La Ruta del Dinero en el Opus Dei

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Por Al Chile, 13 de noviembre de 2009


¿Porqué el opus necesita cada vez más dinero siendo que cada día se empequeñece el número de sus miembros y labores?

Se ha escrito mucho de la danza de los millones del opus en envíos como los de webmaster del 26 de marzo de 2006: El misterioso destino de 60 millones; Ana Azanza del 7 de abril de 2008: “Las finanzas ocultas del Opus Dei” y del 28 de marzo de 2008: “El nuevo presidente del Banco Popular”, E.B.E del 17 de agosto de 2009: “La Matriz económica del Opus Dei” entre otros pero aquí quiero hablar de la extraña conducta que el pedir dinero ha creado en sus miembros.

Hace unos meses un ya no tan joven director de la comisión regional en México se reunió con un grupo de amigos suyos que pertenecimos al opus dei para pedirnos dinero y de esta forma ayudar a construir el nuevo edificio de la comisión regional en México en Santa Fé, una zona moderna de la ciudad de México en la que el opus quiere establecerse (ya tiene ahí la iglesia del fundador y su centro de numerarios anexo) y no dejársela en exclusiva a los Legionarios y Jesuitas. Le preguntamos porqué un nuevo edificio para la comisión siendo que el actual tiene muy buenas condiciones. La respuesta del director: Es que conviene que la asesoría regional y la comisión regional estén juntos. Le dijimos: llevan más de 60 años de estar separados y no pasa nada. Las risas y el silencio del director.

La palabra conviene se utiliza en el opus cuando no hay ninguna lógica en lo que se pide obedecer, es puro capricho de alguno de los directores pero que lo hace ver como voluntad de Dios. En alguna ocasión le preguntaron a quién fue el vicario de la delegación de México a finales de los años ochenta y principios de los noventa del siglo pasado y que ahora vive en Monterrey en un centro de mayores que porqué los directores de la delegación cambian tanto de opiniones y se contradicen continuamente en las indicaciones que dan a sus dirigidos. Este cura contestó: Por tres razones principalmente: la número uno es porque conviene y se quedó callado, entonces quién le había hecho la pregunta le dice: y las otras dos? A lo que el sacerdote responde: si la número uno es conviene, qué importan las otras dos...

Decía don Florencio Sánchez Bella: “Pedir dinero hace muy bien a las almas y si el opus dei llega a tener el suficiente, deberá seguir pidiendo dinero aunque sea para quemarlo”. Ese comentario se ha mal cumplido. Ya no hay almas, los pitajes en general se han reducido casi a cero pero se pide y pide dinero. Nadie trae almas al opus, creo que es otra manifestación de lo que se comenta en un escrito que habla sobre la rebelión de los numerarios, pero todos piden y piden dinero.

En el centro de estudios de la ciudad de México viven 10 persona: seis alumnos y el consejo local pero su capacidad es para más de 40 por lo que ahora tienen dedicado a un numerario médico de profesión que fue director del Cedros Sur y es director de un centro de mayores donde nadie lo quiere (le dicen Gandhi) que su trabajo profesional es formar el patronato y conseguir dinero para el centro de estudios, principalmente, vendiendo boletos de actividades que se hacen en el colegio que él dirigió. Porqué pasa ésto? Pues es un signo de que la prelatura ha perdido el norte: sus miembros están decepcionados de su institución y no hacen apostolado pues sus miembros no quieren traer a más inocentes para que con el tiempo sean unos infelices como ellos por lo que el apostolado se ha cambiado por las grandes obras materiales de relumbrón: Templo dedicado al fundador, nueva comisión regional y asesoría juntas y pegadas; nueva delegación en Guadalajara que es lo único que habla el vicario arquitecto de esa ciudad, en fin, pura obra material pues de lo espiritual ya no hay tema qué comentar.

