Así santifican el trabajo y así trabajan

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Por Dionisio, 11.10.2006


Dice doña Encarna González Herranz (en lo sucesivo EGH) que “se os nota la escuela a la que pertenecéis, trabajáis estupendamente.”

Coincido con EGH en calificar de estupendo el trabajo de esta página web. En lo que no coincido es que eso se lo apunte como un tanto a favor del lado oscuro. Esos señores y señoras se creen que por hablar de la santificación del trabajo ya trabajan estupendamente. Falacia, mentira, error o manipulación (elija usted el sustantivo), ya que en mis casi treinta años en el lado oscuro he podido comprobar que salvo muy honrosas excepciones su trabajo es una chapuza. Voy a dar ejemplos.


  1. Siendo miembro de un consejo local estaba más que harto de los errores de todo tipo que cometían en la comisión regional. Desde cosas tan torpes como faltas de ortografía hasta enviar notas con referencias equivocadas, pasando por omisiones en temas importantes.
  2. Trabajando en obras corporativas observé criterios opuestos a la excelencia del trabajo para promocionar o premiar a la gente que trabajaba allí. Un alguien del opus con desempeño mediocre tenía preferencia sobre otro ajeno a la secta aunque su trabajo fuera muy meritorio. He visto con mis ojitos ejercer de docentes a personajes completamente ineptos a vista y paciencia de los directores. Cosas realmente incomprensibles.
  3. En los estudios internos la mediocridad era clamorosa. Salvo excepciones que contaría con los dedos de una mano, los profesores eran un desastre, que apenas se limitaban a leer un mediocre texto, aportando ocasionalmente comentarios insulsos y triviales. Cuando un alumno pretendía hacer preguntas o elevar el pobre nivel de la clase era puesto en su sitio por las buenas o por las malas.
  4. Un numerario tiene que asistir anualmente a un curso que dura ventitantos días, a un curso de retiro que dura siete días, a por lo menos una convivencia, que dura no menos de tres días. Eso para su formación personal. Todos los que tienen encargos de formación o gobierno, que son la mayoría deben atender además a varios cursos de retiro y convivencias de supernumerarios o de cooperadores, que duran varios días cada una. No hay ningún trabajo honrado, fuera de la docencia que permita tanto ausentismo laboral.
  5. Teóricamente te apoyan para que te perfecciones en tu profesión. A la hora de la verdad, no te dejan tiempo para hacerlo. Cuando pides permiso (hay que pedirlo) para asistir a un congreso que implique viajar y ausentarse por varios días, parece que te están haciendo un favor. Cuando contra viento y marea consigues hacer algo sobresaliente allí estarán para resaltar que si la santificación del trabajo y todas sus tonterías. En las horas duras estás más solo que la una.
  6. No tienen el menor empacho en destrozar una carrera profesional para satisfacer unos criterios completamente egoístas de explotación de las personas. Se llaman familia, pero ninguna familia trata así a sus hijos. Todo lo contrario: una familia se sacrifica para que quien tenga una carrera brillante la pueda completar y desarrollar.
  7. Los miembros del opus que hacen bien su trabajo son una minoría, que, en general, ya lo hacían bien antes de pitar. Abundan los mediocres, los chapuceros, los traficantes de influencias. No faltan los ladrones y estafadores, mentirosos y embaucadores, los tramposos y liantes. Si diera pelos y señales de algunos santificadores del trabajo sería como para quedarse mudo. Quien tenga que llenar una vacante que trate de evitar dársela a alguien del lado oscuro. No por mala leche, solamente por buscar la eficiencia.
  8. Los curas tienen como trabajo profesional la predicación y la administración de sacramentos. Sobre la predicación puedo decir, luego de haber escuchado a cientos de curas del opus, que la inmensa mayoría me hacían dormir inevitablemente y contra mi voluntad. Eran raras las meditaciones que conseguían captar mi atención y excitar mi piedad. Muy raras. Sobre las confesiones ya se ha hablado mucho. ¡Olé la santificación del trabajo de los curas del opus!
  9. Las actividades organizadas por los centros del opus son un himno a la improvisación y la chapucería. Se busca más la apariencia que la calidad. Me da lo mismo que se trate de un curso de técnicas de estudio, que de un campamento o un ciclo de conferencias.
  10. No sé si sea cierto, pero la fuente era confiable. Yo estaba aún en el lado oscuro. Me dijeron hace años que el Prelado había pedido a la universidad de Navarra un premio Nóbel. ¿Alguien sabe algo concreto de esto? ¡Qué maravillosa forma de aportar a la ciencia! Los científicos trabajan para ampliar la frontera del conocimiento. Los del opus para conseguir un Nóbel. Es lo de siempre. Lo necesitan para aparentar lo que no son.


¿Sigo? Dejémoslo ahí que ya es muy tarde y no quiero apabullar a EGH, quien seguramente es de las pocas que trabajan bien. Solamente excluyo de este sobrio y caritativo analisis a las numerarias auxiliares, quienes en general, salvo contadas excepciones, me han servido admirable y abnegadamente durante mi vida en el lado oscuro. Posiblemente el unico bloque en el que generalizadamente se trabaja bien. En resumen, que menos mal que no se nos nota de donde venimos, excepto a las que fueron nax, porque de lo contrario, no ganaríamos ni un duro.



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