De la caridad al apostolado

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(Cap. 8 de Lo que pasó a ser el Opus Dei)


Quien busca información sobre el Opus Dei a través de la página web oficial puede darse cuenta que nunca faltan noticias sobre la ayuda a los pobres, a los necesitados, a los inmigrantes o al Tercer Mundo. Se puede tener impresión de que una gran parte de los esfuerzos de la Obra está dirigida hacia las necesidades de estas personas. ?Es esto cierto? Ayudar a los necesitados ?es parte esencial del espíritu del Opus Dei?

Tomamos el punto 131 del Catecismo de la Obra y vemos cuál es el sitio reservado a la caridad:

?Qué virtudes deben practicar los fieles del Opus Dei?

Los fieles del Opus Dei deben practicar todas las virtudes teologales y cardinales, impregnadas por un hondo sentido de filiación divina.
De modo especial, han de vivir la caridad, la humildad personal y colectiva, la laboriosidad, la obediencia y docilidad, la sencillez, la naturalidad, la sinceridad, la lealtad, la castidad, el orden, el desasimiento de las cosas temporales, la pobreza personal, la sobriedad, el optimismo, la alegría, la reciedumbre, la nobleza y la valentía.

En la lista no figuran virtudes tales como la generosidad, la solidaridad, la solicitud caritativa, la condescendencia, la afabilidad, la tolerancia, la compasión, la indulgencia, etc. Pero agrupando las virtudes que han sido citadas, se puede clasificarlas en las siguientes categorías:

  • Virtudes que se orientan al control de las personas: humildad personal y colectiva, obediencia y docilidad, sencillez, sinceridad, lealtad.
  • Virtudes que se orientan al control del cuerpo: castidad, orden, desasimiento, pobreza personal, la sobriedad, reciedumbre.
  • Virtudes que facilitan el apostolado: naturalidad, optimismo, alegría, nobleza, valentía.
  • La virtud de la caridad no tiene companeras en su grupo.

El punto siguiente del catecismo aclara lo que la caridad significa:

?Por qué los fieles del Opus Dei han de practicar de modo especial la caridad?

Como todos los cristianos, los fieles del Opus Dei han de practicar de modo especial la caridad, porque constituye la esencia de la santidad.
Precisamente la virtud de la caridad -el amor a Dios sobre todas las cosas, y a todas las almas por Dios- les lleva a buscar a Dios en sus relaciones con todas las personas, en su trabajo y en los sucesos grandes o pequenos de cada día, y a convertidos en ocasión y medio de santificación y de apostolado.

Lo que realmente cuenta es la propia santificación y el apostolado. Pero "los demás", las preocupaciones y sufrimientos de "los demás",… de eso no se dice nada.

El punto siguiente del catecismo es todavía más claro:

?Qué características ha de tener especialmente la caridad de los fieles del Opus Dei?

La caridad de los fieles del Opus Dei les ha de llevar a aprovechar todas las circunstancias para acercar las almas a Dios.
Por eso, la primera manifestación de esa caridad será el apostolado hecho con la oración, con el ejemplo, con la amistad leal y sincera, con una palabra o con un consejo oportuno.

El rasgo característico de la caridad en el Opus Dei es, pues, el apostolado. No es la ayuda desinteresada.

Estamos muy lejos de las enseñanzas de Benedicto XVI que subraya en su encíclica sobre la caridad:

Según el modelo expuesto en la parábola del buen Samaritano, la caridad cristiana es ante todo y simplemente la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación: los hambrientos han de ser saciados, los desnudos vestidos, los enfermos atendidos para que se recuperen, los prisioneros visitados, etc. (...)
Además, la caridad no ha de ser un medio en función de lo que hoy se considera proselitismo. El amor es gratuito; no se practica para obtener otros objetivos.[1]

Las palabras del Santo Padre son directamente contradictorias con la ensenanza del Opus Dei que afirma que el rasgo característico de la caridad en el Opus Dei es el apostolado. Uno podría buscar sin encontrar nada en el catecismo que hable de "ayudad desinteresada al prójimo".




  1. Benedico XVI, enciclica Deus caritas est, n. 31


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