Otra razón por la que los numerarios piden y piden dinero es porque cada uno debe entregar íntegros sus ingresos al centro donde viven pero luego ya no tienen para sus necesidades de segundo orden. Por ejemplo, si necesitan un reloj, libros, raqueta de tenis o squash, ropa deportiva, corbata, trajes más de moda, automóvil, lentes de sol, computadora, iphone, teléfono móvil y un larguísimo etc, pues en su casa le dicen que no alcanza el presupuesto ya que hay que pagar a la administración, la renta, los abundantes medicamentos y consultas con los médicos de numerari@s enfermos. Entonces los miembros de la labor de San Miguel recurren a sus amigos y familiares para adquirir esos bienes materiales que no pueden obtener con sus ingresos profesionales los que les hace parecer “ricos limosneros”: viven en grandes casas pero no tienen para ellos.

El camino, de arriba hacia abajo, que sigue el dinero del opus en México en la sección de hombres es el siguiente: La comisión regional vive de las rentas que le dan sus cuatro delegaciones, capta su dinero principalmente de ellas. Les pone metas cada año que deben de cubrir. Por ejemplo la delegación de México tenía hasta hace unos años la meta de cubrir las becas de 20 seminaristas africanos que estudian en las universidades y viven en los seminarios que el opus tiene en Italia o España. También debe enviar el dinero de los numerarios que van al colegio romano. Cada delegación tiene su cuota.

También la comisión y asesoría reciben un considerable número de herencias que suman por el número de legados que les entregan vario millones de dólares al año. De vez en cuando se da una noticia como la siguiente: la zona deportiva de la Hacienda de Toxi (Toshi) se construirá con parte de un nuevo legado de la antigua dueña, que también dio en herencia al opus la Hacienda (propiedad). Con ese dinero se hizo un frontón que se usa de ambas lados de la pared principal, cancha de tenis, vóleibol, básquetbol, se arregló bien la cancha de fútbol y se hizo una pista para trotar de 400 metros; además de acondicionar la huerta que tiene arboles de pera principalmente. Muy bonito todo el conjunto.

También hay donativos extras que reciben de supernumerarios, cooperadores, amigos, etc. que no son pocos y suelen ser cuantiosos que lo hacen por generosidad o por agradecimiento a los favores recibidos de los miembros-fieles difuntos del opus que tienen su estampita para la devoción privada. Pongo tres ejemplos del siglo pasado: En los años ochenta la difunta supernumeraria señora Frausto dejó dinero y dos edificios de 18 departamentos cada uno en la entonces muy bonita colonia Polanco en la ciudad de México. Ahí se quedó el opus con tres departamentos para su casa de Dickens, el resto de los departamentos fueron malbaratados pues urgía el dinero para Montefalco. En los años ochenta, en Querétaro, el difunto supernumerario Julio Villasante entregó una cantidad de dinero muy grande para la construcción del Colegio Álamos (obra corporativa del opus dei dirigida a varones). El consiliario de esa época comentaba que había sido el mayor donativo recibido por la obra en México hasta ese momento. Luego, en los años noventa el difunto supernumerario empresario del acero Lorenzo Collado entregó su fortuna de varios millones de dólares a la Universidad Panamericana (UP) con la que la universidad construyó un gran estacionamiento, compra propiedades, paga demandas laborales, etc. En la actualidad hay un supernumerario que ha invertido y sigue invirtiendo una gran cantidad de dinero en la construcción y funcionamiento del colegio femenino de Monteverde (labor personal del opus dei). Con frecuencia supernumerari@s y cooperadores entregan dinero por algún favor recibido de sus santos domésticos por la curación de un familiar o la venta de una propiedad y otras muchas razones.

Las delegaciones reciben el dinero de su casas. Ellas son también unos rentistas de los centros, especialmente de los de mayores y de los centros de supernumerarios. Es trabajo del administrador de la delegación es estar enviando todo el dinero que se pueda a la comisión regional.

Para la delegación es muy bueno contar con centros de enseñanza ya sean colegios o universidades pues de ahí obtienen dinero principalmente mediante el siguiente mecanismo: hay ciudades como Querétaro o el Peñón en Montefalco que todos los que viven en el centro trabajan en el Colegio por lo que los sueldos con los que mantienen la casa vienen de los centros de enseñanza. En Ciudades como San Luis, Hermosillo, Culiacán, Aguascalientes y varias casas en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara casi todos los que ahí viven trabajan en labores educativas del opus por lo que éstos colegios mantienen a los centros y por tanto a las delegaciones pues hasta los sacerdotes reciben un sueldo y todos se benefician de los seguros médicos o de vida grupales (por trabajar en ese centro de enseñanza). El IPADE, escuela de negocios del opus dei en México, hace un torneo de golf al año con sus egresados y con lo que recauda mantiene al colegio El Peñón dirigido a familias de campesinos cercana a la Hacienda de Montefalco. Por eso el IPADE presume que es una empresa Socialmente Responsable.

