El dolor de los familiares

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Por Dolorida, 5.11.2007


Sólo quería decirlos que los familiares de las personas que han estado en el opus lo hemos pasado muy mal. No es una forma de echarle la culpa a nadie, claro que no. Bastante han sufrido ya. Pero sobretodo los hermanos pequeños de los que estuvieron dentro. Los que eran demasiado pequeños para estar involucrados, los que tenían tanto carácer que no podían aguantar sus "insolencias" en un club "arbolito o monte" de los que aún quedan en España.

Cuando yo era pequeña pasé por muchos problemas en mi casa, mi hermano estuvo dentro. mi hermano tuvo grandes trastornos psicológicos y físicos. Cuando me obligaban a rezar, rezaba para que lo dejara. El día que se fue del opus fue como si me hubiera tocado la lotería. Pero tengo heridas abiertas. Me da miedo mirar atrás y pensar en lo que podría haber pasado. Me da asco pensar en todas las mentiras que me contaron para que me callara cuando solo tenía 10 años y quería ver a mi hermano, cuando no entendía por qué no venía a casa en navidad, por qué no podíamos hablar casi con él. Cuando le veía raro, hablar, vestir, estar... no sabía qué habían hecho con él y tampoco entendía que hacía realmente.

Hay una huella en mí que normalmente no quiero ver, algo ha dejado en mi persona, en mi familia, en mi concepto de familia. Estamos divididos porque una parte está muy dentro de esta secta, porque lo es sin ninguna duda. NO hablamos del tema, es como un fantasma, tampoco quiero que mi hermano sufra si le saco el tema, ha pasado tiempo. Pero si él lo hiciera yo le diría tantas cosas, aunque él no lo sepa, me robó la infancia porque para enfrentarme a la realidad tuve que madurar muy pronto si no quería acabar como él. No es su culpa. La culpa está dentro de mi familia. Está en mi madre y esto es lo más doloroso de todo. Ella es, aunque no sepa de esto, seguramente una super miembro del opus.

A todos los que habéis estado dentro: cuidad a vuestra familia porque ellos nunca os abandonarán. Nunca. Ya lo sabéis, ahora mejor que nunca. Y los niños sobretodo. Yo me aferraba a la esperanza y afortunadamente todo salió como pedía en mis oraciones (cuando eran creyente, ahora ya no lo soy). Pero tenía 10 años cuando me "quitaron" a mi hermano, nunca hemos recuperado una relación "normal".

Quizás este testimonio os parezca demasiado íntimo, no lo sé. Sólo puedo decir que muy poca gente de mi entorno conoce esto. He aprendido a olvidar, a la fuerza. Como si con ello pudiera borrarlo. Sé que el tema de la familia es el más delicado y el más íntimo. Aquí os dejo mis palabras que por primera vez salen desde que todo se acabó.



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