Cuando se pervierte la psiquiatría

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Por Ala, 2 de febrero de 2007


Me parece fundamental el tema de los "problemas psiquiátricos" porque considero, contrariamente a lo que se dice en Experiencias sobre el modo de llevar charlas fraternas. Anexo IV.b (las cursivas son textuales, las negritas mias),

b) Enfermos mentales: algunas consideraciones

Lo ordinario será que no se presenten casos patológicos. Sin embargo, dentro de su relativa rareza, puede haber personas con trastornos neuróticos o, más excepcionalmente, con otras alteraciones que requieren claramente la intervención de un médico.

que de alguna manera lo ordinario es vivir o ver gente enferma que el sistema, a su vez produce, y cada vez es más común, es un tema que nos incumbe a casi todos puesto que hemos padecido o presenciado, en mayor o menor medida, algún "problema" de este tipo...

También Hormiguita (31/01/07) nos propone una guía de pastillas que podría ser útil, más allá de da parecer una simple lista, veríamos la enorme coincidencia de las sustancias (independientemente de los nombres comerciales de cada país) en las que convergen finalmente los psiquiatras cuando se presenta un grave problema para la cosa: la perseverancia o el empezar a confrontar las cosas por uno mismo.

Así se puede comprobar objetivamente, sin odios, rencores y demás sentimientos “políticamente incorrectos” que algunos encuentran en los escritos de esta web y que parecieran descalificar nuestras experiencias de sufrimiento por el daño causado.

Con esto no quiero decir que personas con verdaderas enfermedades requieran de estos tratamientos.

En mi caso no necesitaron pruebas psicológicas, ni clínicas, el único análisis fue un perfil tiroideo con gamagrama que resultó correcto y basándose en esto se determinó que lo mío (se desarrolló de la siguiente manera y pasando por 4 médicos en 6 años), fue: comenzando por una ingenua fobrositis (en su momento muy de moda en el ambiente de la cosa), pasando por una sencilla depresión, tornándose posteriormente en una depresión mayor y convirtiéndose espontáneamente en una supuesta esquizofrenia en toda regla (¡¡¡¡¡), ¿algún médico puede explicar esas mutaciones tan extrañas?.

Quiero decir que pedí en varias ocasiones cambiar de médico, por otro aprobado, por supuesto, -pues yo quería seguir viviendo “bien” el espíritu-, porque en el fondo de toda esa confusión corporal, afectiva, emocional, de percepción, espiritual, intelectual, ocasionada por tantas drogas sabía que podría tener otra cosa pero no esquizofrenia.

No se me permitió ni siquiera consultar otra opinión médica, cosa de mínimo sentido común, dado que no era gripe sino que mi vida, de ser cierto, cambiaba radicalmente. Pero a la cosa parecía no importar pues finalmente todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, no se molestaron ni siquiera en “robar un trozo de cielo” que es pedir demasiado para este nuevo tesoro, sino que simplemente se hubiera comentado en la próxima reunión de consejo local. Y el argumento fue que me encontraba en la etapa de negación que ya la superaría y que debía aceptar la voluntad de Dios y obedecer, esta superficialidad y pasividad se entiende al leer lo que comenta Oráculo en los enfermos psiquicos en el Opus Dei.

Después me enteré que el médico citó a mi madre (que forma parte del clan) sin yo saberlo para decirle el acertado diagnóstico y que tenía delirios auditivos. Cosa que nunca experimenté, pero al parecer es un síntoma claro de esquizofrenia con lo cual el certero diagnóstico se confirmaba.

Al volver a casa de mis padres, con una dispensa de vida de familia que no me dieron, por lo que pedí a mi mejor amiga me raptara de madrugada, cambié de psiquiatra y en la primera cita, después de escuchar, me dijo delante de la subdirectora que además recibía mi charla y que me acompañaba –siempre- a la consulta, que firmaba en ese momento ante un notario que no padecía esquizofrenia, le dije que ya lo sabía pero que hiciera todo tipo de pruebas psicológicas y físicas para la cosa. Al salir la inteligente acompañante comentó sobre el clima y nunca se sintió incomodada. Pero ¿por qué no reaccioné, o hice algo, antes o en ese momento?, ahora, después de 7 años mi sana respuesta supongo que hubiese sido distinta pero en aquel momento una se siente tan confundida, agotada y vacía, sin fuerzas ni siquiera para masticar la comida, sin saber ahora que será de su vida y con un miedo paralizante en el cuerpo, alma y corazón, con un presente destrozado y un futuro amenazante.

Al salirme definitivamente en el centro donde viví siguen con la idea de que estoy loca puesto que con un mal diagnóstico y pésima medicación había ocasiones en que no podía sentarme a comer, lo hacía caminando por el pasillo, escuchaba misa desde el coro caminando continuamente, no sentía ningún afecto ni emoción, ni sensación, ni siquiera el suelo por donde caminaba lo hacía pegada a la pared para tener una referencia del espacio, no se me ocurría hablar, las pupilas eternamente dilatadas, la espalda rígida, estaba hinchada, aumente tres tallas y eso que casi no comía, no me duchaba más que una vez a la semana para ir al médico, la lectura aún del diario era imposible, y todo esto causado por las altas dosis de una mala medicación. ¿a alguien le importa resarcir el daño a mi reputación y/o imagen?