Las delegaciones cobran literalmente renta a sus centros. Por ejemplo, en la ciudad de México Inmobiliaria Tehuantepec, que pertenece a la misma delegación, es propietaria de las sedes materiales de los centros a los que cobra una renta mensual. Hay otras Inmobiliarias para éste fin como Ona, entre otras.

Los centros viven de los ingresos de sus residentes y los donativos que obtienen los que viven ahí. Si esa casa de numerarios además comparte sede material con un centro de supernumerarios comparten gastos. Los centros tienen que pagar la renta a la delegación, la administración (las auxiliares y numerarias que trabajan en esa casa) y gastos fijos como luz, agua, teléfono, gas. También se gasta mucho en medicamentos y doctores y para poco más alcanza. El resto se va a la delegación. Por lo anterior si se debe reparar una silla, una mesa, pintar la casa, cambiar ventanas, reparaciones eléctricas o arreglos mayores hay que conseguir ingresos extras por medio de donativos o con la ayuda de los papás de los niños del club, de los padres de quienes ahí residen o con convivencias de arreglos con muchachos de san Rafael y supernumerarios que además de poner su trabajo con frecuencia ponen algo del material de construcción.

En resumen, una casa del opus debe ser autosuficiente y mandar el remanente a la delegación. La delegación es autosuficiente y envía todo lo que puede a las comisiones regionales. La comisión no tiene centros dependientes y quienes viven en la casa de la comisión ganan lo suficiente para mantenerse pues algunos dan clases en la UP el resto lo obtienen de lo que les mandan las delegaciones y de los numerosos donativos. En los últimos años se han cerrado los centros que son deficitarios económicamente y enviado de vuelta a casa de sus padres a los numerari@s que se ven sin posibilidades económicas. Muchos de ellos la dejan pues sienten la falta de apoyo de la que pensaban era su familia. El opus prefiere perder centros o miembros a dinero.

De México se envía el dinero a Roma tanto de la comisión y asesoría regional por medio de transferencias bancarias a la Clover Foundation que está en Nueva York, Estados Unidos, en la calle de Lexington (se puede buscar ésta fundación en Internet) y de ahí se envía al Consejo General. Los movimientos se hacen todos los meses.

En los viajes que el prelado hace a México le suelen regalar valiosas joyas de todo tipo: collares de perlas o brillantes, camafeos, fistoles, aretes de perlas, anillos, pulseras y cadenas de oro y plata o con brillantes, esmeraldas, rubíes, monedas de metales preciosos en fin, cosas muy, muy valiosas. En el último viaje que hizo a la región de México en julio pasado la delegación de Guadalajara dijo que le regalarían al prelado 60 centenarios de oro por el mismo número de años de esa institución en éste país (monedas de oro acuñadas en México con un valor al día de hoy de 1,335 dólares por cada moneda) así es que a pedirle a los supernumerarios de esa delegación. Después de que se dejó México el prelado de vuelta a pedir dinero porque en viajes anteriores las tertulias las habían hecho en el Colegio Cedros, Jaltepec, la Universidad Panamericana o el IPADE y esas instituciones pagaban pero ahora los directores del opus quisieron enseñar a la sociedad mexicana y obispos su músculo e hicieron las tertulias en auditorios públicos dónde asistieron entre ocho y doce mil personas por evento en las cuatro ciudades por donde estuvo el prelado y eso cuesta. Entonces de nueva cuenta a pedir dinero a los supernumerarios para pagar la renta de los locales.

