Frases aberrantes

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Por Vayamentira, 20.07.2011


Permitidme que vacie mi buche, lleno aún de fantasmas. Dedico estas frases que aún se mueven en mi área cerebral del habla para honra y gloria de la libertad de conciencia que se vive en la Obra. Así me han tratado muchos sacerdotes y numerarios.

Sacerdote
"Debes tener más hijos" A este que tiene defectos ponlo en un internado. No le dediques más tiempo. Ten más"
Sacerdote
"A este hijo no le puedes negar el derecho de tener hermanos."
Sacerdote
"Debes asistir a este curso de retiro: ¡y no dejas sola a tu mujer!, ¿para qué están los vecinos?"
Sacerdote
"Tu mujer está loca porqué quiere demasiado a los hijos. Tiene un amor de madre mal entendido. Hay que ser más desprendida"
Comentario de un sacerdote agregado respecto al sacerdote secretario del Vicario de una determinada región
“…Imagínate: eso es de lo mejorcito que tienen…”
Numerario
"Las mujeres están hechas para tener hijos"
Numerario
"Debéis revolcaros más en la cama" “Si la frase: “tengo dolor de cabeza” no surte efecto, “hay que hacerlo”.
Sacerdote
"Habéis educado demasiado responsablemente a vuestros hijos. Existe demasiada dependencia de los padres".
Sacerdote
"Ya os acercaremos a vuestro hijo numerario cuando tu marido muera"
Sacerdote
Perdón por adelantado, pues la frase es fuerte y más si consideramos que fue dicha por un sacerdote numerario como consejo a un hombre separado. "Si te vas un día por... ahí... con alguna, se arregla con una confesión, pero si te vuelves a casar con alguna y sale mal eso no se arregla"
Sacerdote
"Los que tienen pocos hijos acostumbran a estar en pecado mortal"
Numerario en un círculo
“Las órdenes se dan para que se cumplan”… ”si a alguien no le gusta… ¡que se vaya!”
Numerario
”Vuestro hijo es libre… si no viene a veros es porque él no quiere”

Evidentemente son casos algunos relacionados y otros no, pero reales.

Y acabo refiriéndome de nuevo a la poca claridad entre el secreto de confesión y la llamada charla o confidencia fraterna, en la cual casi nunca se sabe de dónde procede la información y se mezclan una y otra. Realmente la falta de secreto de confesión es causa de excomunión.

Pero son reales y no me los han contado. Los he vivido en primera persona.

Frases Célebres Desafortunadas

Leyendo el excelente artículo de Vayamentira, me vinieron inmediatamente a la cabeza, un raudal de frases escuchadas en el 'dark side'. El simple hecho de haberlas oído hubiese tenido que ponernos en alerta sobre la calidad humana y moral de quienes las dijeron. Ahí van unas cuantas más.