  1. Sustancias que he tomado y que recuerdo:
    1. TRYPTANOL (clorhidrato de amitriptilina, es un potente antidepresivo con propiedades sedantes).
    2. AUROREX (moclobemida, Tratamiento de los síndromes depresivos. Tratamiento de la fobia social).
    3. TAFIL (Alprazolam. Está indicado para el tratamiento de Ansiedad. Depresión. Depresión con ansiedad o depresión asociada con otra enfermedad funcional u orgánica.Trastornos de pánico).
    4. EFFEXOR (Venaflaxina clohidrato. Se encuentra indicado para: el tratamiento de todos los tipos de depresión incluyendo la depresión con ansiedad asociada; el tratamiento del trastorno o desorden de ansiedad generalizada; prevención del relapso de un episodio de depresión o prevención de la recurrencia de nuevos episodios depresivos. Desorden de ansiedad social (fobia social).
    5. AKINETON (Clohidrato de biperideno. Síndromes parkinsonianos, sobre todo asociados a rigidez y temblor).
    6. RISPERDAL (Risperidona. Indicaciones terapéuticas: en el tratamiento de las psicosis esquizofrénicas agudas y crónicas, así como en otras condiciones psicóticas en las cuales los síntomas positivos (tales como alucinaciones, delirios, trastornos del pensamiento, hostilidad, recelo) y/o síntomas negativos (tales como afectividad embotada, aislamiento social y emocional, pobreza de lenguaje) sean notables. RISPERDAL también alivia los síntomas afectivos (tales como depresión, sentimientos de culpabilidad, ansiedad) asociados a la esquizofrenia. Además, RISPERDAL, está indicado en el tratamiento de pacientes con demencia con marcados síntomas psicóticos (delirios, alucinaciones) o alteraciones conductuales tales como agresión (arrebatos verbales y violencia física) o trastornos de la actividad (agitación y deambulación).
    7. SINOGAM
    8. DORMICUM (Maleato de midazolam. Tratamiento a corto plazo del insomnio. Las benzodiacepinas están únicamente indicadas cuando la enfermedad es severa, incapacitante o somete al paciente a una tensión extrema. Sedación como premedicación antes de procedimientos quirúrgicos o diagnósticos.
    9. ROHIPNOL (Flunitracepam. Empleado para Insomnio: tratamiento a corto plazo, sólo si el insomnio es grave, incapacitante o preocupa intensamente a paciente. (vía oral). Ansiedad ligada a procedimientos quirúrgicos y/o diagnósticos. (vía parenteral). Inducción anestésica (vía parenteral).Puede producir una "amnesia anterógrada", lo que significa que es posible que las personas no recuerden lo que les ocurrió mientras estaban bajo los efectos de la droga. El uso del Rohipnol no está aprobado en los Estados Unidos y su importación al país está prohibida. El uso ilícito del Rohipnol comenzó a surgir en los Estados Unidos a principios de los años 90, El Rohipnol puede incapacitar a sus víctimas, imposibilitándolas de resistir la agresión sexual.
    10. PAXIL. (paroxetina. Trastorno depresivo mayor, Trastorno de pánico, Trastorno disfórico premenstrual, Trastorno de ansiedad social/fobia social).
  2. Tiempo que tomaste estando en la Obra: 6 años (de los 24 a los 30)
  3. Tiempo que tomaste después de la obra hasta deshabituarte: 1.5 años
  4. Médico que te las recomendó: Hospital español. Clínica Eugenio S.

Quiero mencionar el titánico trabajo que me costó dejar de tomar tantas drogas a las que ya era adicta –sin saberlo- después de todos esos años así como sufrir los síndromes de abstinencia aunque fuera gradual la suspensión. Ir supliendo por ejercicio, cambiarlo sustancias no adictivas y con menos reacciones secundarias. También debí tomar otro arsenal para recuperar mi propia flora y fauna intestinal.

Al finalizar con las drogas pude recuperar mi capacidad de comunicación, de lectura, concentrarme en alguna actividad, sentir, oler, y tratar de disfrutar las cosas, pude cursar una maestría y un doctorado para reorientar mi vida profesional. Digo esto por si alguien se encuentra mal o muy mal física y psíquicamente –como yo en su momento-, que sepa que se puede salir adelante por más negro que esté el panorama hoy, que hay médicos que si hacen honestamente su trabajo sin vender su alma a una institución. Que las pastillas para perseverar solo alargan la agonía. Qué es difícil pero no más de lo que supone estar ahí.

Conocí la página hace un par de años, estuve dentro 15, desde los 14.5 y me he decidido a escribir al leer el siguiente comentario de Agustina a propósito de un escrito:

……Porque de tantos ex que se han callado y siguen callados, se sigue beneficiando la obra. A la obra le viene muy bien que los ex estén silenciosos, así no sale a la luz pública las injusticias que comete y todo se queda -para ellos- "en las habladurías de 4 o 5 que se fueron y no nos quieren bien, aunque eso no es lo normal, porque los que se van nos quieren mucho..." Una cosa puede ser perdonar y mirar hacia adelante -¡claro, todos rehacemos nuestras vidas y vivimos bien o normal fuera de la obra!-, pero no se debe olvidar -se lo debemos a los chicos y chicas jóvenes que son captados por la institución, y a tantos padres, y a tantos sacerdotes y hasta a la propia Iglesia- recordarles que si se acercan a la prelatura, sufrirán las prácticas, praxis, criterios, normas, costumbres, etc., que sufrimos los que, afortunadamente, estamos fuera. Tampoco se puede ignorar lo que están sufriendo los que están dentro, queriendo irse. Te aseguro que si se les dijera "que recuerden lo bueno", se sentirían tan desatendidos y tan extraños como si visitaran la web oficial de la prelatura o lo que es peor, como si hablaran con su director o directora "espiritual". Para todos los que necesitan ayuda real, seguiremos aquí. Un saludo, Agustina L. de los Mozos.

Creo que nuestra experiencia y dolor tienen mucho valor para nosotros, pero el hacerlo público ayuda a los demás y dejamos de ser víctimas y tomamos el control de nuestras vidas, invito a los que aún no lo han hecho a que se unan a participar como dice Isabel Nath el 26 dic 07.


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