El modelo financiero que usa el opus es muy sencillo, es como el juego de la pirinola donde todos ponen menos el opus. Todo lo que recibe la comisión regional se va a Roma. Si hay que usar un jet particular para el prelado, como fue el caso en su último viaje a México, se pide el suyo a un supernumerario o cooperador pero no se gasta por que sería una falta de pobreza y de espíritu. Si hay que hacer un gasto extra para reparar o construir un centro se piden donativos pero nunca se desvía el dinero que reciben las delegaciones para enviar a la comisión y luego a Roma. Si se opera un numerario le hablan a otro numerario que gana mucho dinero para que entregue dinero y pague la operación, si hay una emergencia financiera en la delegación hablan con el secretario de un centro de mayores donde la mayoría trabajan en el IPADE o la UP para que envíe el dinero inmediatamente y se salga de la emergencia. Si hay que hacer un viaje se busca a un supernumerario que trabaja en una línea aérea para que lo proporcione gratuitamente o a bajo costo y ya luego se pide el resto a un amigo como donativo. Si un sacerdote va a Roma pues le pide donativo a sus familiares y dirigidos. No se diga el UNIV que es una manera en la que los numerarios ven la oportunidad de hacer un paseo al extranjero y entonces la santa desvergüenza entra en acción y se moviliza todo mundo para conseguir el dinero. Si un numerario quiere hacer una maestría o estudios en el extranjero entonces a pedir dinero a sus antiguos hermanos exnumerarios.

El modelo financiero del opus también tiene sus incongruencias, por ejemplo, de repente hubo la necesidad de comprar un departamento para las numerarias auxiliares que trabajan en el centro de Dickens pues ya no cabían y entonces la delegación pagó inmediatamente casi 400,000 dólares hace un par de años por un departamento que el mismo opus había vendido en los años setenta. O sea, que después de casi 40 años se dieron cuenta que sus hermanas más pequeñas no cabían en la administración de ese centro donde viven por lo general menos de 12 numerarios en tres departamentos de casi 400 metros y les compraron un departamento a las cuatro que llevaban cuatro décadas trabajando ahí en el equivalente a dos cocinas y una terraza que suman menos de sesenta metros cuadrados donde cocinan, lavan, planchan, guardan, etc. pero esta vez en el opus no pidió donativos y lo pagaron en una sola exhibición.

Otra contradicción es el empeño que se pone en no dar de alta a los miembros que trabajan para la obra, y a todos en general en la seguridad social mexicana. Pueden alegar que la seguridad social es deficiente en la atención médica pero con el ahorro que se haría solamente por el concepto de medicinas y análisis médico quedaría más que compensado el gasto que harían por dar de alta a los que forman la labor de San Miguel, especialmente las numerarias auxiliares incluido el fondo de ahorro para el retiro y el fondo de vivienda. El costo de uno solo de los medicamentos que toman tantos en la labor de San Miguel enfermos de depresión, corazón, hipertensión, diabetes, úlceras y un largo etcétera compensa la cuota bimestral más baja que cobra el seguro social a los patrones de sus derechohabientes y las cuotas bimestrales de fondo de ahorro y vivienda.

Un numerario mayor comentaba que si hubiera estado afiliado a la seguridad social, con el fondo de vivienda hubiera comprado una casa que sirviera como apeadero. Si eso se hiciera el opus tendría muchas viviendas de ese tipo. Pero no hay hubieras en el opus, lo que quiere la obra es el dinero ahora no una casa en el futuro.

Una incongruencia más es el empeño que tienen por mantener labores deficitarias como la residencia de estudiantes llamada RUP o el colegio para hombres junto a Montefalco llamado el Peñón. A principios de los años noventa del siglo pasado los la farmacéutica Smith-Kline-Beecham quiso comprar el terreno de su vecina la RUP tan grande como el de los laboratorios haciendo un muy buen pago pues además del dinero en efectivo les ofrecían construir una nueva residencia para sustituir la que ya está por cumplir 50 años y es un elefante blanco con sus más de 70 lugares para residentes. Era un buen negocio pero desde el consejo general en Roma dijeron que no. La RUP lleva más de 20 años siendo un barril sin fondo de dinero que debe tener su propio patronato y cuotas demasiado altas para quienes desean vivir ahí. Y aún así no le alcanza.

