monjes y monjas para que tengan una pensión digna.


7.- ¿Cuántas personas son tratadas de locos o desequilibrados porque se han salido de la Obra? Normalmente suelen considerarse así a todas aquellas personas que se han planteado cuestiones según su conciencia y como dichas personas, muestran a los directores de los Centros sus errores, inmediatamente son silenciados y tratados con conmiseración con las típicas frases "pobrecito encomiendalo que se está desviando" Esta conducta es impensable en otras instituciones de la Iglesia, donde se intenta tratar con suma caridad a los que se han ido, sin difamarlos e incluso manteniendo lazos de amistad, comprensión y cariño que duran siempre. La base de una verdadera caridad está en el respeto, cariño verdadero y sincero, en una amistad leal, que no manipula.


8.- Hay un punto de Camino que nunca pude soportar es el 399 y se refiere a la santa coacción. Desde mi punto de vista no existe coacción santa. Coaccionar a una persona es agredir su voluntad. Desde luego que se puede hablar con una persona para convencerla de algo que puede ser bueno para ella. Lo que no se puede hacer es coaccionarla. La coacción implica usar de la fuerza, el engaño o la violencia. Cuando una persona es coaccionada lo que se le hace es atemorizarla con un mal futuro o próximo, o simplemente agredirla físicamente. Ésto nunca es cristiano. Josemaría Escrivá confunde aquí dos situaciones completamente diferentes. La primera situación es el suicidio físico y otra el suicidio del alma. Si una persona ve que otra intenta suicidarse, evidentemente lo correcto es ejercer la fuerza para evitarlo y salvar "físicamente" a una persona. En el caso espiritual es completamente diferente. Imaginad que bajo coacción (es decir, mediando engaño, atemorizando a alguien o incluso con violencia física) consigo que una persona se haga numerario. Según el punto de vista de Escrivá hacer que una persona se haga numerario es una cosa buena, ya que hará que la persona se confiese semanalmente, comulgue, y esté en gracia de Dios, por tanto, engañar a una persona o forzar su conciencia para que acepte ser numerario debe ser bueno ya que así esta persona se puede salvar. Pero yo me pregunto ¿se puede engañar de esa forma a Dios? Aunque ese numerario se confiese mil veces y comulgue diez mil, Dios sabe la verdad. Y la verdad es que esa persona no habría tomado esa decisión si no la hubieran forzado. Por tanto, en ultima instancia, lo quiera o no el OD, la salvación es un problema de conciencia. Y para que la conciencia tome una decisión correctamente lo tiene que hacer de forma "libre y sin coacciones".

¿Qué es lo que sucede? Que en el Opus Dei la coacción está debajo de todo. Veamos unos ejemplos:

  1. Las personas no tienen libre acceso a toda la información. Limitar la información supone que la persona no pueda formar un criterio propio respecto a la institución.
  2. Se anotan todos los datos de conciencia de las personas. Si mucha gente lo supiera se iría del OD. Conocer los datos de conciencia de las personas implica mucho poder, ya que se las puede manipular más fácilmente conociendo sus puntos débiles o se las puede extorsionar o amenazar haciendo públicos ciertos datos que las puedan avergonzar.
  3. Se desconoce donde van las aportaciones de los socios y no se rinde cuentas a nadie: Ni a la Iglesia ni al Estado. Cualquier persona sensata puede pensar que con su aportación se puede hacer cosas buenas o malas. El dinero es poder. Si el OD actuase limpiamente daría cuenta completa a la Iglesia y pagaría religiosamente sus impuestos. Así es como se actúa en el resto de las instituciones de la Iglesia. Pensemos en una parroquia. El Párroco expone en el tablón de anuncios sus cuentas a los feligreses, da cuenta a su Obispo, y paga sus impuestos.
    "Cuando una persona se quiere salir del OD se les suele dar argumentos engañosos o manipuladores para que se quede, incluyendo hablar mal de otras personas, afearte defectos o pecados, decirles que se van a condenar, llevarles a hablar con el director, con el Sacerdote, vuelta a hablar con el director, y así una y otra vez, etc, queriendo saber hasta el mínimo "repliegue" del alma. Esto es coaccionar.
  4. Cuando una persona quiere entrar en el OD, no se le deja conocer los Estatutos de la Institución. Una persona que va a entregar su vida a Dios debe conocer todo lo concerniente a la institución a la que se va a entregar. En caso contrario, se le estaría coaccionando, ya que realmente no sabe lo que va a hacer.


9.- El trato con las numerarias auxiliares. Cualquier actitud clasista es contraria al Evangelio.


¿Por qué pasa todo esto? Porque el OD tiene miedo: Miedo de no ser una institución perfecta, miedo de que su fundador como todo ser humano tuviera defectos (lo malo no es tener defectos sino no saber afrontarlos y corregirlos), miedo de no aparecer ante el mundo con un "aspecto impecable", miedo de "no parecer el paraíso en la tierra", miedo de que la verdad le impida seguir haciendo proselitismo.

Si yo tuviera la oportunidad de poder hablar con el Padre en Roma le diría: "La verdad os hará libres". Tenéis que afrontar vuestros errores, ahora que tenéis tiempo. Sobre todo en lo que se refiere a la caridad fraterna. Este es un punto capital. Si no lo hacéis ahora, tendréis que hacerlo después cuando se haya salido mucha gente, cuando veáis vuestra institución diezmada y no sepáis qué os ha ocurrido. Debéis pensar que vuestros malos ejemplos, hacen vacilar en la fe a muchos. Que si están verdaderamente preocupados por la salvación de las almas, lo último que deben hacer es escandalizarlas o faltarles a la caridad que toda persona merece. Que deben hacer todo lo posible por salvaguardar las conciencias de sus miembros, que no deben tener miedo de dejarlas crecer espiritualmente hasta donde Dios las conduzca. Que deben respetar todas aquellas iniciativas de los miembros que busquen la caridad con los enfermos, los necesitados, los desfavorecidos, porque deben saber que, puede darse el caso, de que un día se encuentren entre ellos y puedan necesitar de la verdadera caridad, sin esperar nada a cambio. Y sobre todo que destierren el lema de que EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS Y VEAN EN CADA SER HUMANO AL MISMO CRISTO QUE LLAMA A SU PUERTA.

Queridos amigos de Opus Libros, no penséis que estáis solos. La Iglesia siempre va a ser vuestra casa. No penséis que se queda en silencio ante vuestro dolor. Estoy segura de que el Papa ya habrá tenido bastantes conversaciones privadas con el Prelado del OD y le habrá recriminado las conductas ilegítimas. Pienso que les darán un tiempo para corregir los abusos, en bien de aquellas almas que estén en la Obra de buena fe. La Iglesia es lenta pero segura y cuando vea el momento adecuado actuará. Siempre hay que esperar que el pecador se arrepienta. Ahora bien, estad seguros de que si el Opus Dei no corrige sus abusos, tarde o temprano, se volverán contra ellos y les pasarán cumplida factura.



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