Cambios en el Opus Dei: ¿serán sólo “operaciones de cosmética” o especificidades de mi país?

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Por Marypt, 16.05.2005



En las últimas décadas se produjeron algunos cambios en el modo de funcionamiento de la Obra en Portugal. No sé si coincide con cambios ocurridos en otros países, en la medida en que las reglas de actuación de la Obra acostumbran a ser uniformes..... o si por ventura son especificidades de mi país.

Aunque algunos de esos cambios tengan una cierta importancia practica para las personas y familias afectadas, no tengo gran esperanza de que se esté ante un reflejo de cambios de fondo, sino apenas ante una “operación de cosmética” para intentar modificar la mala imagen que la Obra tiene en la sociedad y en la Iglesia. Hago esta afirmación porque, al mismo tiempo que asisto a estos cambios, constato que muchas otras cosas continúan idénticas. Probablemente las más importantes.

De cualquier forma, me propongo en este texto relatar los cambios que se han dado...


1) En los actos litúrgicos realizados en los centros de la Obra.

A lo largo de los años 90 de siglo pasado se dieron por lo menos los siguientes cambios:

  • Las mujeres fueron admitidas como lectoras;
  • Se pasó a comulgar de pie y no de rodillas (al menos en las celebraciones en que estaban presentes personas no pertenecientes a la Obra)
  • Se admitieron cánticos de “grupos de jóvenes” acompañados de guitarras.


2) Cambios en el comportamiento de las numerarias.

También a lo largo de la década de los 90, se modernizó la forma de vestir de las numerarias:

  • No sólo por el uso de pantalones sino también por una mayor diferenciación de “estilo personal”;
  • Las numerarias empezaron a aparecer en fiestas familiares, incluyendo bodas y bautizos;
  • En determinados casos, algunas numerarias aceptaron ser madrinas de sobrinos;
  • Algunas numerarias (no sé en que porcentaje) comenzaron a hacer pequeños regalos a familiares con ocasión de aniversarios o en las fiestas de Navidad (el equivalente de la fiesta de los Reyes Magos en España).


3) En los últimos años, noto que en los centros de S. Rafael se realizan actividades un poco más “aireadas”

Como por ejemplo:

  • Actividades socio caritativas, como una semana de apoyo a deficientes profundos durante las fiestas; o dos semanas de apoyo social en una parroquia pobre de Croacia.
  • Invitaciones para actividades culturales encaminadas a intelectuales y/o artistas no totalmente “ortodoxos”.


4) Aceptación y acompañamiento de supernumerarias separadas o divorciadas

Aunque no sean casos frecuentes, también algunas supernumerarias tienen sus matrimonios deshechos. Los casos que conozco personalmente, en los que los respectivos maridos no les eran fieles, pude comprobar:

  • Que la Obra aceptó la actitud de “abandono del marido” por parte de las Supernumerarias y procuró apoyarlas psicológicamente, así como a sus hijos.
  • Se formó alrededor de estas personas muy frágiles, una especie de “cadena de ayuda” de las demás supernumerarias y cooperadoras que se ocupaban también de aspectos materiales.

Claro que estoy segura que todo esto cesaría si por casualidad alguna de esas Supernumerarias pretendiese volver a casarse.....


5) Trato a los ex miembros

Hasta los años 80 asistía al fenómeno tan relatado en la Web de “ignorancia y desprecio” a los ex miembros. A partir de mediados de esa década y – más intensamente – en la década de los 90, me parece que la actitud se alteró y que los ex miembros dejaron de ser víctimas de esas humillaciones.

Admito, sin embargo, que aquello que acabo de relatar no ocurre con numerarios/as o agregados/as que abandonan la Obra después de muchos años de pertenencia.

Pero debo añadir que – tal como ya dije en textos anteriores – no conozco en Portugal casos de salida de la Obra de numerarios/as después de muchos años de pertenencia. Y no tuve contacto suficiente con agregados/as para saber lo que pasa.


6) Compañía a padres ancianos y enfermos

La “novedad” más significativa a la que he asistido es al hecho de que algunas numerarias volvieran a vivir en casa de sus padres para acompañarlos cuando están muy ancianos y/o enfermos.

No serán situaciones frecuentes, pero la verdad, hay numerarias que están viviendo desde hace años con sus padres, al mismo tiempo que se encuentran dependientes de un centro de la Obra. En la práctica deben vivir una vida semejante a la de las agregadas...

Conclusión

  • Juzgo que es importante suministrar a los participantes de la Web el máximo de datos posibles acerca de esta realidad compleja (y contradictoria) que es el Opus Dei. Estos elementos que acabo de describir – y que son globalmente positivos – en nada excluyen el juicio muy severo que hago de la actuación de los responsables de la Obra.
  • Me basta recordar lo que ocurrió hace apenas dos años (2003) un caso en que una joven numeraria dejó la Obra por su voluntad y fue amenazada de todos los males de este mundo y del otro; personalmente se trató de la situación “de salida” más crítica de la que tuve conocimiento porque fue acompañada (también aquí) de una gran depresión de la joven, la cual regresó a casa de sus padres en un estado deplorable, negándose a hablar con quien fuese: familiares, amigos, médicos, sacerdotes. Etc. Felizmente con el paso del tiempo fue mejorando y hoy está haciendo una vida casi normal.....
  • El desasosiego que este caso me produce es todavía mayor por el hecho de que las principales responsables de esta “agresión psicológica” de la que fue víctima fueran numerarias que yo conocí en la juventud y que eran personas normailísimas. ¡Cómo es posible que se hayan transformado en “guardianas” de las puertas del Opus Dei, utilizando cualquier medio para conseguir sus fines!!!!

Colocando este drama en un plato de la balanza y en otro plato los cambios positivos que enumeré en este texto, la balanza continúa desequilibrada “contra” la Obra.....


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