Con la excusa de denunciar la verdad dais cobijo a cualquier crítica

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Queridos amigos:

Llevo un par de meses leyendo casi a diario esta web, e incluso he participado con algunos mensajes en los que expliqué algunas de mis experiencias dentro del Opus y denuncié determinados comportamientos y corruptelas. Cuando descubrí la web me interesó mucho y por eso me animé a seguirla casi a diario. Luego he ido percibiendo una orientación -a mi modo de ver- equivocada, pero dejé pasar el tiempo antes de hacerlo notar para así tener más conocimiento y lograr una mayor objetividad. Ahora creo estar en condiciones de explicaros eso que en mi opinión es una línea errónea.

El tono general de la web es admitir cualquier ataque y crítica hacia el Opus, sin casi ningún filtro. Parece que lo de menos es que la crítica sea cierta o razonada. Lo que importa es que sea crítica. Es cierto que también publicáis los mensajes de signo contrario, pero soléis acompañarlos de un comentario "editorial" contestando a lo que allí se dice, no vaya a ser que alguien se lo crea. Y con frecuencia ese comentario editorial se centra en atacar al mensajero. Si esto fuera motivado por el amor a la verdad haríais lo mismo con los mensajes críticos, pero no lo hacéis sino que amparáis lo que dicen con independencia de su rigor o falta de él.

Con la excusa de denunciar la verdad dais cobijo a cualquier crítica, sea o no verdad. Con la excusa de ayudar a otros amparáis comentarios que seguramente no ayudan a nadie.

En mi opinión este modo de proceder le resta credibilidad a la web. ¡Hay tantas cosas por las que se puede criticar al Opus! Si en vez de centraros en ellas os dejáis llevar hacia terrenos tan poco consistentes, el resultado es un libelo frívolo y superficial. Y perdón si soy demasiado claro pues mi intención no es molestar.

Un ejemplo. La dirección de geocities que sugería Zoe en su mensaje del 2 de julio es un auténtico prodigio de falta de rigor. Allí se formulan críticas llenas de animosidad y suposiciones no probadas. Habrá quien se crea lo que allí se dice, pero los que conocemos la verdad no pdemos amparar ese tipo de críticas porque hacen que las críticas serias queden en entredicho.

Otro ejemplo: criticáis al Opus por captar a la gente, pero cuando alguien escribe diciendo que está pensándose entrar, no le decís "haz lo que creas oportuno" sino: "detente, no entres ahí ni de broma".

Insistís mucho en que cuando uno deja el Opus tiene problemas laborales y le ocurren cosas extrañas que una mano negra -sin duda opusdeística- se encarga de que sucedan. Estoy en condiciones de afirmar que eso no es cierto. Es cierto que se han registrado casos, pero son achacables más a personas que a la institución. Lo contrario -que no hubiera ninguna desviación- sería impensable si hablamos del volumen de gente que mueve el Opus. Mi experiencia y la de muchas personas en mi entorno me permite afirmar que esas críticas son infundadas. He estado casi 25 años en el Opus y he visto de todo. Mi salida no fue amistosa ni mucho menos, y aunque desde entonces ha habido personas de la Obra que me han torcido el gesto, otras me han tratado con normalidad y afecto. En mi trabajo tengo contacto con varias personas del Opus, una de las cuales es mi jefe, y no he tenido el más mínimo problema a pesar de que es conocida mi postura crítica. También he visto en bastantes ocasiones que sobre un incidente más o menos pequeño se monta una historia que en realidad es fruto de la imaginación o la necesidad de justificarse. Eso lo he visto muy de cerca y puedo contar casos. O sea, no hay que creerse todo lo que se cuenta y no dudo de que los que hacéis la web lo sabéis.

Para mí sería mucho más interesante que en la web se tocaran temas de fondo como la comparación entre el espíritu original del Opus Dei y su práctica vital actual, las causas de la gran cantidad de bajas en la organización, el perfil de las personas que salen y sus motivaciones, la inserción del Opus Dei en la Iglesia y en la sociedad actual, la moral peculiar que se vive en los centros del Opus, los sloganes propagandísticos que convierten un mensaje espiritual ambicioso en una colección de prácticas vitales raquíticas, etc.

Saludos a todos,

Ramiro E.


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