Cuando me sedujeron para que pitara

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Por Nelly, 3 de septiembre de 2010


El opusdei no se considera un grupo religioso sino una prelatura. Sin embargo, cuando se trata de hacer que alguien pite no importa si la persona tiene vocación a la vida consagrada y no a la vida común y ordinaria de cualquier laico (como la vocación del opusdei).

Cuando yo era una adolescente, tenía inclinación por la vida consagrada. Con todos los religiosos que hablé más o menos me daban los mismos consejos: busca y conoce sobre los diferentes tipos de vida consagrada para que puedas determinar mejor cuál tipo de vida es el tuyo y háblalo con tus padres. Como yo estaba muy renuente a hablarlo con mis padres (rebeldía de la adolescencia), no me insistían mucho en el tema y me decían: es tu decisión pero sería mejor que lo hablaras con tus padres. De más está decir que la excepción fue en el opusdei. Ahí se me dijo que estaba bien que no se lo comentara a mis papás, a lo que la monja en el colegio le llamó muchísimo la atención. ¿Eso fue lo que te dijo tu director espiritual? ¿Que lo mejor cuando alguien tiene vocación es no decirle nada a los papás? ¡Qué raro!...Pero si eso te dijo…

Varios sacerdotes opusinos iban seguido a la Iglesia a la que yo pertenecía y me confesaba con uno de ellos regularmente. Siempre me interesaron los temas religiosos y cuando había temas que no entendía bien iba y se las preguntaba al sacerdote. Recuerdo bien una vez pregunté sobre la confesión. Mi pregunta era que por qué el sacerdote decía: Yo te absuelvo si el que perdona los pecados es Jesús y dentro de esa conversación le dije al sacerdote: entonces después de que el sacerdote da la absolución, lo que se diga en el confesionario ya no entra en el sigilo sacramental. Esto lo comenté por conclusiones que iba sacando en base a sus explicaciones. Recuerdo muy bien su risa nerviosa, me llamó muchísimo la atención esa risa, y solo se limitó a decirme que sí, que en efecto después de la absolución ya no había sigilo sacramental. Este sacerdote tenía la costumbre de darme la absolución y luego me decía que no me fuera, que quería platicar conmigo (sobre los pecados que había dicho en la confesión, no sobre si iba a llover o no esa tarde). Aunque se me quedó grabada en mi mente esa risa nerviosa jamás me imaginé que fuera a contarle a alguien lo que platicábamos después de la confesión. Fue en Opuslibros donde me enteré de las prácticas del sigilo sacramental del opus y cuando lo supe me sentí como violada por ese sacerdote.

Pues bien, le comenté a mi director espiritual sobre mis inquietudes religiosas y un buen día me dijo:

-¿Haz considerado pertenecer al opusdei?

-Pues lo que sé del opusdei es que no son religiosos y que no hacen votos.

-Sí, así es.

-Pues no, yo me siento inclinada a la vida consagrada no a ser laica.

-Deberías ir por un centro para conocer bien el opusdei porque también dedican su vida a Dios…


A como me iba explicando sobre el opusdei, yo no entendía la diferencia entre la vida laica del opus con la vida religiosa y se lo dije abiertamente:

-No entiendo. Entonces ¿cuál es la diferencia?


El sacerdote se echo a reír pero no me explicó la diferencia, solo me dijo que era muy similar a la vida consagrada y que por eso él creía que yo podía tener vocación. Como no entendía la vida no consagrada del opus seguí con mis preguntas tratando de entender mejor:

-En el opusdei no se hacen votos, ¿verdad?

-Así es, no se hacen votos.

-Entonces la gente se puede salir a cualquier momento sin ningún problema porque no hay compromisos que les aten. ¿Es esa la diferencia de la vida consagrada?

-Si esa es la diferencia. Tú te puedes seguir estudiando y ser del opusdei, vivir en el centro y cuando quieras te sales. Hay personas que así lo han hecho.

-En el opus se vive en medio del mundo.

-Sí

-No, lo que a mí me atrae es la vida consagrada, no vivir en medio del mundo. A mí me interesa estudiar sobre religión, la vida contemplativa y dedicarme a actividades de ayuda a los demás...

-Sí, sí en el opusdei también estudias sobre religión y haces apostolado. Debes visitar un centro.


Pasaron pocos días y me dice una de mis hermanas (un tanto molesta) que si quería ir a un centro del opus con sus amigas. Ella no era del opus, pero tenía varias amigas numerarias. Como la noté molesta le dije:

-Tú no quieres que vaya, ¿por qué me invitas a salir con TUS amigas?