Al Colegio del Peñón en Montefalco que por su calidad educativa se volvió el mejor en el Valle de Amilpas del Estado de Morelos comenzó a recibir a hijos de las personas con más recursos económicos de la zona por lo que sus directivos plantearon cobrar una colegiatura y con eso sufragar gastos y ganar dinero. Pues la comisión regional de México les dijo que no que la obra debía tener una labor social. Por so ahora el Peñón es una labor social subvencionada por los torneos de golf que organiza el IPADE para que en su mayoría asistan muchachos que lo podrían pagar. Pues ya si algunos pagan hasta los viajes del UNIV, desde luego que podrían pagar su educación.

Todo éste esquema donde el pez grande se come al chico: Roma a la comisión regional y ésta a las cuatro delegaciones que a su vez se comen a los centros y ellos a los miembros-fieles que se comen al último eslabón de la cadena del dinero: la multitud de plancton que son los supernumerarios, cooperadores, amigos, familiares y quién se deje, que hacen que los agregados, numerarios y sacerdotes se hagan muy mañosos: el sacerdote consigue fácilmente una “lap top” especialmente de las supernumerarias o un teléfono celular o móvil. Todo miembro de la labor de San Miguel para comprarse lo que no pueden, no porque no le alcance su sueldo sino porque todo se lo quita el opus, lo debe pedir a sus padres, amigos o de la empresa, para quién tiene la suerte de tener un trabajo fuera de la férula del opus. Y consultar las compras? Por supuesto que no, porque consultar significa comprarlo con el dinero de la caja del centro y de ese dinero no se puede disponer, la respuesta a la consulta sería un rotundo no. Mejor ya nadie consulta y tampoco nadie pregunta, menos los directores, porque ellos son los primeros en no consultar todos los extras de ropa, “gadgets” y caprichos que compran. Los sacerdotes igual. Y para el momento de dar un regalo en una boda, cumpleaños, evento familiar pues no hay. Ya se sabe que los de la labor de San Miguel no dan regalos para nada pues son padres de familia numerosa y pobre. Solamente a los numerarios con trabajo externo y por tanto con cuenta bancaria de la que no se tiene conocimiento en su centro vi dar regalos en eventos como los que menciono.

El absurdo llega a grados de que hay numerarios que piden donativos a otros numerarios. Uno de los más socorridos es el numerario que recibió del padre-notario la notaría, editorial y demás negocios que tenía el ahora presbítero sin poder. Ese dinero era lo que le daba poder, por eso ahora ya nadie se acuerda de él. También se crean otras actitudes como la del norteño numerario mayor que fue uno de los administradores de la región en tiempos de Pedro Casciaro. El recibió de sus padres una fortuna que entregó durante años a la obra hasta que se la acabó. Como lleva años y años sin dar un solo peso en el centro donde vive pues lo quisieron echar pero él se puso bravo y no se dejó. Al opus no le importa que le hayas dado tu vida y dinero, si hoy, hoy, hoy, no das dinero al opus ya no le importas por lo que te tienes que armar de valor como éste numerario de 70 años que sigue sin dar dinero al opus que no significa que ya no tenga pues es uno de los miembros que más viajes hace en la región mexicana.

Para quién no tiene amigos o familiares que le ayuden pues está la boutique, closet, recaudería, almacén o como le llamen en cada país, ahí encontrará todo lo pasado de moda y de segunda mano. En alguna ocasión un buen samaritano puede pasar a un hermano suyo agregado o numerario algo de lo que ya no usa y que aún no este pasado de moda.

El opus dei también recibe mucho en trabajo no remunerado. Todos l@s supernumerari@s metidos en patronatos, iglesias, escuelas de padres de familia, clubes juveniles y colegios prestan una gran labor: consiguen dinero, medios materiales como automóviles y donativos y sobre todo que no cuesta dinero a la obra.

