Claves de mi éxito después de marcharme del opus

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Por Piturro, 14 de mayo de 2007


En estas fechas cumplo dos años fuera, oficialmente, extraoficialmente estoy a punto de cumplir tres. Os remito a mi primer escrito, si en aquél hubiese puesto que se aceptaban donativos o cualquier otra clase de caridad, os aseguro que ahora estaría forrada. Sí que, en honor a la verdad, debo decir que me sentí muy acompañada y muchos de vosotros me disteis consejos importantes qué para mi fueron vitales, en esos momentos tan duros.

Os voy a poner algunas de mis disertaciones propias, que me apliqué a mi misma, con idea de ayudar a aquel/lla que este pasando por una situación similar.

Yo tenía que hacer frente a distintos aspectos (lo resumo en cuatro por esquematizar un poco, -seguro que muchos de vosotros trataríais más aspectos- si alguien se anima a continuar con sus experiencias, bienvenid@, seguro que ayudamos a much@s que lo están pasando mal ahora mismo), sí que os diré que he intentado seguir el orden de mis prioridades. Yo no era capaz de abarcar todo al mismo tiempo, no tenía un plan preconcebido, ha sido una labor del día a día y de repente me miro y ¡soy otra persona!:...


Situación moral – con esto me refiero a muchas cosas, pero lo resumiré en tres:

falta de afectividad
primero tuve que aprender a quererme a mi misma, pues la autoestima la tenía a ras de suelo, o un poco mas abajo, quizá. Dios nos ha creado con una serie de cualidades, no reconocerlas es hacerle un feo. Por lo tanto lo primero es reconocer todo lo bueno que tienes, aceptarlo, agradecerlo, disfrutarlo y utilizarlo. Con esto aprendes a quererte a ti mism@ y como consecuencia lógica eres capaz de querer a los demás (acordaros del mandamiento de la ley de Dios: “Amar al prójimo como a uno mismo”, ese cariño a los demás se va materializando poco a poco en familia, amigos, etc. Hay que dar cariño de verdad, que para los humanos tiene manifestaciones concretas, que hemos tenido castradas, dar besos, caricias, achuchones, etc. Todo SANISIMO.
Conciencia formada de forma muy estricta
este es otro de los problemas con el que te encuentras cuando te vas. Todo es pecado y toda la gente que te rodea es pecadora o por lo menos “están en mal plan”. Esto es complicado, pues si no sigues los dictados de tu propia conciencia, puedes terminar mal, porque nadie puede ir contra uno mismo. Yo lo que hice fue ir argumentándome poco a poco todas las estrecheces, buscando lo que realmente dice Dios en los evangelios y lo que dice la Iglesia. Poco a poco me di cuenta que mi conciencia aceptaba ciertas conductas propias que antes no lo hacía. A parte de que se me quitó un gran peso de encima personalmente; soy capaz de ver a los demás como gente buena, que intenta vivir bien, como pueden, cada uno según su situación y que hacen las cosas bien, no las hacen como aprendimos ahí dentro, pero esa forma de vida también es válida y grata a los ojos de Dios, y que probablemente por eso Dios les juzgue bien y seguro que está contentísimo con ellos. A nivel personal también me ayuda pensar que sigo siendo una criatura grata a los ojos de Dios y que me sigue mimando, ¡y vaya si lo hace!


¿Qué he hecho con mi vida?
primero de todo, crecer en el convencimiento que no estaba en mi sitio, lo cual es cierto. Luego aplicar como norma universal de conducta:
  • el pasado no se toca, sólo para aprender, si no estaría loca pensando por que en un momento dado decidí estudiar tal carrera, que ahora no me sirve para nada, o por qué consentí no cotizar ni un minuto en la Seguridad Social, o por qué acepté tomarme todas las pastillas que me dieron, o por qué… Procuro sólo recordar aquellas experiencias que me pueden servir para mi vida actual y aprender de mis errores, pero sin comidas de coco ¿eh?
  • se vive el presente, intentando disfrutar de cada momento, (que ya está bien, lo poco que hemos disfrutado), procuro hacer lo que me da la real gana, esta vez sí que de verdad, intento tomar mis propias decisiones sin ayuda de la directora de turno, asumo mis propios errores sin el respaldo del no te preocupes, no pasa nada, ¡Claro que pasa! Cada decisión de hoy te organiza el mañana, tanto si la decisión es correcta como si es errónea.
  • el futuro ya vendrá, no se puede programar, sí preparar con mis decisiones de hoy. Yo a estas alturas, todavía no se si algún día tendré casa propia, si me casaré, si tendré una familia, de cuánto será mi pensión del día de mañana o quién me llevará a urgencias cuando sea una ancianita, (como hago actualmente con mi madre). Procuro no abarcar mas de lo que tengo delante de mis narices. En esto no me refiero a seguir con el atolondramiento que se tiene dentro, de Dios proveerá o tenemos la vejez garantizada. Hay que tener los pies en la tierra y procurar organizarse lo mejor posible, pero no angustiarse.