Cura
No importa que estés cansada, que te sientas mal o que te estés muriendo, a tu marido le debes dar con agrado el débito conyugal, te cueste lo que te cueste. (Ojalá y Dios le concediera el milagrito de ser esposa durante dos horas para ver lo 'dispuesta' que iba a estar después de un día difícil)...
Numeraria
Las madres y esposas no tienen derecho a encontrarse cansadas ni enfermas. Si te sientes mal lo ofreces y cumples con tus obligaciones. (Si tienes que hacer la comida y la colada conectada al tanque de oxígeno y al gotero, Dios te lo tomará más en cuenta para llevarte cuanto antes a su lado)... y desde luego me hace una gracia enorme que lo diga una directora, ya que éstas son especialistas en actuar un dolor de cabeza como si fuese un aneurisma.
Cura
El acabar de tener una criatura no te exime de tus normas, así es que las cumples por que las cumples; primero las normas y después todo lo demás. (Si cura bobo, el crío va a mortificarse sin comer en lo que la madre reza y reza).
Cura
Lo que pasa es que todas las mujeres son unas dramáticas. Todas han parido y ninguna se ha muerto, y tu vienes y me dices que no puedes más del cansancio...¡pereza es lo que tienes! (Sería hermoso ver al cura en cuestión después de 3 noches a maldormir, a ver qué opinaba sobre la pereza).
Numeraria
Cuando tengas relaciones con tu marido, no le hagas notar que lo disfrutas, podría pensar que eres una cualquiera. (Si tonta, como tú sabes tanto sobre el tema. Me imagino que cualquier hombre se mosquearía mucho, si su mujer actuara como si estuviese difunta durante el acto sexual).
Numeraria
Lo que pasa es que ustedes -refiriéndose a las supernumerarias- son unas blandengues con sus hijos. Mano dura y pocas contemplaciones es lo que necesitan para hacerse personas de bien. (Ni que comentar sobre éstas tipas tan dulces y tan caritativas, habría que darles un poco de mano dura y pocas contemplaciónes para que aprendieran a actuar como hijas de Dios y no como emisarias del demonio).
Cura
Al marido, por su naturaleza, se le pueden perdonar cosas que a la mujer no. (Entonces que nos hagan el favor de mandarnos la lista de pecados de la sección masculina y también de la sección femenina... digo, para saber diferenciar)
Numeraria
Si uno de tus hijos peca, tú también compartes la culpa de su pecado por que tú lo formaste (O sea, el libre albedrío del hijo es un cuento chino de 'los otros', y yo de idiota creyendo que los pecados eran individuales).

Sólo para terminar, una frase que le deberían de aplicar a cualquier ser humano que tenga que tener tratos con un opus-fiel:

"DIOS MÍO DAME PACIENCIA, PORQUE SI ME DAS FUERZA... "

Salypimienta

Anécdotas de nuestra historia

En el período de noviazgo, estuve en una de las llamadas “convivencias de estudio” durante un fin de semana, a través de una serie de contactos que me llevaron allí. Yo creía que era para estudiar, y al principio así lo hice. Pero pasados dos días me dijeron que debía hablar con un sacerdote. Así lo hice. También me confesé. El sacerdote me sonsacó toda mi vida y me aclaró que no podía besar ni coger la mano de mi novio. Al tocar el final de la estancia esperaba que me viniera a recoger mi novio, con el que iba a casarme al cabo de pocos meses. ¿Cómo le iba a decir que se acabó cogerse de la mano?

Nuestro matrimonio empezó con un viaje de novios truncado por un cursillo para profesores antes de incorporarnos a los centros docentes de Fomento en los que trabajaríamos mi esposo y yo. Cuando se habló del tema económico, nos percatamos de que yo, haciendo exactamente el mismo trabajo, cobraba bastante menos que él. Cuando pregunté obtuve esta respuesta: ¡Porque eres una mujer!

Una numeraria me preguntó sobre el número de mis hermanos y al oír mi respuesta (no tengo ningún hermano, soy hija único) salió a colación el tema de la paternidad responsable y la generosidad. Así derivamos hacia el estado de gracia de mis padres por su actuación respecto al número de hijos. “…tus padres, me dijeron, están en pecado mortal…” Entonces extendí mi comentario hacia otros matrimonios con pocos hijos y la respuesta fue: también están en pecado mortal.

Al cabo de poco más de un año de matrimonio (tenía entonces una hija de cuatro meses) se presenta en casa una “compañera” de círculo al observar mi retraso y dice: deja a esta hija tuya… que le dé la merienda una vecina… Tu ven con nosotras al círculo y aprende a desprenderte más de los hijos, pues vas a tener muchos más… En estos momentos ya estaba embarazada de mi segundo hijo

En nuestro segundo año en los colegios de Fomento, y ya con una preciosa hija, planteé hacer media dedicación laboral. Se ajustaron a ello del modo siguiente: “Cobrarás la mitad y trabajarás 2/3 partes de las horas semanales” Al comentar que no me parecía justo corrigieron: “bien, vamos a pagarte algo más 2000 ptas del año 1977) pero no estarás afiliada a la seguridad social”.

Vayamentira



Original