El opus también encuentra formas poco claras de hacerse de dinero: El dinero por la venta del Colegio el Paseo que menciono en mi escrito del 11 de noviembre debería entregarse a los socios que fundaron el colegio y aparecen en el acta constitutiva. Algunos son del opus y otros no, ellos compraron el terreno y construyeron el colegio pero no les entregan nada del dinero producto de la venta del Colegio. Se podría alegar que como casi todos son miembros del opus entonces por mayoría deciden que ese dinero se entregue al opus. Pero hay otros casos nada claros. Por ejemplo, el Club Copilco una obra de apostolado iniciada en los años cincuenta del siglo pasado por alumnos del Colegio Patria de los Jesuitas por el rumbo de Copilco, muy cerca de lo que será la ciudad Universitaria de la UNAM y donde ahora pasa el actual Eje 10 Río Magdalena. Ese terreno lo adquieren y administran los alumnos del Colegio Patria, pagan con donativos que ellos consiguen la construcción, etc. Pues resulta que quienes llevaban esa iniciativa crecen, se casan y no pueden seguir con ella; a los jesuitas ya no les interesa, se han ido a las comunidades de base con los indígenas de la selva. Entonces deciden dársela al opus y van por ahí para recibirla el difunto Padre Antonio Roqueñí y el Dr. Mario G. La reciben y al poco tiempo la venden y pasan las actividades al Colegio Cedros Sur. El opus se queda tan campante con el dinero. También hacen lo mismo con una casa muy bonita que les donaron en la ciudad de San Miguel de Allende en el Estado de Guanajuato. Iba a ser una casa de retiros, no le gusta al opus y la vende, hasta se queda con un cuadro original del pintor Murillo que hay en esa casa. No les importa cuál sea la voluntad del donante, el opus a lo suyo: el dinero. La dueña de la casa se entera y protesta pues a ella le piden regalada la casa para actividades espirituales no mercantiles pero por ser viuda no se puede defender del opus. Y eso que Cristo reclamaba a los escribas y fariseos que devoraban las casas de las viudas. Pues aquí lo mismo con los hijos de escrivá. La contestación que dan en la prelatura para justificarse es: cuando regalas algo te debes olvidar de ella.

La unidad básica de flujo de efectivo en el opus son los supernumerari@s, El dinero que ganan producto de su trabajo los agregados y numerarios apenas alcanzan para mantenerse ellos mismos y los centros y para enviar a las delegaciones. Los supernumerarios con sus aportaciones ordinarias y extraordinarias, sus contactos y amigos son los que permiten que el opus no se desfonde en sus labores y consiga suficiente dinero para enviar finalmente a Roma. No sabe el opus que sus supernumerarios se han comenzado a dar cuenta de la crisis interna que viene dentro de la prelatura y que el ánimo por mantener tantos caprichos económicos de sus directores es como el cambio climático que mata el plancton marino y que es la base de la cadena alimenticia. En México es común que a algunos los supernumerari@s les pongan cantidades fijas para entregar a la delegación o que de repente digan a los numerarios: éste mes debes conseguir mil dólares extras pues los necesitamos y así a pedir dinero a los familiares y amigos.

Conozco un caso de una empresa privada donde los dueños en México, al menos hasta hace unos años y que me tocó ver eran el padre-notario el exrector filósofo doctor dueño de vidas y haciendas. La empresa es Osborne y la manera es que ví manejarla en los años setenta del siglo pasado fue un horror. En concreto compraban a agricultores del Estado de Sonora la uva pero un buen día comenzaron a retrasar pagos hasta dejar de pagar. Lógicamente la empresa generaba sus dividendos que iban a parar a Roma. El caso es que causaron un gran desfalco a esos agricultores que estaban muy tranquilos haciendo negocio, pensaban ellos, con personas tan honorables como las del opus; finalmente se cancelaron todos los contratos entre Osborne y los agricultores sonorenses, aunque casa Osborne sigue operando en México pero desconozco si siguen ahí como dueños esas personas. El notario antes de ser padre daba por esos tiempos clases de ética en el IPADE. Qué cinismo.

Llama la atención la UP/IPADE/Cedros Sur. Son tres obras corporativas y entregan un diezmo al opus dei además de emplear a la inmensa mayoría de numerarios y los agregados que aún quedan en México. Lo increíble es que la UP lleva años en números rojos pero como las tres pertenecen a Centros Culturales de México, A.C. se ayudan unas a otras. Además del 10% que entregan al opus dei tienen asignadas becas para quien el opus desee. Por ejemplo el IPADE otorga 10 becas cada año a fondo perdido para quienes los directores asignen.