-No, simplemente te digo que si quieres ir con nosotros.

-Nunca me has invitado a salir con tus amigas, ¿por qué ahora lo haces?

-Bueno, me estuvieron haciendo preguntas sobre ti y quieren que vayas al centro.

-¿Por qué?, ¿qué te dijeron?

-No sé, nada más me hicieron preguntas… ¿vas a ir o no? Porque ya van a llegar.

-Está bien.


Llegaron las amigas de mi hermana en coche para pasar por nosotras e ir al centro. Ahí nos dieron una clase sobre religión impartida por el sacerdote con quien me confesaba. Al verle le sonreí y traté de saludarle pero fue muy cortante conmigo. No me dirigió la palabra y creo que ni la mirada. Me sentí mal ante esa reacción porque no la entendía. Crecí en un ambiente entre religiosos y sacerdotes y nunca me había pasado que un sacerdote fuera tan cortante conmigo, además se notaba muy amigable conmigo cuando estábamos en el confesionario.

Al llevarnos de vuelta a la casa una de las numerarias me preguntó:

-¿Qué te pareció?

-Bien

-¿Te gustó?

-Sí

-¿Te gustaría entrar en el opusdei?


A lo que yo ya le paré y dije abiertamente:

-¿Por qué me buscan?

-Bueno, no es que nosotras te busquemos. Quizás Dios es quien te está buscando y esta es una coincidencia de Dios para que conozcas y estés en el opusdei.

-Esto no es una coincidencia. Mi hermana me dijo que estaban preguntando por mí. ¿Por qué? (cuando mi hermana me oyó, se puso roja y me miró con ojos que echaban chispas)

-Porque creemos que puedas tener vocación para el opusdei.

-Los de opusdei se caracterizan por tener en sus filas a gente de dinero y mi familia no es adinerada.

-No es que solo busquemos a gente rica. Hay de todo en el opusdei. También hay gente pobre.

-Las que limpian y sirven la comida…

-Sí, así es. Ellas tienen su vocación de servir a Dios en esa forma.

-¿Por qué es distinto? ¿Qué es lo que se les separa de las numerarias? No se sientan en la misma mesa a comer y ni les dejan dirigirles la palabra a las personas.

-¿Por qué haces tantas preguntas por ellas?, tu no estarías en ese grupo. Tú perteneces a la otra clase de las numerarias.

-¿Y por qué no darme información sobre ese servicio particular a Dios? ¿Qué tal y que decida que mi vocación sea del servicio y no de la clase alta?

-A nadie se le debe sacar de su sitio. Tu hermana nos dijo que eras muy inteligente y que tienes beca y vas a estudiar en la universidad PRESTIGIOMUCHAPLATA que es de mucho renombre. Aunque ahora tu familia no tenga mucho dinero, el hecho de estudiar en esa universidad te va a dar mucho prestigio y bienes materiales, eso haría de ti una persona líder quien pudiera atraer a más personas a Dios. En el servicio doméstico echarías a perder los talentos que Dios te dio y no atraerías a tantos hacia El.

-Pero Jesús siempre se inclinó por los pobres.

-Jesús también tenía amigos ricos como Lázaro. Además, la Iglesia tiene muchos grupos que atienden a los pobres. También hace falta atraer a Dios entre la gente de dinero. No se les debe discriminar, también hay que ir por ellos, ¿no crees? También necesitan de alguien quien les atienda en sus necesidades espirituales.

-Pues sí.

-¿No te gustaría ser un líder quien atraiga a más personas a Dios?

-Suena bien.


Las numerarias se retiraron y me comentaron que lo platicara con Don R. (mi director espiritual). Cuando fui a confesarme con él, me preguntó:

-¿Qué te pareció? ¿Te gustó?

-Sí…

-¿Qué es lo que más te gustó?

-La clase de religión.

-Pues esas clases se imparten muy seguido dentro del opusdei. Dime, ¿no te gustaría estar en el opusdei?

-No

-¿¿Por qué??

-Porque las personas que conozco del opus son muy sangronas (más bruta mi respuesta no pudo haber sido, pido disculpas si ofendo a alguien, pero eso fue lo que dije…)

-¡Ah! Entonces yo soy un sangrón!

-No sé. No le conozco. Ni siquiera me saluda fuera del confesionario…

-¡Uy!, pues entonces tienes miedo que te vayas a hacer una sangrona, ¿verdad?

-Lo que pasa es que cada institución religiosa como que tienen su sello. Los salesianos por ejemplo, se dedican a los niños y se ven alegres. Los franciscanos son humildes y reflejan mucha paz… y así. En el opusdei el sello distintivo es la soberbia a eso me refiero con sangrón.