Situación laboral
en mi caso era complejo, siempre había trabajado en trabajos internos, no tenía un currículo presentable en casi ningún sitio, no tenia vida laboral, mi carrera no era oficial… estudié a continuación lo mínimo para poder introducirme en el mercado laboral y así lo hice. En mi primer trabajo, no sabia desenvolverme, me di “tortas” a punta pala. Después de hacer ciertos pinitos en un campo que objetivamente era difícil pues el mercado laboral esta muy saturado, opté por dedicarme a otra cosa. El primer cambio fue a peor, me enfrenté de verdad con el mercado laboral, moobing, explotación laboral, exceso de trabajo, ninguneamientos, etc., sobreviví de milagro… pero como siempre todo lo que pasa en la vida sirve para algo, me ayudó a fortalecerme y a aprender a enfrentarme a las situaciones profesionales como lo hace la mayoría de la gente. Actualmente tengo un trabajo en el que disfruto, me siento valorada, recompensada y estoy a gusto; sólo me ha costado dos años llegar a una situación estable, ¡animo! Todo llega en esta vida.


Situación económica
objetivamente al marcharme, tenía lo que llevaba en el monedero. Con eso y sin trabajo, no tenía ni para el abono transporte. Gracias a Dios tengo una madre estupenda y me acogió en su casa como la hija pródiga, pero su situación económica no es desahogada. Gracias a algunos de los consejos que recibí de esta Web opte por el camino mas lógico, visto desde el punto de vista normal, y el más ilógico, visto desde el punto de vista desde el que hasta ese momento había visto las cosas: pedí dinero en el opus, imploré misericordia, expuse mi situación con claridad, sin pretender hacer daño ni amenazas, pero acudí a la caridad cristiana, que tanto predican tener. ¡y surtió efecto! También me organicé para sobrevivir con unas clases particulares, que procuré cobrarlas bien, siguiendo las pautas aprendidas dentro, de sacar la mayor cantidad de dinero con el mínimo de tiempo empleado (sablazos). Eso me sirvió para tener un colchoncillo mientras encontraba trabajo. Actualmente sigo viviendo con mi madre, nos cuidamos mutuamente. Gano el suficiente dinero como para comprarme lo que necesito y lo que me apetece. Gracias a la generosidad de mi madre, que no me pide nada por estar en su casa, puedo seguir aumentando mi colchoncito para el día de mañana. Sé que no todos los casos son iguales, pero yo no podía ni comprarme una pasta de dientes sin pedirle a alguien los dos euros y he salido adelante. TODO ES POSIBLE.


Situación social
cuando entras en el opus le das la espalda a todo, familia, amigos (a los que no quieren ir a meditaciones, etc…) y luego sales y no tienes con quien ir al cine, o tomarte una cañita o simplemente hablar un rato por teléfono. He pasado muchos fines de semana tumbada en el sofá, viendo la tele, porque no tenía otra cosa que hacer, no tenía con quién quedar para salir a dar una vuelta. Al principio todos mis amigos eran “ex”, lo cual me vino muy bien como terapia, pero pasado un tiempo hay que conocer a más gente, por lo menos es como lo veo yo. Me esforcé en conocer a más gente, me la presentaban otras personas, luego con las que me sentía a gusto, intentaba quedar otras veces y ahora tengo varias amigas y amigos, me relaciono con distinto tipo de gente, me faltan días en la semana para los planes que me surgen, de vez en cuando hasta me apetece repantigarme en el sofá, porque estoy agotada, no por que no tenga plan. Igualmente aquí tengo que decir que todo llega.


Para mí lo mas importante fue el tema de la conciencia, eso me ayudó a tener ideas claras y a quitarme de encima mucha capa de obsesión tonta que llevaba a cuestas. Eso me ayudó a todo lo demás, pero fundamentalmente a saber lo que quiero e ir a por ello. Y he sido capaz ¡VIVA LA AUTOESTIMA!



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