Historia de los agregados sacerdotes

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Por Nachof, 12.09.2008


Solo algunos agregados del Opus Dei, no todos, se preparan para el sacerdocio y cursan los correspondientes estudios de Filosofía y Teología, durante el invierno y los cursos anuales de veinticinco días en los meses de verano. Es una primera idea que quiero dejar clara para que se sepa en qué consiste exactamente la vocación y entrega de un agregado. Me gusta que haya una buena información para que los que escribimos en Opuslibros tengamos clara la situación de las personas que tienen este tipo de entrega dentro de la prelatura.

A finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta el fundador de la Obra, monseñor José María Escrivá de Balaguer, decidió que un grupo de tres de los entonces oblatos (hoy agregados) cursaran los estudios de Filosofía y Teología con vistas a una futura ordenación como sacerdotes del Opus Dei. Los nombres de ellos eran José Luis Gallegos, de profesión fotógrafo; uno llamado Pepín, cuyo apellido he olvidado; y el valenciano, Juan Soria, que había desempeñado funciones sindicales durante la etapa franquista. Cuando terminaron los estudios todo quedó paralizado. La causa de no ordenarse en aquel momento fue que no había sido resuelto el camino jurídico con la Santa Sede, según se nos explicó a los que ya pertenecíamos a la institución...

Juan Soria, ya fallecido, era el secretario del consejo local en mi primera convivencia como oblato del Opus Dei, en el pabellón de la casa de retiros de Molinoviejo, en Ortigosa del Monte (Segovia), durante el mes de agosto de 1966. El manifestaba que ya había terminado los estudios de Filosofía y Teología, pero no recuerdo más detalles. Despues de José Luis, Pepín y Juan no habían existido otros oblatos que iniciaran los estudios de Filosofía y Teología. Quedó todo parado.

En el verano siguiente, en 1967, algunos oblatos de toda España --no se de otros países-- hicieron su primer curso anual de estudios de Filosofía y Teología en el Colegio Mayor Moncloa y creo que tambien en otras casas de la Obra. Fueron dos o tres cursos anuales dedicados a este tipo de estudios. Tales materias continuaron en el invierno siguiente con las mismas personas que habían comenzado. Y así, poco a poco, iban aumentando los cursos anuales de Filosofía y Teología para agregados, que ya entonces se denominaban así. A mi le lo comunicaron entonces. Recuerdo que el nombre de oblatos no me gustaba, pues en la calle Diego de León, muy cerca de donde se encuentra el gobierno de la Obra en España, había unos religiosos que se denominaban Oblatos de María Inmaculada. La coincidencia de nombre con ellos no me gustaba. Por ello, el cambio de denominación a agregado me pareció bien. Yo entonces estaba terminando la carrera de Derecho en la Universidad Complutense y a algunos profesores se les denominaba agregados, a diferencia de los titulares de las cátedras que eran numerarios. Puede que este nombre influyera en la nueva denominación.

Paralelamente al aumento de los cursos anuales de Filosofía y Teología para agregados, seguían existiendo convivencias de quince días para los demás. A la vez, en Madrid, comenzó a hacerse lo que se denominó "curso de estudios" para agregados en el Instituto Tajamar. Consistía en una serie de charlas entre cinco de la tarde y nueve de la noche, en la citada obra corporativa durante los meses de julio y agosto, y una convivencia de quince días en el seno del "curso", que, al principio, tenía lugar en el pabellón de Molinoviejo. Los que estudiaban ya Filosofía y Teología realizaron un curso acelerado durante el invierno siguiente y les libró de estar dos veranos preparándose para estudiar los estudios institucionales. El nombre de "curso de estudios" no es lo mismo que el "centro de estudios" que deben seguir los numerarios. Es una diferencia entre unos y otros de la que no se ha hablado. Todos los agregados deben hacerlo.

En Madrid se produjo un "atasco" entre los agregados que debían hacer el curso de estudios. Todos debían asistir y luego cada uno, de acuerdo con su manera de pensar, decidían si cursaban la Filosofía y la Teología. No por tener una carrera universitaría se estudia Filosofía y Teología. Recuerdo que Julio C., un doctor en Biología por el Instituto Tecnológico de Massachusets (Estados Unidos) decidió no estudiar esas materias que con el tiempo llevan a la ordenación sacerdotal.

No por ser agregado y de carrera universitaria se cursa Filosofía y Teología. Cada fiel agregado de la prelatura es muy libre. Sin embargo, los numerarios sí deben cursar la Filosofía y Teología, aunque luego decidan no ordenarse como sacerdotes, al recibir una invitación del obispo prelado. El director del centro donde yo pité, Martincho, iba a ser ordenado como sacerdote numerario, pero en el último momento se echó para atrás. Hoy día sigue siendo numerario laico. Ha habido otros casos, pero como ejemplo pongo éste.

Yo no comencé el "curso de estudios" hasta el verano de 1971. Hacía cuatro años que había comenzado este tipo de formación específica. La explicación que se me dio sobre tal retraso fue el "atasco" que antes he dicho. Continué en el verano de 1972. En esa época Madrid ya se había dividido en dos delegaciones, la Este y la Oeste. Yo pasé a pertenecer a esta última, que era la que contaba con menor número de agregados. Tuve la suerte de participar como coro en la primera misa de Jerónimo Padilla, que había sido director interno del Instituto Tajamar, posteriormente pasó a la delegación de Madrid como subdirector y, una vez ordenado sacerdote, fue el primer director de la delegación de Madrid Oeste.

Lo que comenzó en el verano de 1967, los estudios de Filosofía y Teología de los agregados, tuvo su culminación durante la visita del Papa Juan Pablo II a Valencia en los primeros días de noviembre de 1983. Entre el numeroso grupo de sacerdotes figuraban los tres primeros sacerdotes coadjutores (agregados): José Luis Díaz, secretario del rector de la Universidad de Navarra; el periodista Pere Pascual (trabajó en Europa Press Barcelona y fue jefe de prensa del Presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol) y Pere Guiche. Entre todos los que ordenó el Santo Padre aquel día tambien había un ex agregado de Sevilla, Manolo G, que formó parte del grupo. Yo fui uno de los periodistas que informó de ello. No se me olvida. Es parte de mi historial profesional. Despues de aquellos primeros se han ordenado dos o tres cada año, todos ellos españoles, excepto uno o dos años que han sido mexicanos.

Actualmente, los agregados que ultiman su preparación al sacerdocio residen durante tres años en un piso-seminario que existe en Pamplona, al que se demomina internamente "Iturgoyen", nombre de un pueblo navarro donde existe una ermita dedicada a la Virgen. Estos agregados hacen vida en común. El director era, no sÉ si sigue siendo, es el sacerdote Paco Ocáriz, mi antiguo director en Recoletos, 5 y hermano del vicario general del Opus Dei, Fernando Ocáriz. Si algún amigo nuestro agregado nos dice que se va a "Iturgoyen" está diciendo que probablemente se ordenará sacerdote al cabo de tres años.



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