CUDES 1982-2007: 25 años

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Por E.B.E., 7.02.2007


Si no me han informado mal, el CUDES -centro de estudios de la región de Argentina- cumple este Febrero sus primeros 25 años. Fecha importante, como lo fue los 25 años de Los Aleros, la otra sede del centro de estudios, anterior al CUDES.

El asunto es el siguiente: ¿cómo lo van a celebrar? ¿a quiénes van a invitar a la tertulia del festejo en el CUDES? Con Los Aleros se invitó a los pocos que habían quedado. Pero en el caso del Cudes, el contraste es mayor.

Porque la mayoría de los que han pasado por ese centro de estudios, ya no está en la Obra. Y fueron muchos, muchos. Pensemos en el álbum de fotos históricas: ¿cuántas quedaron a lo largo de estos 25 años y cuántas fueron arrancadas? ¿Cómo van a recordar los 25 años de una sangría de vocaciones? Los directores, ¿a quién van a hacer responsable de ello: a la época, a «los judas», a los «infieles», al demonio, el mundo y la carne? ¿De qué manera introducirán la visión exitista en medio de semejante bochorno? ¿Qué dirá la carta del Prelado, que seguramente enviará con motivo de tan importante aniversario? ¿Se van a felicitar a sí mismos y a dar gracias a Dios por estos «maravillosos años»? ¿Qué van a rememorar de la historia reciente del CUDES y qué van a «olvidar», por no decir «censurar»?

Lo bochornoso es que la Obra ha dilapidado un numeroso «capital humano» en muy poco tiempo, en «demasiado poco» tiempo, como si nada. Estos 25 años son años vergonzosos.

Los que han pasado recientemente por el centro de estudios, no saben esto. Y hablando de ello, el número de alumnos del CUDES ha descendido de manera penosa. Se han cerrado plantas enteras a falta de alumnos, un edificio de 8 pisos, que –según me han dicho- fue construido en un terreno cedido a la Obra por 99 años. Interesante si algún día ese terreno vuelve a su dueño original, el Estado.

Los seminarios diocesanos también están vacíos o con pocas vocaciones, pero las razones son muuuuy diferentes. Una cosa es una crisis cultural de décadas y otra muy distinta es un proceso de «dilapidación», que se produce de manera acelerada y breve. Una cosa es una crisis cultural y otra cosa es defraudar a la gente, razón principal por la cual el CUDES está prácticamente vacío en relación a 1982, cuando recién abría sus puertas.

Fuentes confiables me han dicho que en la delegación de Buenos Aires están muy preocupados porque el año que pasó no les pito nadie (lo cual puede significar que «muy pocos» o directamente «nadie-nadie»). De todos modos, no creo que esta «adversidad» les haga replantearse nada, salvo tácticas proselitistas. Asímismo, los 25 años del CUDES seguramente serán festejados de manera exitista, como suele suceder en la Obra.



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