-¡¡¡¡Cómo la soberbia!!!! ¡¡¡¡Quién dice eso!!!!

-Lo digo yo y también es conocido por la gente alrededor. Todos los de afuera así les catalogan.

-¿¿Qué?? ¿Así hablan de nosotros?

-Sí, se les conoce por juntarse nada más con los ricos y sentirse superiores (aunque después se me explicó que eso de sentirse superiores no es soberbia sino humildad, porque la humildad según me explicaron los opusinos consiste en reconocernos tal cual somos y ellos SON superiores por eso es humildad).

-¿Entonces no quieres ser del opus por miedo a la soberbia?

-Pues claro. Le tengo miedo a la soberbia. Jesús dijo: Bienaventurados los humildes porque de ellos es el reino de los cielos. Entonces se necesita de humildad para poder entrar al cielo. Además, también fue el primer pecado de los hombres, de soberbia y desobediencia a Dios. Por ahí es que entró el mal al mundo. Ya bastante batallo con mi soberbia para andarla agrandando en el opusdei.

-Habrá algunas personas que son muy orgullosas y están en el opusdei de esas que tú conoces, pero eso no significa que tú vayas a ser así porque no todos son soberbios. En el opusdei estarías cerca de Dios. No te debes preocupar por eso.

-Claro que me debo preocupar, es requisito indispensable para ir al Cielo. Además, también fue el pecado de los ángeles caídos. Nada más por soberbia fue que perdieron el Cielo. Cuando fui al centro, se me dijo que me buscaban porque yo puedo ser líder de opinión y pertenecer a una elite social para atraer a más gente. Eso me hace muchas cosquillas en la soberbia y lo mejor es apartarme de eso.

-¡¡¡¡Pero quién te dijo eso!!!


Los gritos del sacerdote eran enormes. Los confesionarios estaban en unos cuartos con puerta de vidrio y la gente esperaba en fila afuera en una banca. Me daba mucha pena que los gritos del padre en ese momento se fueran a oír afuera. El grito era muy fuerte y me asustó mucho.

-¿Por qué? ¿No es verdad eso?, ¿es mentira lo que me dijo esa numeraria?

-No, no es mentira, pero… ¡¡¡¡dame nombres!!!!!! ¡¡¡¡Quiero saber quién fue!!!


Yo no le quería dar el nombre de la numeraria al ver la reacción del sacerdote. Me gustaría decir que a pesar de los gritos y el miedo que me dio fui valiente y no se lo dije, pero no fue así, como corderito simplemente le dije:

-Fue LENGUALARGA. Pero, ¿por qué ese enojo? Si ella me dijo la verdad, ¿cuál es el problema? Es mejor saberlo ahora antes de meterme al opusdei.

-¡Es que ella no te conoce, yo soy el que te conozco y ahora ya no quieres ser numeraria!

-Pero si estoy diciendo que a mí el opusdei me tienta mucho por la soberbia, ¿qué no se supone que como director espiritual me debería aconsejar apartarme de la tentación porque el objetivo principal es la salvación y no si pertenezco o no al opusdei?

-Pero tú tienes una vocación…

-Pero no tiene que ser en el opusdei. Hay muchas órdenes religiosas donde no tengo esa tentación de soberbia y puedo servir a Dios en cualquiera de ellas. No tiene que ser nada más mediante el opus.


El sacerdote nomas movía la cabeza como diciendo no (o por lo menos eso es lo que vislumbré a través de la tela del confesionario) y hacía ruidos como de ah, ah,… pero no dijo nada más y me fui. Al salir andaba un tanto preocupada por los gritos del sacerdote que fueron muy fuertes. Me daba mucha vergüenza con las personas esperando fila para confesarse. Salí corriendo y sin mirar a nadie. Solo rogaba porque no hubiera nadie conocido.

Alguna vez ya estando en la universidad me pregunté si hice bien en cortar de cuajo al opus. Me siguieron invitando a centros y fui muy pocas veces, pero la decisión ya estaba dada. Ahora con Opuslibros estoy convencida que si Dios me salvó de no entrar ahí fue gracias a que estaba contaminada con las enseñanzas de los salesianos y franciscanos.

La vocación religiosa no la seguí, con los años me casé y ahora estoy felizmente consagrada, pero a mi familia. Vivo con mi esposo e hijos (adoptados y biológicos… sí, plural ambos).

No son religiosos, insisten….pero si una niña expresa tener vocación religiosa no dudan en decirle que tiene vocación para la vida ordinaria y laica del opusdei.



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