Conclusión: Esta forma de ver y entender el dinero en el opus ha causado que especialmente los numerarios tengan una vida bizarra: Trabajan dentro o fuera del opus pero no les alcanza el dinero para gastos comunes y corrientes que deben pedir a sus amigos y familiares para poder tener algo más en sus estilos de vida. Esto ha creado clases dentro del opus: los admirados que son los que pueden conseguir con sus amigos o con su trabajo fuera del opus éstos recursos y son ejemplo a seguir por los más jóvenes. La otra clase son los parias que no pueden hacerse de éstos medios materiales y abrevan entonces de las boutiques o almacenes o como les llamen. Entonces el ejemplo se ha vuelto el numerario con iphone, coche superior a un compacto, ropa de marca comprada en el extranjero que se da sus viajes dentro o fuera de México sin mayores explicaciones. La actividad proselitista ya no existe sólo el UNIV que es una manera de viajar sin tener que pedir permiso pues el dinero se consigue pidiéndolo. El apostolado es con quién me puede dar dinero para vivir una vida sin depender del opus y esto lo hacen principalmente quienes están en los clubes. En los centros de mayores ya no se hace nada: ni vida ni apostolado. Los que no tienen posibilidad de conseguir dinero por fuera son como muebles. Hay sacerdotes a las que personas que fueron de la obra les pagan el teléfono móvil o les dan una pensión mensual y ellos tan campantes. Uno de ellos, vicario de la delegación de México, le pide a una de éstas personas le cambie ya su celular por un Black Berry.

En la prelatura: son millones de dólares los que el opus dei manda desde México libres de paja y polvo a Roma cada año para que el prelado disponga de ellos a placer peor ¿para qué los quiere?. Si me dijeran que el prelado y su consejo andan en autos mercedes, Ferrari, BMW, Lamborghini, etc y se van a veranear todos los años a la costa francesa o Dubai con muchos amigos y amigas en el Yate (que seguramente se llamaría Farolillo rojo) que tienen los del consejo y que además son clientes distinguidos de los casinos en esos lugares o en Las Vegas, Estados Unidos, y que se la vive de fiesta en fiesta pues se podría entender que les hiciera falta todo ese dinero. Pero no, en Roma viven en sus palacetes aparentemente de forma austera y sin muchas responsabilidades económicas.

¿Qué gastos puede tener la prelatura del opus dei? ¿Estará construyendo iglesias? No ya que seguro tiene un patronato por cada una y no les cuesta edificarlas. Lo único que se me ocurre en que haya gastado recientemente el consejo y asesoría central es en el edificio que compraron junto a Villa Tevere que ahora es el Colegio Romano de Santa María (de las mujeres) y otra parte se usa como casa de retiros; hacen sólo algunos gastos menores pues hasta los del consejo van a Navarra para sus consultas médicas que les cobran a la comisión de España. El prelado se operó hace unos años ahí de los ojos, no en Roma pues es ir a un hospital en la ciudad eterna le hubiera costado dinero al consejo. Por todo lo anterior la cantidad que es su libro sobre el opus dei recoge John Allen y que comenta Drake el 2 de junio de 2006 de 2.8 mil millones de dólares estoy seguro es muy, muy inferior. ¿Qué estará tramando el opus acumulando inmensas cantidades de dinero que queda en manos muertas? ¿Será que para estar cercanos al vaticano necesitan mucho dinero?.

En un futuro cuando los numerarios sean historia se describirán como personas tacañas que comen y duermen en casas del opus dei, para poder llevar una vida algo normal piden constantemente dinero a sus amigos y familiares pues lo que ganan con su trabajo es para mantener los flujos monetarios del consejo general en Roma y que para poder llevar a cabo éstas actividades dicen tener que vivir el celibato apostólico.

Lo que decía Don Florencio no se ha cumplido pues el opus no quema el dinero, lo guarda y ya no se preocupa por las almas pues está ocupado en aumentar su riqueza.

Lo digo al Chile



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